diumenge, 31 de maig de 2009

Fix?

Algú em demana el fix. Trigo tres segons a entendre que es refereix al meu número de telèfon fix. El de casa. La irrupció de la telefonia mòbil combinada amb internet ha afectat les nostres vides d’una manera tan radical que fins i tot les paraules de cada dia han modificat el seu significat. Fa quatre dies encara em demanaven el fax i ara em demanen el fix. En l’entremig, el terme mòbil ha lliscat sense remei cap al negociat tecnològic. Un mòbil és aquest fòtil sonor que porta una de les pantalles que més mirem. La nova “petita pantalla”, com si diguéssim. Han quedat enrere els mòbils de Calder, els que pengem als bressols dels nadons i els d’un crim. Un mòbil és un telèfon mòbil, i punt. Sobre això no hi ha discussió possible. Doncs bé, potser per analogia, cada cop més un fix és un telèfon fix. Abans, un fix remetia al fascinant món laboral dels contractes indefinits. Ara ja no. Potser a les nòmines encara hi consten conceptes variables i d’altres que són fixos, però a les plantilles cada cop hi ha menys personal fix. I quan li demanes el telèfon a una noia, el que vols és el seu mòbil. A menys que vagis molt a pinyó fix.

Màrius Serra. Avui. Dissabte, 30 de maig de 2009.

¿Sabadassa o Terradell?

Hablo con una amiga que dirige una oficina de Caixa de Terrassa. La veo preocupada. El contexto de recesión, por exponerlo de un modo que parezca que sé algo de economía, nos afecta a todos, pero no por igual. Cada gremio es un mundo, con sus cifras, sus ayudas y su índice de parados. Si el paro es un espejo, los empleados de banca se lo miran por delante y por detrás. La clientela que antaño pedía créditos o contrataba planes de pensiones ya sólo les visita para sacar el dinero del paro. El empleado cruza los dedos para no ver ese mismo subsidio en su cartilla. Entre las cajas de ahorro existe el convencimiento que, tarde o temprano, se van a producir cambios importantes. Fusiones. Incluso el president Montilla, en su proverbial laconismo, admitió que eso era posible. De ahí que mi amiga ande preocupada, porque una fusión siempre conlleva una cierta confusión: oficinas duplicadas que operan en la misma zona, lucha de titanes en los consejos de administración, movimientos sísmicos en los diversos niveles jerárquicos... Cambios de todo tipo, en definitiva, que tanto pueden mejorar tu situación personal como, más probablemente, empeorarla. Existen muchos precedentes en el sector, empezando por la remodelación absoluta del sector bancario cuando la gomina de Mario Conde saturó las tragaderas del sistema. Acrónimos como el BBVA son un ejemplo criptográfico de compactación (Bilbao, Vizcaya, Argentaria y una larga retahíla de entidades sin derecho a letra). Otros, como el BSCH, ya han superado la fase inicial de absorción de nombres (Santander, Central, Hispano) y desde 2007 vuelve a ser, simplemente, el Santander. Entre las cajas, la fusión más sonada fue la de la Caixa de Pensions per a la Vellesa i d'Estalvis de Catalunya i Balears con la Caixa d'Estalvis i Mont de Pietat de Barcelona. Su nuevo nombre sigue siendo largo, pero eludieron el acrónimo y optaron por un entrecomillado insuperable: "la Caixa" (ojo, porque las comillas transforman el genérico en algo tan registrable como el logo de Miró).

Mi amiga tiene la percepción que pronto vivirá una de estas fascinantes experiencias. La pregunta del millón de euros es con quién se fusionará su Caixa. Por lo visto, las cajas catalanas viven en estos momentos un guateque perpetuo. Las unas sacan a bailar a las otras, pero nadie sabe a ciencia cierta con quién se agarrará cuando pasemos de los rápidos a los lentos. En esta fiesta de corbatas y trajes chaqueta se forman corrillos, se lanzan faroles, se flirtea y se vive con ardor cada escaramuza. Pero, de momento, nadie ha triunfado aún. De hecho, nadie es demasiado experto en estas lides, entre otras cosas porque para todos los invitados va a ser la primera vez. En algún caso, puede que se estrenen por todo lo alto, como las cajas que dependen de las diputaciones, que podrían montar una cama redonda como quien no quiere la cosa entre Tarragona, Girona y Catalunya. Las otras se tantean en silencio, sin dejar de tontear, para intentar calcular sus posibilidades. Penedès, amparado en su tamaño, emite mensajes de macho alfa, como diciendo que él sólo admite sumisas. Las otras cinco podrían intentar jugar a las cajas chinas. Puestas en fila por miles de millones de euros, Sabadell, Terrassa, Laietana, Manresa y Manlleu esperan su momento. Con los números en la mano, la pareja más equilibrada la forman, justamente Caixa Sabadell y Caixa Terrassa. Mi amiga, que no es vallesana, sonríe ante la aparente paradoja que supera todos los tópicos de la raça y la pell. En el Vallès, ¿unirá el interés lo que separó el desamor?

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous 28 de maig de 2009.

Los quinquis del futuro

Ayer se inauguró en el CCCB una exposición que no pienso perderme: Quinquis dels 80: cinema, premsa i carrer, comisariada por dos curadoras que merecen estar en la cima expositiva: Amanda Cuesta y Mery Cuesta. El objetivo es partir del cine que retrató a los delincuentes barriobajeros de perfil Vaquilla para mostrar los cambios radicales que experimentó nuestra sociedad durante los primeros años de la transición. La exposición se centra en el período 1978-1985, durante el cual se filmaron películas como Yo, Vaquilla o Perros callejeros (José Antonio de la Loma), Colegas, Navajeros o El pico (Eloy de la Iglesia), y Deprisa, deprisa (Carlos Saura). El proceso de estilización que el cine español intentó con la figura del quinqui es muy evidente, pero estos relatos de polígono y descampado no acabaron de adquirir el grosor de las aventis que Marsé situara en las décadas anteriores, ni la textura de novelas recientes como Rompepistas de Kiko Amat situadas en las posteriores. Quinqui proviene de quincalla, ese material de poco valor con el que trafican los vendedores ambulantes, y quincalla es un galicismo que procede de quincaille (colectivo). Los quincalleros o quinquilleros, pues, en catalán quincallaires, en principio trabajan ajenos al delito, pero en los años setenta el paisaje de mercadillo quincallero no estaba completo sin que pululara por ahí un peludo con el peine en el bolsillo trasero y la navaja en el delantero, presto para ejercer de ladrón ocasional (radiocasetes, coches, bancos...) o de camello (costo, perico, caballo...)

Me pasé toda la adolescencia enfrentándome (y la mayor parte de las veces, esquivando) a los quinquis que operaban por tres zonas: la plaza del Congrés y sus aledaños (Viviendas del Congreso Eucarístico), el descampado que hoy es la plaza Sóller y, sobre todo, la intricada retícula de caminos que separaban los Salesianos de la parte alta de la calle Horta, hoy arrasadas por la avenida del Estatut. De niño, me aterrorizó la llamada Banda del Nabo, que operaba de Montbau hasta Horta, concentrada en el atajo por donde pasábamos los estudiantes, que era como un desfiladero del que uno no podía escapar. Luego, lidié con la del Chino y la del Mario. Dejé de llevar reloj a los catorce años harto de que me lo mangaran y por defender una chupa de cuero me llevé un navajazo en pleno brazo izquierdo cuya marca sobrelleva muy bien los treinta años que han pasado. Los quinquis no siempre ejercían. Podías ver a uno que días atrás te había atracado jugando al billar en el bar Soto y nadie chistaba. A mí me gustaba mucho la banda sonora de esas partidas de billar. Más Los Chunguitos que Los Chichos, la verdad, y aún más Rumba Tres para las aproximaciones a las chicas ("No sé no sé qué tienen tus ojitos que me vuelven loco...") y Los Amaya para los alejamientos ("Vete, me has hecho daño, vete, estás vacía, vete, lejos de aquí...") Cuando en 1977 se estrenó Perros callejeros yo tenía catorce años recién cumplidos y en mi entorno nadie se la perdió. Leo en el material de la exposición el concepto de Quinqui-Stars y no puedo más que asentir. De hecho, algunos de mis amigos del barrio iniciaron una deriva que les llevaría al otro lado del espejo. Les empujó la crisis de los setenta, el tedio y aquellos modelos que emular.

Lo quinqui no casa con los finales felices. Está muy bien que las instituciones culturales nos propongan masticar esos grumos agrios tan recientes, sobre todo ahora que el futuro inmediato nos ofrece huesos que aún se antojan más duros de roer. ¿Qué clase de quinquis generará la actual recesión económica?

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 26 de maig de 2009.

300.000 tristos tigres

A finals del mes d'abril passat, a la plaça del Parlament de Londres –la que dóna directament a la Casa dels Comuns, o sigui, el mateix Parlament– les vigílies habituals de 24 hores en contra de la guerra a l’Iraq, contra Israel i contra Guantánamo havien estat substituïdes per una massa enorme de gent de pell fosca, envoltada d’un desplegament igualment enorme de policies ben pàl·lids. Els que omplien la gran gespa de la plaça de gom a gom eren refugiats tàmils d’origen singalès. En silenci, alçaven unes grans pancartes ('Acabeu amb la matança'), ja de dol, pels compatriotes morts, ferits i torturats al llarg del primer mes de l’assalt final portat a terme contra les seves terres pel govern (budista) de Sri Lanka. Un manifestant em va donar un volant sobre un militant que feia vaga de fam per demanar més ajut humanitari per als tàmils assetjats a l’illa. Ara –escric això a finals de maig– aquest senyor pot tornar a alimentar-se, si vol, encara que sigui amb desgana: la comunitat tàmil sencera de Sri Lanka ja ha estat privada dels seus drets més elementals. 250.000 tàmils estan tancats en camps de concentració improvisats en els quals violacions i altres abusos per part de les tropes governamentals són a l’ordre del dia. Es calcula (segons The Guardian, 20/05/2009) que, en els últims tres mesos d’enfrontaments, 15.000 civils han perdut la vida, incloent-hi 2.000 nens; i que, per aconseguir-ho, el govern singalès ha fet servir bombes de fòsfor blanc. Una pregunta: a la ciutat de Barcelona, quantes manifestacions, protestes, peticions i converses ultratjades hi ha hagut arran d’aquesta megaatrocitat, l’equivalent (pel que fa a la pèrdua de vides humanes, si més no) a més de vint guerres de Gaza? No patiu si no teniu les xifres a la mà: ja sabeu, a aquestes alçades, que es tracta d’una pregunta retòrica.


