dimarts, 17 de novembre de 2009

Botellas de atrezo

Fue extraño ver a Fernando Alonso pasearse por Valencia sin signo alguno de marca comercial. El contrato con Renault no vence hasta enero, y por eso tuvo que pedir permiso para hacer su primera aparición como ferrarista. Lo obtuvo, claro, pero las condiciones de Renault debían incluir la imposibilidad de lucir ningún logo. De modo que Alonso se mostró virgen, vestido como cualquier ser humano no patrocinado, incluso cuando dio la vuelta de honor en un Ferrari PP conducido por el ínclito amante de las cunetas Camps y su dulce copiloto Barberà. Alonso saludó desde el asiento de atrás, con un llamativo jersey rojo, azul y blanco posiblemente patrocinado por las pastillas Juanola. Ee paisano, Alonso no parecía él. Los mismos noticiarios del domingo se hicieron eco, también, de las declaraciones de Maradona sobre el futuro amistoso con Catalunya. El argentino aparecía encuadrado, como todos los entrenadores en rueda de prensa, con una parrilla al fondo formada por logos rectangulares repetidos en posiciones diversas para ser captados por todas las cámaras. En el plano frontal, la parrilla era de 8 rectángulos de alto por 5 anuncios de ancho. No todos eran visibles, pero se distinguían casi todas las marcas: Cruzcampo, Iberdrola, Adidas, Expert, Cepsa... También se veían los dos mensajes bordados en el chándal del seleccionador cual doble A: Adidas y Argentina. Bajo su boca sólo se mantenían en pie un par de micrófonos logotipados en la espuma protectora: el de TVE y uno que no logré distinguir, tal vez porque sería de un medio argentino que desconozco. Cinco micros más estaban tirados encima de la mesa, irreconocibles a pesar del esmero con el que trabajaron sus diseñadores para que tuvieran presencia. El bodegón maradoniano se completaba con dos botellas cerradas: a la izquierda de la imagen un botellón de 1,5 litros de zumo de naranja Sunny Delight y más a la derecha un botellín de agua mineral Sierra de Cazorla.

Me fascina que aparezcan botellas de productos muy variados cuando los deportistas dan ruedas de prensa. Naturalmente, en cualquier mesa desde la que se emitan declaraciones públicas suele haber agua mineral, ya sea embotellada o en vaso. Es una medida elemental de cortesía por si algún orador siente la necesidad de aclararse la voz. El café o las infusiones también son una opción, pero el agua mineral resulta imprescindible. A nadie se le ocurriría servir una bebida con gas, por el riesgo evidente de provocar un eructo que será debidamente amplificado por los micrófonos. Ni tampoco, snif, ningún tipo de destilados, por riesgos de otra índole. Pues bien, cada vez aparecen más botellas con productos gasificados. No es el caso del botellón Sunny Delight que acompañaba a Maradona; en este caso lo remarcable es el tamaño, sólo comparable al del seleccionador. Pero en las ruedas de prensa de la LFP cada vez aparecen más botellas de Coca-cola y otras bebidas carbónicas estratégicamente colocadas por los responsables de marketing. Es publicidad estática y como tal la deben cobrar, al menos en los grandes clubs. Lo que más me fascina es que estas botellas siempre están cerradas. Antes, durante y después de las declaraciones. Son puro atrezzo. Me las imagino algo recalentadas. Ya espero el día en el que un entrenador sediento abra una, se remoje, primero la cara y luego el gaznate, y no pueda reprimir el eructo consiguiente. Maradona sería una gran opción. Espero que la sanción por sus malos modos que le impedirá sentarse en el banquillo no le impida dar la rueda de prensa del Catalunya-Argentina.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts 17 de novembre de 2009.

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