Matthew Tree, La Directa, 27/05/2009

The Long Hello

The tail end of 2008 saw the publication of a thousand page correspondence between the writer and publisher Joan Sales and the novelist Mercè Rodoreda. Joan Sales is the author of 'Incerta Glòria', an epic modern classic (which - when it appeared in French just two years ago – was hailed by Le Monde as the finest Civil War novel to have come out of Spain). Sales returned to Barcelona from his post-war Mexican exile in 1955 and founded Club Editor, which his perseverance would eventually turn into a major Catalan-language publishing house. Not least because its star author was, precisely, Mercè Rodoreda, whose fiction would end up translated into 33 languages, from Croatian to Chinese. All this despite the fact that when they started off, in 1960, most of the Principality's population had lost the habit of reading Catalan – thanks to Franco's post-war ban on books in that language – added to which the mostly regime-friendly media in Barcelona silenced each and every title which slightly slacker censorship laws then allowed to appear in Catalan. When Rodoreda – exiled in Geneva – wrote to say she didn't understand why her masterpiece 'La plaça del Diamant' was selling so slowly, Sales, by way of illustration, explained that books sales were plummeting in New York, due to a recent two month newspaper strike there (and so an inevitable dearth of reviews). 'You have to understand,' he went on, 'that Catalan literature has had to live with its own "newspaper strike" since 1939'. So it must have been quite impossible for either Sales or Rodoreda to imagine that 49 years later – on the 7th of May last – the tears would roll out of the eyes of a famous Hollywood actress (Jessica Lange) as, moved beyond self-control, she recited extracts from the English version of 'La plaça del Diamant' before a mesmerised audience. In New York, once home of that illustrative two month newspaper strike.

Matthew Tree, Catalonia Today, juny.

Grip llibresca

L'altre dia buscava dos llibres en català publicats fa relativament poc. Vaig entrar en quatre de les llibreries barcelonines amb més cara i ulls, però cap no en tenia cap dels dos. Tanta recerca inútil venia a ser com una confirmació d'una sospita que he tingut des de fa temps: que el ventall de títols a la venda (fora de la xarxa) es contreu cada vegada més. I si m'hi he fixat aquí deu ser perquè ja m'hi havia fixat feia temps a les llibreries de Londres, als aparadors i a les taules de novetats de les quals, a hores d'ara, no es troben sinó els llibres més anunciats als diaris o bé ofertes especials dels que ho eren fins no fa gaire. Sense anar més lluny, només les biografies de celebritats absorbeixen una quarta part dels pressupostos dels llibreters anglesos. Afegim això al fet que les biblioteques estan comprant menys títols que mai i que als supermercats també es venen els més venuts, i tenim una conjuntura que garanteix que de qualsevol llibre sense un perfil mediàtic que no sigui alt com un sant Pau, se'n fa un tiratge màxim de 2.000 exemplars -a Anglaterra!-. En comparació, pot semblar que el panorama aquí, pel que fa al món del llibre, sigui gairebé per tirar coets. Faríem santament, però, de recordar-nos d'aquella cançó de Siniestro Total el nom de la qual se m'escapa però no pas la lletra, tan satírica com profètica, que fa (si fa no fa): "Quan a Londres esternuden, aquí agafem una calapàndria". Així mateix, si el recent esternut literari anglès ens agafa amb les defenses baixes, podem anar preparant-nos per a un futur proper en què entrarem a les grans llibreries del país sense trobar-hi més títols en català que els que hi ha entre "l'àmplia oferta de llibres" (Aena dixit) que hi ha actualment a les botigues Divers de l'aeroport de Barcelona.

Matthew Tree, Avui, 29/05/2009

dissabte, 30 de maig de 2009

El pitjor paisatge

Tinc per costum escoltar les crítiques de televisió de Sergi Pàmies dels dilluns a El món a RAC1. Vehement, corrosiu i escèptic, no sempre hi estic d’acord, però m’agrada discrepar-hi. L’altre dia comentava El paisatge favorit de Catalunya de TV3, i va explicar per què es diu així i no, com repeteixen els que hi surten, El millor paisatge. Seria per evitar les protestes dels partidaris dels llocs desfavorits, fins i tot els que no triaria ningú ni sota els efectes del cascall. Així, ens estan dient: els paisatges seleccionats són els favorits de quatre famosos, però segurament José Luis Barcelona hauria triat el teu poble. Que ningú no s’hagi decantat per Parets del Vallès és només una casualitat. El 2008, a La Via Làctia de Jordi González, els espectadors van votar el poble més lleig de Catalunya. Va guanyar Lloret i aquesta victòria dubtosa va disgustar els lloretencs. Els entenc, però a mi el concurs em va semblar terapèutic: Catalunya ostenta una arquitectura salvatge i un paisatge sovint devastat. Mitgeres sense arrebossar, blocs descomunals, masies que cauen, torres elèctriques. Ja és sabut que els catalans ens estimem amb passió el nostre país, però si sortim a fer un tomb constatem que hi ha amors que maten. Des de l’aire i a còpia de postals, mirem d’oblidar tot el que hem arrasat tenaçment.

[Nota a peu de plana: demano disculpes al titular de la columna, el crític de televisió Toni Vall, per endinsar-me en els seus territoris. A canvi, jo no veuria amb mals ulls que ell escrivís sobre la Senyora Francis.]

Enric Gomà, Avui, 30 de maig de 2009.

El dia de cada dia

A banda de caspós (mai seborreic) o tronat (carrincló i gastat, res a veure amb el títol, traduït a l’espanyol, de l’obra magna Una familia tronada), sobre algunes sèries de televisió es llança un altre adjectiu que reuneix tots els oprobis imaginables: costumista. No es pot caure més avall, si no caves un sot. Qualsevol dia Berlusconi serà titllat de polític costumista, avalat pel seu masclisme, corrupció i barroeria extremes. En televisió, el costumisme s’erigeix en la negació de l’ambició i el talent. Els crítics i els entesos el consideren altament repudiable, un gènere sense art, mecànic, merament imitatiu. (Sobre això de l’art, si el cinema se l’atribueix amb un morro que no se’l salta un gitano, no veig per què la televisió s’ha de revestir d’una modèstia digna de la venedora de mistos d’Andersen).
A mi, el costumisme no em desagrada gens. Si cito Robert Robert i Emili Vilanova, encara em respectaran una mica (tot el que data de més de cent anys adquireix una estranya honorabilitat, perquè és past i menjadora de professors universitaris). Però si em refereixo a Gent del barri, uns quants deixaran d’atansar-me la safata dels canapès als còctels, i si elogio Pelotas, ja no rebré la invitació per aquest còctel dels canapès. Em va agradar Pelotas, per mor del seu costumisme (se’n prepara una segona temporada). Un barri de l’extraradi, una gent de pocs calés, un club esportiu de pega i mastega. Només hi vaig trobar a faltar aquella xurreria a la sortida del metro. Què és La família Adams sinó un híbrid entre costumisme i monstruositat? De fet, tot costumisme és veladament monstruós. Què és Los Soprano sinó un creuament feliç entre costumisme i màfia novaiorquesa? Ben mirat, tantes famílies són costum, extorsió i xantatge. El costumisme és el gènere que millor reflecteix la vida. Tipificada, com la realitat mateixa.

Enric Gomà, Time Out, 28 de maig de 2009.

Cançons per a un triplet

Dijous passat, mentre els herois de Roma arribaven a Barcelona, jo sortia en un vol cap a Munic. Ja a l’aire, vaig mirar per la finestra i vaig veure de lluny la silueta descendent d’un avió i em vaig imaginar que eren ells. Era poc probable, però em va agradar aquesta comunió aèria, i els vaig saludar, davant la sorpresa del meu veí de seient. En aquell instant em vaig adonar que m’allunyava del centre del món. Marxar a aquella hora de Barcelona significava, sobretot, anar a un lloc on no hi hauria la Copa d’Europa guanyada pel Barça. Per pal·liar l’efecte, vaig tornar a fullejar els diaris del dia. Vaig rellegir les cròniques (Josep M. Fonalleras plorant com un nen) i em vaig recrear en les fotografies de la victòria. Preciosa, per exemple, la imatge de Reuters publicada en aquest diari, en què Messi vola després de rematar de cap –ha passat un segon– i el porter Van der Sar, que ja sap que no hi arribarà i serà gol, obre la boca i fa cara d’haver vist un fantasma, el de la derrota. Llavors, per crear encara més atmosfera, vaig connectar el meu iPod i vaig buscar una playlist per celebrar el triplet.

L’espectacle de la Champions està lligat des de fa anys a una banda sonora, que té en el We are the champions la seva ensenya. Sembla escrita per a l’ocasió. Ara entre nosaltres s’hi ha afegit una altra cançó de Queen: el Copa, Lliga i Champions adaptat per Crackòvia. Així mateix, el Força Barça de la Dharma ha trobat el contrapunt sentimental del Porto el Barça dins del meu cor, de Jofre Bardagí, Beth i companyia. Com que cap d’aquestes cançons és al meu iPod, en vaig buscar dues que han sonat molt aquests dies: Lovers in Japan i Viva la vida, de Coldplay. És cert que els britànics són una mica pseudosensibles i messiànics, però Guardiola els feia sonar al vestidor, i amb això ja n'hi havia prou. Seguint amb la playlist, vaig trobar la música perfecta: La Copa de Europa de Los Planetas, seguidors confessos del Barça. És un himne de quasi 10 minuts, que van gravar el 1989, i les trompetes orquestrals del final són idònies per celebrar la glòria de Roma. Vaig seguir buscant a la meva llista una cançó que encarnés l’esperit del Barça i al final vaig trobar la clau: Cruyff In The Bedroom. Així es diu aquest grup japonès, clònic de Yo La Tengo. Quan l’hostessa va anunciar que arribàvem a Munic, escoltava una cançó seva de títol profètic, Rondo. A aquella hora, a Barcelona, l’autocar ja s’obria pas entre la multitud.

Jordi Puntí, El Periódico, 29 de maig del 2009.

dimecres, 27 de maig de 2009

A cops de vareta

Els dissabtes, passada la mitjanit, a Catalunya Ràdio emeten L’hora de les bruixes, unes entrevistes (només) a dones singulars. No em vull imaginar les ires furibundes que despertaria un hipòtetic L’hora del cabró (o boc), que és l’encarnació de Satanàs quan, amb aquella alegria, penetrava totes aquelles dones desequilibrades xisclant alhora en un aquelarre. Tot i que escolto de gust les entrevistes solvents de Santi Carreras, m’incomoda el veto a éssers humans a causa del seu zigot, sempre atzarós. Per tant, no hi convidarien mai el doctor Martí de Riquer ni un falsificador de moneda, per molt que fessin veu de falset. L’exclusió dels homes s’accepta amb normalitat i, de vegades, simpatia. Si mai s’esquerdés el generador de Vandellòs, intueixo que no se’ns permetria l’accés a alguns refugis nuclears, encara que portéssim Mrs. Dalloway sota el braç. A L’hora de les bruixes, hi han entrevistat una camionera –interessant, perquè no n’hi ha gaires- i una llevadora –un parterot hauria sigut més singular-. Un traductor, tant li fa que sigui home com dona o transsexual (menys, ja no els poden pagar). Ara bé, el que no entenc és això que elles ens descobreixen “un món particular, on, sovint, s’ha de recórrer a fórmules magistrals i varetes màgiques”. Sincerament, m’estimaria més que una veterinària em curés l’ós formiguer empiocat sense haver de recórrer a la màgia negra. I una taxista, que em portés a Aragó amb Calàbria sense cap fórmula magistral, com ara trucar el taxímetre o fer-me l’avió.

Enric Gomà, Avui, 27 de maig de 2009.

dimarts, 26 de maig de 2009

Paraula de 'trekkie'

Em considero un trekker des de mitjans dels anys setanta, quan la sèrie televisiva em va adoptar. Sóc un trekkie de cor, doncs: vaig néixer dues setmanes abans de l’estrena de la primera sèrie, i tres dècades seguint les aventures del capità Kirk em donen dret a opinar sobre la nova pel·lícula de la sèrie Star Trek, que ha dirigit J. J. Abrams. Els meus amics Quark i Spartan VI (no són els seus noms de veritat) ja em van avisar quan van veure el tràiler fa unes setmanes: «Haurem d’anar amb compte, perquè això s’allunyarà molt del cànon de Star Trek». Ahir, per fi, vaig anar a veure-la amb totes les meves emocions sota control, però el cert és que… ¡¡¡EM VA ENCANTAR!!! Aquest film pot significar un rellançament per a la saga. S’ha acabat demostrant que la Resistència no és totalment fútil.

Un cop dit això, s’ha d’assenyalar que els guionistes s’han pres algunes llibertats. Potser les escenes de lluita són massa ràpides i borroses per al meu gust. La nau romuliana tenia un disseny que sembla un escarabat, però l’Enterprise segueix sent preciosa. Hi surten pocs alienígenes, però estan ben fets. Pel que fa al cànon, només hi ha un gran error que no queda explicat per les línies temporals alternatives: em refereixo, esclar, a Delta Vega i la seva connexió amb Vulcano. El joc amb les emocions de Spock tampoc és una novetat: tots recordem el primer pilot de la sèrie, La gàbia, on Spock somreia... com si fos feliç.Pel que fa als actors: a McCoy el personatge li surt brodat, domina totes les escenes, i Chekov és una mica infantil. Per primera vegada tenim un capità Kirk que sap qui és i no vol imitar el jove William Shatner, cosa que no aconseguia ni tan sols el vell William Shatner. Pel que fa a Spock, bé, Zachary Herois Quinto és perfecte perquè té un aliat en el vell Leonard Nimoy. Fins i tot tenen una escena que és un homenatge a RAF2 (o Retorn al futur 2). En fi, que la pel·lícula em va lligar a la butaca amb tanta força que els títols de crèdit ja van aparèixer al cap del que eren només uns segons subjectius. Gairebé vaig plorar. Esperava que fos un cinc, però el nou Star Trek és exactament un vuit i mig. Paraula de trekkie.

Nota: la pel·lícula em va encantar, però, com que sóc un neòfit, totes les frases d’aquesta columna estan agafades dels múltiples fòrums al voltant de Star Trek XI que hi ha a internet. Llarga vida i prosperitat!

Jordi Puntí, El Periódico, 23 de maig del 2009.

dilluns, 25 de maig de 2009

Chorreo electrónico

Este miércoles hará veintiseis días exactos, dos seis. Del 2 de mayo al 27, ambos inclusive. En esa lejana jornada el Barça inició la recta final de una temporada pletórica pero que era preciso rematar. Si nos atenemos a las leyes de la numerología, este miércoles deberíamos vencer al ManU por 0-2, para formar una serie perfecta con el 1-4 ante el Athletic y el 2-6 ante el Madrid. Esa es mi porra: 0-2 ante el vigente campeón de Europa. Pienso ver el partido en el teatro del Foment Hortenc, en la misma pantalla gigante donde vi con asombro como Larsson metía un balón increíble para Belletti y éste batía a Almunia. De confirmarse el 0-2, el período de 26 días que comprende del 2 al 27 de mayo de 2009 se transformará en el más fecundo de toda la historia del Barça y una buena manera de celebrarlo será explorando a fondo el 26. De hecho, tras el 2-6 del Bernabeu se inició una nueva modalidad de spam centrada exclusivamente en los chistes alusivos al Madrid. Escritos, dibujados e incluso filmados. ¿Quién no ha recibido esa imagen del Bernabeu con el terreno de juego transformado, Photoshop mediante, en un plano inclinado bajo el lema: "la estrategia del Madrid para ganar al Barça"? Los aficionados al tráfico de powerpoints graciosos y otras hierbas digitales se han puesto las botas, y el spam alusivo a la victoria del Barça es tan abundante que incluso podría generar una nueva categoría de spam: chorreo electrónico.

Como suele suceder, algunos de los chistes son malísimos, otros francamente ingeniosos y la mayoría sólo te hacen reír si eres culé. Los resultados futbolísticos más singulares suelen tener un cierto rendimiento numerológico. El famoso 0-5 de Cruyff, Sotil y compañía en el Bernabeu derivó en la manita. También el 0-3 del Barça de Ronaldinho suscitó una campaña encubierta por parte de una entidad financiera catalana que ofrecía un producto al 3% con el clásico gesto de reproducir el OK con los cinco dedos de la mano. Con el pulgar y el índice unidos formando la O (o el cero), y extendiendo corazón, anular y meñique para formar los tres palos de la K (o el tres). El abultado 2-6 de esta temporada es distinto. Faltan dedos para hacer manitas, de modo que se ha impuesto una cierta modalidad lingüística que se ha incorporado al chorreo electrónico. Todo empezó con la palabra dosis, de evidente similitud fonética a las cifras 2-6 en catalán. Luego saltamos a la sobredosis y la última modalidad es tildar a los ciudadanos madrileños de encantadores, que en catalán es encisadors y se podría transcribir como en6a2. Todo esto está muy bien, pero no he parado hasta hallar un ejemplo con el 6 apto para ser consumido en Madrid.

La noche del jueves di con él tras unas jornadas en Madrid a las que asistí como ponente. A la misma hora en la que el gran Queco Novell me polonizaba por primera vez, yo lo probaba ante un grupo selecto de publicitarios madrileños. La idea es que el ingenio puede ser deslumbrante u odioso, en función de su recepción. Para ello les planteé un enigma inducido a cuya solución se llega conjugando el verbo >endosar en subjuntivo. Ante la perplejidad general empecé "que yo endose, que tú endoses, ¿que él...?", y se oyó un tímido "endose"; luego "¿que nosotros...?", y se oyó un unánime "¡endosemos!"; y finalmente, la pregunta clave: "¿que vosotros...?", a lo que el corifeo de madridistas cantó alegremente "¡¡endoséis!!". Basta entonces repetirlo marcando las cifras (en-2-6) para que noten que les acaban de endosar otro gol. Esperemos que la numerología no nos falle pasado mañana.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dilluns, 25 de maig de 2009.

dissabte, 23 de maig de 2009

Rodalies?

Els lingüistes Magí Camps, Rudolf Ortega i Jordi Palou abanderen una reivindicació verbal adherida al traspàs (en el sentit menys letal) de les dites Rodalies de Renfe al Govern. Argumenten, amb més raó que un Kant, que rodalies en plural al·ludeix als encontorns de diverses localitats alhora, i no pas als d’una sola ciutat. Per les vies que s’estenen a l’entorn de Barcelona, per tant, no hi circulen trens de rodalies, sinó de rodalia. I si aquella C ajaçada roja tan similar a la del Departament de Cultura és la inicial de Cercanías (i, potser, de calamitat), la R que hi deuran posar el dia del traspàs (¿serà un 29 de febrer?) hauria de remetre a Rodalia, així en singular. Val a dir que a les notes de premsa emeses pel gabinet del conseller Nadal els trens de rodalia hi figuren correctament citats, però ningú no en diu així, i ja es veu a venir que costarà déu i ajut evitar-ne el calc. Fa dècades, el radiofonista Escamilla va impulsar l’invent del bona tarda, en comptes del genuí bon vespre, per evitar el castellanisme bones tardes. Tot i que se’n va sortir, ara la jugada és més difícil. Per què no en diem trens de prop i llestos?

Màrius Serra. Avui. Dissabte, 23 de maig de 2009.

No nada nada, no traje traje

El cambio de mando en las carreras de Fórmula I lleva implícito un debate acalorado sobre la importancia de la tecnología. Por un lado, circula (a toda velocidad) la opinión de que la destreza de los pilotos cada vez cuenta menos ante la importancia de los bólidos que conducen. Es una opinión franca y directa, que vendría a reforzar la idea de establecer limitaciones técnicas para que se compitiera en igualdad de condiciones. Por otro lado, voces tan autorizadas como las de algunos pilotos, parecen opinar lo contrario. Alonso, por ejemplo, se opone a la limitación presupuestaria en las cuestiones técnicas. ¿Dónde queda el espíritu I + D? Los seguidores más expertos señalan con el dedo a los ingenieros que están detrás de los bólidos vencedores, igual como algunos cinéfilos memorizan los nombres de los directores de fotografía de sus películas preferidas. En los trabajos colectivos —como el cine o la fórmula I— siempre hay que tener en cuenta la suma de elementos. De hecho, no resulta descabellado comparar el grado de responsabilidad de un actor en un film de éxito con el de un piloto en una carrera. Ambos trabajan arropados por una legión de técnicos de rango diverso, con sus direcciones artísticas y su núcleo duro de ingenieros ingeniosos. Otra cosa es que Bernie Ecclestone juegue al megamarketing global, que Agag apunte maneras de patrón o que Fabio Briatore luzca tanga. La Fórmula I gusta denominarse circo y actúa siempre al límite del más difícil todavía (o todaFIA).

Mientras tanto la FINA, que remite a la Federación Internacional de Natación y hace honor a su acónimo, acaba de prohibir el uso de diez tipos de bañador y ha dictado modificaciones en otros 136 modelos. Lo asombroso del caso es que el tanga no es ninguno de ellos. Por lo visto, a partir de ahora los bañadores de competición no podrán llevar más del 50% de poliuretano. La prohibición tiene efectos retroactivos y supone, en la práctica, la suspensión de diversos récords mundiales batidos en los últimos meses. Veo las fotos de los bañadores prohibidos. Son como una segunda piel, pero me recuerdan los que usaba mi abuela Paula en las playas de Vilanova. El Jaked O3 rojo que ayer reproducía la página de deportes de este diario con el nadador Rafa Muñoz en su interior se parece mucho al que luce mi bisabuelo en una foto de 1903 que conservo en sepia. El patrón, del cuello hasta la espinilla, es idéntico. Aunque el del (ahora desposeído) recordman mundial de 50 mariposa es mucho más ceñido que el de mi bisa. Y su cuerpo más atlético, también.

Hay muchos deportes que dependen de vehículos: bólidos, todo terrenos, motos, barcos, bicicletas, patines, esquís, trineos, piraguas, canoas... Otras modalidades deportivas cuentan con complementos imprescindibles: pértigas, jabalinas, martillos, raquetas, bates, sticks, guantes... En todos estos casos, se comprende que el diseño del vehículo o del complemento esté regulado, y que sea objeto de debate hasta qué punto las mejoras técnicas determinan el resultado de la competición. Pero una vez comprobado un avance, resulta absurdo prohibirlo en vez de abrirlo a todos los competidores. Nunca imaginé que los bañadores también entrarían en este debate, pero es incomprensible que se prohiban los que mejoran la velocidad del nadador. La pureza es un concepto místico. La realidad es un sistema complejo en el que intervienen muchas variables, y no parece que prohibir los avances técnicos vaya a mejorar el concepto de justicia. Si no, que compitan con el Meyba que Fraga lució en Palomares.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 21 de maig de 2009.

Ligeramente grotesco (LG)

Una de las principales pegas de ser usuario contumaz de una lengua como la catalana es que algunas cuestiones ordinarias devienen extraordinarias. Por ejemplo, la cantidad suplementaria de energía que debemos consumir para usarla con naturalidad en cualquier ámbito de su dominio lingüístico (y no pienso consumir más, ahora mismo, para encuadrar el vocablo dominio en la terminología universal consensuada por la ciencia lingüística, de modo que si no lo entiende busque hojas de parra). Quienes viajan confortablemente instalados en la normalidad de su monoraíl monolingüe no pueden ni sospechar los acelerones que experimentamos los usuarios de las montañas rusas de las lenguas que la sociolingüística denomina minorizadas. Nuestro trayecto trepidantesco incluye algunos loops recurrentes por los que, te guste o no, pasarás. Uno de ellos es denunciar la marginación de tu lengua en cualquier ámbito de la existencia, público o privado. Por ejemplo, en el cine, en el etiquetaje o en las instrucciones de uso de los electrodomésticos. Que si el móvil no me da la opción de poner los menús en catalán, que si sólo una marca de GPS me ofrece una voz que me habla en mi lengua, y así hasta el hastío. Muchos claudican sin más ante este sobreesfuerzo cotidiano, otros protestan incansablemente y algunos, al conocer estas protestas, frucen el ceño y las tildan de obsesivas, o las ridiculizan (en nombre de la libertad, ejem, señores de Air Berlin), o incluso inventan otras de signo contrario, en las que el omnipresente castellano aparece como víctima de una persecución implacable. He escrito tantos artículos (en castellano) sobre la marginación del catalán en ámbitos diversos que el mero bosquejo de otro me lleva al bostezo. Y sin embargo, la otra parte contratante parece obstinada en mantenerme despierto, con una creatividad sin parangón.

Me escribe el lector Jordi Abad, valenciano de Alcoi, para exponerme una nueva modalidad de marginación linguística. Podríamos bautizarla con el preciado epíteto de exclusiva, puesto que basa su potencia en la exclusión, justamente. El lector se acaba de comprar un reproductor de DVD de la marca LG (todo muy letrado, como se ve), cuya tarjeta de garantía (sólo en español e inglés) lleva el código RHT497H. También me envía, debidamente escaneada, la página que contiene los códigos de idioma del aparato, bajo la instrucción “Utilice esta lista para introducir el idioma deseado según los ajustes iniciales siguientes: disco audio, disco subtítulo, disco menú”. Pues bien, en la lista de opciones de LG figuran 114 lenguas disponibles, algunas de tan usadas en las calles de Alcoi como estas, transcritas en versión anglófona: afar, amharic, assamais, bashkir, goujrati, haroussa, lingala, marath, nauru, oriya, shona, sindhi, tajiko, tonga, twi, wolof, xhosa, zulu... Como, a estas alturas, ya deben sospechar, en esta lista tan amplia Jordi Abad no halla la suya, que es también la mía, ni tan sólo en su denominación políticamente correcta (en el reino de Camps) de valencià/català. El caso es formidable, porque la lista también contiene otras lenguas minorizadas —vasco, gallego, bretón, gaélico-escocés, yiddish o reto-romano—, e incluso figuran idiomas ajenos al concepto de lengua materna como el esperanto, el latín (ante el letón) y el volapuk. Pero no el catalán. ¿A qué mente obsesiva se debe esta flagrante exclusión? Hartos como estamos, el lector Abad y yo, del tema, no podemos dejar de señalar que la paranoia del nacionalismo español con todo lo catalán es LG: ligeramente grotesca.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts 26 de maig de 2009.

Lo copio del pueblo

Una de las luchas de ingenio más intensas es la que libran los defensores del orden (de cualquier orden) y quienes desean saltárselo a cualquier precio (y si es gratis, mejor). La sofisticación en los métodos operativos de los delincuentes es directamente proporcional a los avances de la policía científica. Cuando se descubrió la capacidad identificadora de las huellas digitales los ladrones empezaron a usar guantes. Al saber que un simple pelo da más información sobre un sujeto que su perfil de Facebook, la pelambrera empezó a ser clave en la construcción de falsas pruebas incriminadoras. La condición humana vive en permanente estado de tensión entre el bien y el mal, el esfuerzo y el morro, el despilfarro y el ahorro. Un ejemplo reciente de esta tensión es la proliferación de textos copiados de internet que circulan por los centros educativos. Y no sólo educativos, claro, aunque la quintaesencia de estas prácticas sea Elrincondelvago.com, en cuyo buscador acabo de hallarme, glups, en diversos trabajos sobre narrativa catalana enviados por las usuarias Meritxell (7 páginas), Marta Sanz (6) o Tevione (3)... No hay nada malo en copiar. De hecho, la transmisión cultural se fundamenta en la imitación y en la copia. Lo malo es hacerlo indiscriminadamente, sin citar la procedencia y, sobre todo, sin añadir nada de nuestra cosecha. Basta con recombinar de un modo original las piezas preexistentes para que nuestra copia sea original. De hecho, todos los sintagmas que contiene este artículo deben haber sido usados más de una vez en los más de mil años de textos en castellano. Lo preocupante es el calco acrítico de ideas, frases, párrafos o artículos enteros. Los pensionistas del rincón del vago son muy celosos de su vagancia. Como mucho, van a la wikipedia, copian y pegan.

Pero eso va a cambiar. La semana pasada se presentó en el Citilab de Cornellà la aplicación gratuita Approbo (el verbo latino más soñado por los estudiantes). Desarrollada por la empresa Symmetric, Approbo permite comprobar en línea si un texto se sustenta en las habilidades de su autor o si, por el contrario, contiene fragmentos copiados de alguna fuente accesible en internet. La idea es clara. Si un profesor (o periodista, editor, comité científico o novia despechada) sospecha que el texto que acaba de recibir es menos original que la fórmula de Florentino Pérez para reinventar al Real Madrid, sólo tiene que subir el fichero a la aplicación en approbo.citilab.eu. En pocos segundos se muestran las coincidencias detectadas en la red con las presuntas fuentes resaltadas en rojo acusador. Es una aplicación multilingüe que trabaja con diversos motores de búsqueda que no se limitan a la cita literal, sino que valoran el grado de similitud entre el original y sus posibles fuentes. Si el uso de Approbo se generaliza, algo probable en una aplicación gratuita, los profesionales de la copia deberán generar una versión 2.0 del copiar-y-pegar para esquivar las prestaciones del detector. Una opción sería el uso sistemático de los sinónimos para hallar maneras alternativas de decir las mismas cosas que otros han dicho. Así, sin darse cuenta, estarían reproduciendo uno de los milagros más abrumadores de la humanidad ejemplificado en la historia de la literatura y del pensamiento: llevamos miles de años diciendo lo mismo de maneras diferentes.

(Acabo de pasar este artículo por Approbo. Ha detectado 3 ocurrencias en un blog mexicano, una web argentina y en pasionporloerotico.blogspot.com. Siempre la misma frase: "no hay nada malo en copiar").

Màrius Serra. La Vanguardia. Dilluns 18 de maig de 2009.

La subnorma

Dijous passat a Santa Coloma de Farners, el senegalès Mbaye Gaye -tot presentant el llibre Nosaltres, els catalans, de Víctor Alexandre- va explicar un acudit sobre un africà que surt de casa tot portant una barretina, una samarreta de la selecció nacional catalana, i a la mà, una estelada. La seva dona se'n sorprèn: "On vas vestit així?'. I l'home respon: "A veure si ara quan parlo en català per una vegada no em contesten en espanyol". Efectivament, és notori que molts catalans de soca-rel són incapaços de fer servir el propi idioma amb els exestrangers residents la país, fins i tot quan aquests el parlen per defecte. És més: com menys llatí el seu fenotip, encara menys probabilitats hi haurà que se'ls respongui en la llengua de Najat El Hachmi. Doncs bé, fa uns mesos els del Consorci de Normalització Lingüística de Santa Coloma van llançar una campanya comarcal per fer front a aquesta situació. Arreu es penjaven uns cartells amb tot de fotos d'uns residents estrangers que feien activitats emblemàticament catalanes (menjant calçots, fent allioli, etc.) amb un missatge que deia, aproximadament: "Si jo puc fer això, encara no em pots parlar en català?". Un d'aquests pòsters portava la foto d'una romanesa colomenca que durant anys havia enraonat amb els seus veïns en català sense cap problema (ja que el parlava amb fluïdesa i no tenia la pell fosca ni faccions llatinoamericanes ni cara de guiri). Aquests, en descobrir que era -tal com afirmava el cartell- no pas catalana, tal com havien donat per descomptat, sinó del país de Mihai Eminescu, ara li parlen automàticament en castellà. Sempre. En fi: potser en comptes de promoure la normalització del català tan zelosament, no estaria de més fer un petit esforç simultani per normalitzar els mateixos catalans.

Matthew Tree, Avui, 22/05/2009

Una instància

Exposo: sabedor de la iniciativa del president Zapatero (Déu el beneeixi) de lliurar dos mil euros a qualsevulla ciutadà que es compri un cotxe nou (amb el requisit de l’antiguitat d’una dècada del seu vehicle actual), manifesto: que ara com ara no tinc la menor intenció de canviar-me el cotxe. Que, en canvi, m’és urgent canviar-me la caldera de la calefacció, de més de deu anys. Per tot això, sol·licito: que tingueu a bé donar-me dos mil euros a fi i efecte d’adquirir una caldera nova, comprometent-me a no gastar-me’ls en bagatel·les, com xampany o l’edició prínceps del rector de Vallfogona de 1703. Per la qual cosa, al·lego: molt abans que Xavier Sala Martín ho plantegés a la tertúlia de El món a RAC1, jo (algú sense coneixements sòlids d’economia –només sé actualitzar la llibreta-) ja havia rumiat que aquests dons i gràcies governamentals només contribuiran a enriquir el sector de la venda de cotxes i no pas el sector industrial. En aquest punt, coincideixo amb Sala Martín (i em reca, ja que no comparteixo el seu esperit de hooligan ultraliberal), atès que els beneficiats, i és que la gent és voluble i capritxosa, es compraran cotxes produïts a Alemanya, el Japó, etc., en lloc d’adquirir tots en massa el Q3 fabricat a Martorell. Per consegüent, faig declaració pública que, si vostra excel·lència s’inclinés davant la meva humil petició, adquiriré una caldera Roca fabricada a Viladecans, tot desoint el meu assessor personal en ciències de la llar (vulgarment, lampista), que em recomana una Junker.

Enric Gomà, Avui, 23 de maig de 2009.

dijous, 21 de maig de 2009

Televisió quàntica

Fa dies que purgo, en soledat amarga i vagant pels paratges més remots de Collserola amb ulleres fumades i perruca Jackson Five, un error comès en l’article anterior: vaig escriure (així caigués un llamp damunt del meu teclat!) que el temps deixat per la desaparició dels anuncis a TVE seria de 8.200 hores mensuals, quan havia d’haver escrit a l’any. En defensa pròpia, admeto que em va desorientar l’allau d’hores que emet TVE anualment: 85.000 hores, quan un any només en conté 8.760 (24 més, els bixestos). Com es produeix aquest miracle de les hores i els peixos a TVE, es deuen preguntar vostès, espectadors escèptics i astorats (i encara més si van admirar com, al debat Encarem el futur de TV3, patronal i banquers emulaven Houdini)? Gràcies a La 1, La 2 i, sobretot, als canals temàtics.
Però, qui se’ls mira, aquests canals temàtics? Una minoria exigua. Amb les plataformes digitals i la TDT, un corifeu d’opinadors va predir el crepuscle de les televisions generalistes. Estaríem, segons ells, abocats a l’atomització dels espectadors, cadascun optaria segons els seus gustos (viatges, ballet, discursos de Kim Jong-il). Jo, en discrepo: la televisió genera fenomens col·lectius i els espectadors desitgen veure allò que congrega multituds. Els llibres més venuts són novetats i poca gent s’acosta a les prestatgeries. Malgrat que n’hi ha que es baixen o compren sèries de tv, la majoria mira Águila Roja o 23-F, el día más torero del Rey (o una cosa així). Pertànyer a un col·lectiu (més gran que no selecte), és el desig de tants espectadors, per comentar, criticar, elogiar, compartir. Com els seguidors de Bruce Springsteen o Isabel Pantoja. Hi ha de tot a la vinya del programador –fins i tot espectadors del canal Uniprex, amb aquella erra saltironant histèrica-, però les televisions estrella seran, com ara, generalistes. Perquè tindran més pressupost, més difusió i més Concha Velasco.

Enric Gomà, Time Out, 21 de maig de 2009.

dimecres, 20 de maig de 2009

Difunts nacionals

A Hoy por hoy, de la SER, José Ramón de la Morena explica sobre el Giro: “Ahora, ha tenido que despeñarse un ciclista por un barranco de ochenta metros para que le prestemos atención. Y se la hemos prestado porque la víctima ha sido un ciclista español”. Deixant de banda que ignoro quins individus engloba aquest plural (ell i els companys de dòmino?), és clar que si s’hagués estimbat un ciclista lituà o moldau no se li hauria prestat atenció (i els apàtrides ja es poden estavellar tots alhora amb un barret tirolès). Em desconcerta aquest costum de concretar la nacionalitat de les víctimes. Davant d’una catàstrofe ferroviària a Bèlgica (humanitària només en el cas que els morts fossin criminals i pedòfils –s’haurien d’excavar els seus jardins-), els periodistes aclareixen: “Entre les víctimes no hi ha cap espanyol”. En teoria és per tranquil·litzar els familiars i amics possibles, es dóna per fet que no en tenim cap de belga. Ni arran d’unes inundacions del riu Groc no es diu “No hi ha cap víctima europea” –quina vergonya, em faig de l’Illa de Pasqua-, ni des de Ràdio Tremp, informant sobre un accident a Torreciudad (un autocar envesteix una seguda en contra del seixanta-nou), confio que no aclareixin “Entre els ferits no hi ha cap trempolí”. Els espanyols frisen per destriar els seus connacionals. Ja veig els corresponsals furgant discretament la butxaca dels difunts, trobant el passaport i exclamant: “Bah, aquest és portuguès!”. I amb dues guitzes ben donades, tornar-lo a la pila dels morts.

Enric Gomà, Avui, 20 de maig de 2009.

diumenge, 17 de maig de 2009

Famoso abad localizado

Pere Ruiz es un poeta verbívoro de Súria especializado en palíndromos, esos versos de ida y vuelta. Su apuesta por la literatura de pie forzado es radical. Otras veces he hablado de él, porque junto a Jesús Lladó es el responsable del mejor libro sobre palíndromos escrito nunca en lengua ibérica: Sé verla al revéS (Antología de autores del Club Palindrómico Internacional), donde firma Pedro, editado en México y sólo disponible en la red www.albaiges.com/cpi/dadevonovedad.htm. En él, una veintena de autores publican frases capicúas en una docena de lenguas. Cuando salió el libro destaqué mis dos ejemplos favoritos en castellano (Sonreí, Bogart no cede contra gobiernoS) y catalán (Per catalana, anal atac reP). Probablemente, el palíndromo más conocido en castellano sea una frase que yo siempre había considerado absurda: Dábale arroz a la zorra el abad. ¿Les suena? Pues les aseguro que mucha gente la conoce, en un curioso caso de transmisión oral que nunca había conseguido datar. Pero Pere Ruiz sí. En un trabajo titulado “El Caramelo del Sur”, Ruiz exhuma una charada publicada el 7 de febrero de 1837. Su fuente es el periódico El Guardia Nacional, una cabecera diaria de línea democrática y republicana que se publicaba en Barcelona en los años treinta del siglo XIX, a medio siglo del nacimiento de La Vanguardia. Ruiz reproduce unos versos que un colaborador llamado Antonio Mateo publicó en el número 429 de dicho diario. Tienen forma de charada, es decir, de adivinanza que oculta su respuesta sílaba a sílaba, que fue el juego de palabras estrella hasta que, a mediados del siglo XX, lo desbancó el crucigrama. Dice así: "Un andaluz para el burro,/ Con usar de mi primera;/ Si le añade la segunda/ Le dá nombre á cierta hembra,/ Odiada en todas las casas,/ Y amada en Inglaterra,/ Pues es la mas necesaria/ para hacer algunas fiestas:/ Y leidas al revés/ Las únicas cinco letras/ De que el todo se compone/ Es una comida buena./ A.M.". Para quienes estamos familiarizados con las charadas, no es un enigma difícil. Ruiz, de hecho, llega rápidamente a la conclusión que la solución es un bifronte: zorra (cierta hembra odiada en todas las casas y amada en Inglaterra) y arroz (leidas al revés las únicas cinco letras es una comida buena).

Pero luego sigue buscando en números posteriores del diario para comprobar que su intuición es buena. A mediados del siglo XIX el tiempo transcurría a otro ritmo, de modo que la solución no se publica hasta doce días más tarde, en el ejemplar número 441 de El Guardia Nacional, correspondiente al domingo 19 de febrero de 1837. La da un tal Aminto de un modo tan peculiar que 172 años después sigue inscrito en la memoria de la mayoría de castellanohablantes: "Dábale arroz á la zorra el abad./ En este renglon/ Tiene solucion/ La dicha charada:/ Leedlo al revés/ Veréisla otra vez/ Quedar descrifrada./ Aminto". De entrada, Ruiz identifica a Aminto en otras colaboraciones en el mismo diario con Antonio Mateo, que firma con un anagrama confeccionado con las cuatro letras de su nombre familiar Toni más las dos de sus iniciales: AM. Mateo estira la propiedad simétrica de la zorra y el arroz hasta convertirla en un endecasílabo más bien surrealista que circula en boca en boca: "Dábale arroz a la zorra el abad". Documentar el nacimiento de tan ilustre abad tiene un interés etimológico similar al que da desubrir quién fue la mítica María Castaña (en tiempos tan lejanos), dónde estuvo ubicado Can Seixanta (en tiempos más cercanos) o cuál era el nombre de la prostituta amiga de la Ramoneta.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous 14 de maig de 2009.

El codi del dimoni

Divendres passat, a TV3 es va emetre El codi Da Vinci, un film basat en la novel·la. Fa un temps, en trobar-ne un exemplar per casualitat -o no tant: en circulen 70 milions de venuts-, vaig llegir la primera frase, escrita amb una graponeria difícil de superar (i això que conté només quatre mots, dos dels quals són noms propis); en comprovar que tres frases més, escollides a l'atzar, eren d'una lectura tan o més arduosa, vaig tancar el llibre convençut que mai no el llegiria encara que me'l pengessin davant dels nassos en una cel·la d'aïllament. Ara bé, la pel·lícula, vaig pensar, seria més fàcil d'empassar, i així, per fi, entendria per què l'argument d'El codi Da Vinci ha entusiasmat tanta gent. Però no, atès que anava d'una tirallonga d'antics tòpics pseudomístics (el Priorat de Sió, etc.), tots els quals havien estat exposats com a fraus fa dècades. Vaig apagar l'aparell del tot perplex per l'èxit del frau més gros de tots: aquesta història escruixidorament inversemblant sobre quatre no temes. Que consti, però, que -al contrari del que se sol suposar d'escriptors que no venen a gavadals- mai no he sentit enveja envers els autors de bestsellers; un gènere inventat, per cert, per l'anglo-australià Nat Gould (1857-1919), que va batre tots els rècords de vendes de l'època amb les seves novel·les, avui caigudes en l'oblit més oblidat, igual que el seu autor: una mena de segona mort, que és el que els espera, a la immensa majoria dels escriptors d'aquest ram. Ara bé, si hi ha alguna cosa que m'empipa, és el fet que, per bé que no poden evitar aquest destí poc envejable, sí que els Dan Browns d'aquest món tenen -al contrari dels que escrivim no bestsellers- un munt d'àngels i dimonis de la guarda per ajudar-los a fer la viu-viu abans del final definitiu.

Matthew Tree, Avui, 15/05/2009

dissabte, 16 de maig de 2009

Ajupida?

Quan vaig escriure sobre el verb ensolir ja vaig intuir que m’enganxaria els dits. Que m’ensoliria, vaja. En alguns indrets del Baix Llobregat, com Sant Feliu, l’ensolida descriu la dolorosa circumstància d’interposar dits entre una porta i el seu marc. Doncs no sé pas si m’he ensolit jo solet o només m’he posat de peus a la galleda, però l’article de fa dos dissabtes ha suscitat un munt de correus i missatges al Facebook amb la sana intenció de reivindicar mots d’abast local. Cadascú els seus, és clar. Entre tots aquestes temptatives de D. O. verbal em limitaré a reproduir-ne un. És el lingüista vallenc Jordi Bofarull qui m’envia una mutació del verb ajupir (i ajupir-se), tot reivindicant-ne l’ús a Valls (“i potser també en altres llocs, però no a Reus ni a Tarragona”, escriu joliu) per dir que s’han enganxat els dits: “M’he ajupit amb la porta del cotxe”. Aquest ús sí que consta al DIEC (“En tancar la porta no li ajupis els dits”), però Bofarull assegura que també fan servir el substantiu ajupida, aliè als diccionaris. A partir d’ara, quan algú em torni a dir que Catalunya és una nació ajupida ja sabré que parla de finançament.

Màrius Serra. Avui. Dissabte, 16 de maig de 2009.

Una ràdio local

No apareix a cap estudi d’audiència, tot i que és la ràdio més escoltada de Catalunya. Ni als EGM ni al Baròmetre de la Comunicació de la FUNDACC, l’ens impulsat per la Generalitat perquè els seus mitjans quedin en bona posició. Tampoc no la trobaríem al dial, per més que la busquéssim. Com que és una ràdio municipal, només s’escolta dins del terme del poble i a la rodalia. Però els diumenge a la nit reuneix centenars de milers d’oients (i espectadors): és Ràdio Ventdelplà. Fa uns mesos vaig tenir ocasió de visitar els seus estudis, modestos però dignes. En aquells moments, ni emetien ni gravaven i per tant no vaig poder saludar i felicitar el radiofonista audaç Xavier Jordana (Xavi, per als amics) ni tampoc aquell tècnic de so tan silenciós, una mica somnolent, però amb una gran vida interior. De Ràdio Ventdelplà, gairebé ningú no n’ha escoltat un programa sencer. Ni tan sols aquell anunci de ràdio tan peculiar, en una època amb mig milió d’aturats a Catalunya, i que fa: “Si la teva vida sexual va bé, la resta no importa”.
D’entre totes, Ràdio Ventdelplà és la més cèlebre de les ràdios municipals, que sempre es tiren endavant amb pocs mitjans i molta il·lusió (o la que es disposa), radiant pregons municipals, consells agropecuaris, el temps, els horaris canviants i embogits de la deixalleria (han provocat més d’un suïcidi) i els arguments d’aquell historiador local, una mica tronat, que defensa acèrrim que Cristòfor Colom i els germans Pinçon són fills del poble (a Ventdelplà, de Can Rata? Del súper?).

Enric Gomà, Avui, 16 de maig de 2009.

Antonio Vega i les seves cançons

Hi ha articles que els dus al cap durant anys, esperant que el moment d’escriure’ls no arribi mai. Aquest n’és un: a l’última dècada, diria, em vaig preparar quatre o cinc vegades per elogiar la figura artístics d’Antonio Vega, cada cop que la seva vida de ionqui l’acostava al caire del precipici, però al final sempre resistia. Aquest cop no, i el dimarts passat el seu cos va dir prou. Ara ens quedaran les seves cançons com a record, les que va il·luminar als anys vuitanta amb Nacha Pop i als noranta en solitari.

Escriure sobre Antonio Vega és una pàl·lida manera d’agrair-li tots aquells himnes que van marcar als de la meva generació, totes aquelles hores en què van funcionar com un vincle entre el món i un mateix. La col·lecció és impressionant: Asustado estoy, Lucha de gigantes, Chica de ayer, Una décima de segundo... Les escoltàvem i ballàvem cada cap de setmana a l’Hangar, el Be Negre, el Traffic, la Cabina --bars mítics de la plana de Vic-- i avui dia continuen dins el meu cap, intacta la seva càrrega de consciència juvenil. “Ocho letras: realidad, dura para masticar”, ens advertia a Grité una noche.

El dimecres, en aquestes pàgines, Loquillo ens recdordava que Sabino Méndez, Carlos Urrutia, carlos Berlanga i Antonio Vega són “els quantre magnífics”, els compositors que van definir la música pop a l’Espanya de la democràcia. Jo hi afegiria Santiago Auserón i Radio Futura, encara que només sigui per inclinar la balança del cantó dels vius. Si Gabinete Caligari i Loquillo cantaven amb xuleria i ens arrossegaven cap al descontrol, Nacha Pop i Radio Futura introduïen una forma de reflexió. Et permetien tancar-te en tu mateix i no sentir-te del tot malament. Aquesta reflexió va créixer cap a la maduresa quan Antonio Vega va començar la seva carrera en solitari. En la fondària de les seves paraules, tal com s’escolta a Se dejaba llevar por ti, Tesoros, El sitio de mi recreo o Esperando nada, s’hi advertia ja aquell titubeig vital que mai no el va abandonar. Ho vaig comprovar el 1994, quan el vaig veure en directe al Zeleste i a l’escenari va aparèixer aquell noi trist i solitari --tal com l’apodaven els seus amics en un disc d’homenatge de l’època--. “De nieve, huracán y abismos…, el sitio de mi recreo”, cantava amb una veu fràgil. Pell de gallina.

Jordi Puntí, El Periódico, 16 de maig del 2009.

dijous, 14 de maig de 2009

'¡Nocilla, qué merendilla!'

Aplaudiments i ràbia, és el que ha provocat la decisió del govern espanyol: TVE deixarà d’emetre publicitat a partir de setembre. Per no perdre temps, passem a destriar el gra (al recte) de la palla (vessada damunt d’altri): satisfacció entre els espectadors, que estaven tips que interrompessin sovint ¡Mira quién baila! amb anuncis de Fontvella, Audi i aquella senyora tan amoïnada per la regularitat (un eufemisme encantador). Irritació i epítets poc delicats per a les mares dels ministres per part de les televisions privades, que hauran de donar el 3% dels seus ingressos bruts a TVE (140 milions) i les operadores de telecomunicacions, que hauran de prescindir del 0’9% dels seus ingressos (290 milions) i alhora hauran de pagar una taxa per fer servir l’espai radioelèctric (240 milions). A més, l’Estat hi haurà d’aportar 550 milions per arrodonir el pressupost. N’entenc el disgust i les reticències: el dia que em cobrin per l’espai radioelèctric del meu telèfon sense fil, també protestaré indignat.
Amb la desaparició dels anuncis, TVE disposarà de 8.200 hores annuals de més per omplir de programació. Si no tornen a passar El Virginiano, no sé com se’n sortiran. Amb tantes hores afegides, Amar en tiempos revueltos arribarà en un pim-pam a l’any 2016 (potser, al bar de Marcelino, celebrant els Jocs Olímpics més hispànics de la història, com va augurar Sa Majestat?). Una solució és que tothom parlés més a poc a poc. Fitxaria Jordi González per presentar un telenoticies, que augmentaria molt d’audiència amb la tonadillera María del Monte a l’apartat d’esports, i també el conseller Nadal, en substitució de Manuel Torreiglesias a Saber vivir. L’únic que no podrien alentir són, si els reemetissin, els Teletubbies, perquè unes abraçades encara més prolongades entre Tinky Winky i Dipsy donarien pàbul a les enraonies.

Enric Gomà, Time Out, 14 de maig de 2009.

dimecres, 13 de maig de 2009

Sempre a punt

Parlant de les celebracions dels èxits del Barça, a la tertúlia de El Món a RAC1, Vicent Sanchis comentava el caràcter dels catalans i, amb el seu esperit incendiari de traca i mocador, va deixar anar: “Del Garraf cap avall, tot són festes, bandes i alegria, i del Garraf cap amunt, la gent és tristona”. Contraposava l’alegria del sud amb la gravetat del nord, no va aclarir a causa de quins miasmes (potser del Llobregat?). Té Sanchis raó? Passat el desert del Garraf, tot és seny, correcció i ganivets de peix?
Diumenge, quan es va acabar el partit del Barça contra el Vila-real, em vaig acostar a Canaletes i m’hi vaig trobar una gernació entusiasmada celebrant l’empat del 3 a 3, cridant com uns energúmens (dit amb tot el respecte pels posseïts pel dimoni), fent voleiar banderes i bevent –alguns, més previsors, venien beguts de casa-. Tota aquella gent es resistia a anar-se’n a casa mansament sense vociferar una mica, botar o fer la figuereta. Posats a celebrar, tant és un empat com una victòria o un arròs covat. A l’hora de festejar, no ens moquem amb mitja màniga. Quan t’embales, t’embales, amb un cert risc d’escanyar-te amb la bufanda blaugrana (però tant és, tot pel Barça). La festassa tenia lloc en la decaiguda, grisa i llòbrega Barcelona, segons Sanchis. Aquells barcelonins ensopits i melancòlics, perquè calculo que no tots havien vingut de Reus, fingien i tocaven el cornetí amb desgana? No m’ho va semblar. S’alegren una mica més i acaben cremant el Cercle del Liceu (de bon rotllo).

Enric Gomà, Avui, 13 de maig de 2005.

Entre Pinto y Canaletes

Mi sobrino Màrius lleva instalado en Canaletes desde la noche del 2 de mayo. Llegó enfundado en una bandera azulgrana de 2,6 metros cuadrados y ya no piensa moverse de allí hasta el día 27, aunque para ello deba disfrazarse de camarero búlgaro o de gárgola. Este domingo la blandió por tercera vez en ocho días, sin importarle demasiado que al final tuviera que plegarla. Mañana confía en agitarla de nuevo para celebrar el primero de los tres títulos. Le veo tranquilo y confiado en el buen quehacer de Guardiola. Su tesis es que Pep cuida tanto los detalles que no quiere estropear el estribillo de la canción que este verano más sonará: la versión crackoviana del rítmico "We will rock you" de Queen. Seguro que lo tienen presente, porque TV3 ya lo ha transformado en acertado clip promocional. Allá donde Freddy Mercury y sus muchachos gritaban "we will, we will, rock you" entre percusiones pautadísimas, los actores de Crackòvia braman el mantra zulú de "copa, lliga i xampions". No Liga, Copa y Champions, sino Copa, Liga y Champions, por este orden. Y así sucederá, según cree firmemente mi sobrino, en los próximos días 13, 17 y 27 de mayo. Amén.

Seguro que a estas alturas hay entre la culerada algún cenizo que teme por un posible gatillazo en uno, dos o incluso los tres frentes. Las posibles ausencias de jugadores clave en las gestas del Bernabeu (Henry) o Stamford Bridge (don Andrés) pueden acrecentar los temores de los cenizos, pero el fuego del juego azulgrana es tan poderoso que cualquier temor carece de fundamento. Por supuesto que las finales pueden perderse, pero lo más lógico es que Canaletes se llene de gárgolas celebrando los tres títulos posibles durante este mayo. El punto de apoyo en el que fundamento mi optimismo se llama Pinto. Sí, ese señor patilargo con cola de caballo al que vimos correr como un galgo por el césped del Bernabeu para celebrar la histórica victoria. El hombre es un héroe del silencio. El suplente con más pinta de suplente que tiene el Barça hoy. Más que Hleb y Pedrito juntos. Más que Jorquera, y tal vez por eso lo ha desbancado como carne de banquillo. El gaditano José Manuel Pinto Colorado (!) marcó el punto de inflexión de esta temporada impresionante en marzo, cuando el Barça había empezado a perder gas en la liga, el Madrid no cejaba en su presión y el Mallorca iba camino de atragantársenos en la Copa. Perdíamos 0-1 en casa, con un jugador expulsado (que curiosamente no era Abidal) y el Mallorca iba a lanzar un penalty. Pinto demostró en ese instante el porqué de su presencia en can Barça. En un ardid que captaron todas las cámaras, le indicó al mallorquinista Martí que se tiraría por la izquierda, el lanzador asintió y el patilargo Pinto cumplió doblemente: se lanzó por la izquierda y rechazó con la pierna el balón, que Martí había tirado aplicadamente por el centro. Luego Messi empataría, el Barça pasaría ronda, el bache se olvidaría y el brutal acelerón de abril nos llevaría hasta los alrededores de Canaletes, cada vez más amplios y más tomados por gárgolas azulgrana como mi sobrino.

En un equipo verdaderamente campeón todos los jugadores pintan algo. Incluso Hleb. El penalty que detuvo Pinto fue un punto de inflexión en esta temporada virtuosa. Una patada al fondo de una piscina que, a pesar de su poca profundidad, amenazaba con ahogar al equipo que más litros de baba ha suscitado jamás. Ojalá mañana, en Canaletes, todas las gárgolas azulgranas luzcan una cola de caballo, por Pinto.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts 12 de maig de 2009.

dilluns, 11 de maig de 2009

Hansel y Gürtel

El jueves una parlamentaria fue expulsada de un parlamento. No es muy frecuente, pero sucede de vez en cuando, puesto que cada reglamento establece unos supuestos en los que el presidente de la cámara tiene la potestad de expulsar a un aforado. En este caso, se trataba del Parlament valenciano, presidido por doña Milagrosa Martínez, sobre cuyo nombre no haré ningún comentario. La diputada expulsada fue Mònica Oltra, cuyo apellido remite al que fuera un céntrico hotel valenciano, a pesar de lo cual el buscador Google, a mi petición “Mònica Oltra diputada” replica “Did you mean: Mònica Ultra diputada?” Pues no, señor Google. Ya sé que en el tema ultra, Valencia es el non plus ídem para los amigos de Milans del Bosch, pero la buena de Mònica Oltra es diputada de Iniciativa y portavoz del grupo parlamentario Compromís. El jueves se presentó en el plenario luciendo una camiseta en cuya zona pectoral destacaba un cartel de estilo western. Arriba, seis letras mayúsculas enormes componían la palabra WANTED; abajo, nueve mayúsculas un poco más pequeñas especificaban que sólo se le quería vivo, ONLY ALIVE; en medio, el rostro del buscado, el presidente valenciano Francisco Camps. Dejando de lado el ataque de originalidad que revela el método escogido, lengua de denuncia incluida, lo cierto es que últimamente en los medios públicos valencianos la lista de palabras prohibidas —como sisplau, aleshores o llavors— se ha guturalizado mucho con la inclusión de Gürtel. No es que se posicionen a favor de su presidente fingiendo objetividad, como suele hacerse, es que ni mentan el caso Gürtel. Yo creo que la dirección de Canal 9 incluso debe de haber emitido órdenes explícitas prohibiendo la pronunciación de las sílabas Gur (cangur) y Tel (tel·lúric), para que ni por azar se forme la palabreja que amenaza con arruinar la carrera de Camps. Pues bien, cuando la presidenta Milagrosa se percató del mensaje que Oltra lucía en la camiseta le pidió que se la quitase por respeto a la institución, a lo que la diputada buscona replicó que si quería dejarla en ropa interior. ¡Qué gran momento de esgrima parlamentaria para un Disraeli femenino! De hecho, con una Pilar Rahola en forma hubiese bastado, pero no, el incidente no pasó a mayores y se consumó la expulsión. Ya ven, los árbitros de fútbol sancionan con tarjeta amarilla a los futbolistas que se quitan la camiseta y las presidentas de los parlamentos expulsan a las diputadas que no se la quitan.

La diputada Oltra consiguió que su acción de protesta obtuviese un tenue eco mediático, pero mucho menor del que hubiese conseguido quitándose la camiseta tal como le pedía la presidenta. No hacía falta que imitase a Cicciolina, siempre dispuesta a sacar pecho por una buena causa. Con tener un poco más de cultura futbolera hubiera dado con la vía ideal para aumentar el impacto de su protesta. Muchos futbolistas juegan con dos camisetas. Si tienen la suerte de marcar gol, se levantan la oficial para enseñar algún mensaje de amor o solidaridad (o de marketing guerrilla). Algunos, como Iniesta, parece que la lleven en previsión, para que no les sancionen si tienen un ataque de euforia y se quitan la del equipo. La imagen de don Andrés en camiseta imperio amarilla celebrando el gol ante el Chelsea se ha visto más que su chut. También hubiésemos visto más la de la diputada Oltra quitándose la camiseta que no yéndose de la Cámara. Debajo podría haber llevado otra camiseta con la imagen de una correa (por Francisco Correa) y la palabra cinturón o correa escrita en alemán: Gürtel.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dilluns, 11 de maig de 2009.

dissabte, 9 de maig de 2009

Renadiu?

Visito Otos, a la Vall d’Albaida. El físic i novel·lista Joan Olivares ha sembrat el seu preciós poblet amb molts rellotges de sol dissenyats per artistes tan prominents com Andreu Alfaro. Als jardins del Palau del Marquès de Sant Josep, actual seu de l’Ajuntament de la vila, hi ha un curiós artefacte solar que acompanya la pedra de Basset. Es va inaugurar ara fa dos anys, pel tercer centenari de la batalla d’Almansa, el 25 d’abril de 2007. L’artefacte està disposat de tal manera que cada 25 d’abril l’ombra cobreix les quatre barres de l’ensenya valenciana. La força simbòlica d’aquest joc d’ombres es complementa amb una llegenda que m’intriga: “25 d’abril de 1707-2007, 300 anys de renadiu”. Renadiu? Joan Olivares me n’aclareix el sentit: “la paraula renadiu l’empraven els llauradors per a referir-se als cultius que naixien espontàniament i creixien sense conreu a partir de les llavors que havien quedat en el camp de la collita de l’any anterior”. La veritat és que resulta un terme ben ajustat per explicar la pervivència de la cultura catalana en molts indrets del territori ignot que solíem anomenar Països Catalans. Tornem-hi?

Màrius Serra. Avui. Dissabte 9 de maig de 2009.

Nunc hic aut numquam

El jueves pasado, mientras yo conducía hacia su Valencia natal, Mavi Dolz moría a los 47 años de edad. El comunicado del Institut Ramon Llull, en cuyo seno Mavi ejercía de jefa del área de Lengua y Universidades, lo atribuía a una "malaltia sobtada", que rima con putada. La noticia me pilló a entierro pasado, de vuelta de su país, que es también el mío. Mavi fue, ante todo, una persona vital, capaz de desdoblarse y redoblar el tiempo con una intensidad increíble. Sus 47 años valen por 94. Mavi se movió siempre en el mundo universitario, tanto en la Universitat de València como en la UAB, la UOC o últimamente el IRL. Irradiaba energía y gustaba de compartirla con generosidad. Seguro que entre los lectores de esta columna habrá alumnos suyos de los años ochenta y noventa en la UAB cuyas testas empezarán a oscilar adelante y atrás en este mismo momento, en un gesto de íntimo reconocimiento por todo lo recibido. Mavi nunca se amilanó. Baste recordar su actitud ante una situación corriente en nuestra universidad: profesor que empieza la clase en catalán, tal como consta en el programa, y se enfrenta a un estudiante que le exige que se pase al castellano, porque no le entiende. Mavi sonreía, impasible, y les decía que les ayudaría a enriquecerse aprendiéndolo. Acto seguido, seguía la clase en catalán y traducía cada frase al castellano a un ritmo endiablado, como de "esto es un medicamento, lea detenidamente las instrucciones..." Incluso los castellanistas más militantes dejaban de pedírselo y las clases proseguían en catalán. El día que conocí a Mavi en Valencia cometí un error. No hacía ni cinco minutos que nos había presentado Salvador Alsius cuando le pregunté por su nombre. ¿Mavi? Me bastó mirarle a los ojos para entender que había metido la pata. No voy a revelar aquí lo que me respondió, entre otras cosas porque su nombre de veras fue Mavi, pero tras unos minutos de tensión nos fuimos a tomar un arroz a La Matandeta y luego me paseó por la Albufera para explicarme, con ejemplos gráficos de niñas fotografiándose en traje de primera comunión, qué era la coentor.

Mavi me inició muy pronto en los Obrint Pas de Xavi Sarrià, el grupo musical valenciano que hoy goza de mayor proyección internacional, pero siempre la recordaré por una rareza musical que esta semana he vuelto a escuchar. Me regaló un disco de un finlandés que cantaba a Elvis Presley en latín y en sumerio. Por lo visto, le había conocido en algún sarao universitario. Se trata del doctor Jukka Ammondt, que en los noventa grabó un par de álbumes extravagantes. Primero uno de tangos traducidos al latín, lo que le mereció una medalla del Vaticano, y luego un mítico "The legend lives forever in latin", que es el que me regaló Mavi. Escuchar "Can't help falling in love" silabeado como "Non adamare non possum" tiene su punto, pero el mítico "Love me tender" transformado en "Tedere me ama" ya es brutal. Para acabar de rematar su jugada filológica Ammondt tradujo también el famoso "Blue suede shoes" al sumerio, un idioma que se hablaba entre tres y cuatro siglos antes de Jesucristo en el sur de Mesopotamia. Para hacernos una idea, el estribillo "But my sandals of sky-blue leather do not touch" queda, aproximadamente, "Nig-na-me si-ib-ak-ke-en, e-sir kus-za-gin-gu ba-ra-tag-ge-en". Mavi me dijo que Ammondt tenía una respuesta sensacional para quienes le preguntaban por qué lo hacía: porque Elvis era de Memphis. Para quienes no creemos en ninguna versión del más allá siempre es así: "It's now or never". Mavi Dolz, descanse en paz.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous 7 de maig de 2009.

Uno de enero, dos de mayo

Mañana miércoles ya cambiaremos el chip para zambullirnos en el inmenso mar azul del Chelsea, pero hoy los culés todavía vivimos inmersos en la locura colectiva que provocó la victoria del sábado en el Bernabeu. Como siempre sucede en estos casos, desde el mismo momento en el que se produce, son muchas las mentes que proponen facecias conmemorativas cuya única misión es aumentar la felicidad de los ganadores, en lo que podríamos denominar el paso del regocijo al regodeo. Recuerden la de gadgets que suscitó el 0-5 de Cruyff y compañía, canción de la Trinca incluida, y no duden que este 2-6 también provocará los suyos, empezando por el Crackòvia de anoche. A estas alturas, quien más quien menos ha consumido alguna dos-sis de regodeo. Entre las múltiples formas de acercarse al resultado del sábado destacaría la actuación estelar del meteorólogo Dani Ramírez en su espacio tras el TN vespre del domingo. Al dar las temperaturas de Madrid, Ramírez constató que la máxima había sido de 26 grados y lo descompuso, a la manera de los bingos, especificando "vint-i-sis graus, dos, sis". Como le gustaba señalar al bueno de Bernardo Schuster, "no hace falta decir nada más".

El sábado tuve la fortuna de ver el partido en la peña blaugrana de L'Olleria, una acogedora población valenciana de la Vall d'Albaida, en un ambiente vibrante, henchido de fervor. Allí mismo, mientras los goles iban cayendo, se empezó a especular con los tres títulos de la temporada primero, con las cuatro barras después, luego con la mítica manita y finalmente con esa novedad de añadirle la segunda mano con el pulgar en alto. Alguien incluso lo comparó con un set tenístico que hubiese acabado 2-6. No en vano el tenista Juan Carlos Ferrero es de Ontinyent, que es la capital de la comarca, aunque por lo visto Ferrero no comparte el fervor blaugrana. La cuestión es que, en plena orgía goleadora, empezó a correr la ocurrencia del día: a partir de este momento, en Madrid el 2 de mayo, más allá del levantamiento contra el ejército napoleónico, se celebrará una derrota. Bienvenidos al club. Muchos de los valencianos que jaleaban los goles del Barça también celebraron el pasado 25 de abril la conmemoración de la derrota de Almansa, cuyo mal a todos alcança, también a quienes celebramos otra derrota cada 11 de septiembre. De vez en cuando una victoria no viene mal, aunque sea simplemente simbólica. Pero los símbolos tienen su fuerza, y a partir de ahora el 2 de mayo va a teñir de azulgrana la clásica imagen sangriente de los fusilamientos que Goya clavó en nuestras retinas.

Me pregunto si el hito del sábado tendrá alguna consecuencia en el callejero de Sitges, y concretamente en su zona más caliente. Durante años, el mítico "carrer del Pecat" sitgetano se denominó oficialmente calle del 2 de mayo. De la noche a la mañana, el consistorio adelantó 24 horas la placa de su calle más emblemática y los amantes de ir de copas por ahí vimos que en las placas ya figuraba el día 1 de mayo. Algunos creímos que el paso de la revuelta antinapoleónica al día del trabajo obedecía a un ataque de progresismo obrerista, pero el físico y poeta David Jou me sacó del error. El cambio de fecha obedecía a la conmemoración de un episodio bélico sucedido en Sitges durante las guerras carlistas. De hecho, el "carrer del Pecat" se denomina "carrer del 1 de maig (de 1838)". Yo creo que, a estas alturas, podrían retornarle el adelanto de 24 horas y volverle a llamar "carrer del 2 de maig", siempre que entre paréntesis especificaran (de 2009).

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts 5 de maig de 2009.

Record de Boris Vian

És difícil oblidar la primera vegada que llegeixes una novel·la del francès Boris Vian, sobretot si és durant l’adolescència. Penso en La tardor a Pequín --ara potser hauríem de dir Beijing-- o El llop-home i el que em ve al cap és una prosa lliure, sense complexos, d’una imaginació burleta i surrealista. Vaig començar a llegir Vercoquin i el plàncton --quina novel·la més estranya!-- durant un viatge en tren, i recordo que la festa sorpresa que surt al principi del llibre em va transportar a una altra realitat: de tant en tant havia d’alçar la vista, mirar per la finestra i enfocar el paisatge per recordar on em trobava. Fa molts temps que no llegeixo a Boris Vian, però l’altre dia, fullejant la revista Lire, vaig assabentar-me que aviat farà 50 anys de la seva mort. Diu que el 23 de juny de 1959 va anar al cine per veure una adaptació de la seva novel·la Escopiré sobre les vostres tombes. Hi assistia amb desgana, perquè no s’havia entès gens amb els productors del film, i poc minuts després de començar la pel·lícula va tenir un atac de cor i aquell mateix dia es va morir.

Ara, per commemorar l’aniversari, La Pléiade ha anunciat que publicarà les seves obres completes. A França, quan un autor passa a formar part de la històrica col·lecció de cobertes vermelles, és com si entrés al panteó dels clàssics. Em pregunto si això no significa també que Boris Vian és avui dia un autor poc llegit... A la revista Lire, Daniel Pennac el reivindica per “les distorsions del llenguatge” i diu que és molt eficaç perquè els estudiants descobreixin què és una metàfora, i Fred Vargas reclama que el rellegim com un autor per adults, no només per joves amb ganes de ser revoltats. Potser el que va passar --penso ara-- és que la prosa de Boris Vian era massa inclassificable i provocadora per generar una tradició, i els senyors del nouveau roman van reduir-ne la influència.


Una cosa ben diferent va passar amb les cançons que escrivia i cantava, meravelles com Fais-moi mal, Johnny! , Les joyeux bouchers o Je bois. No és cap bestiesa veure a Serge Gainsbourg com un dels seus principals continuadors i, més recentment, el belga Katerine.Una prova d’aquesta presència és que està a punt de sortir un disc de tribut a Boris Vian, titulat On n’est pas là pour se faire engueuler, on participen grans noms com Jeanne Moreau, Mathieu Chedid, Jane Birkin o Ute Lemper. També hi haurà madame la présidente Carla Bruni… ¿Serà ella qui cantarà la versió de J’ suis snob?


Jordi Puntí, El Periódico, 9 de maig del 2009.

Amics, aquí podeu escoltar J’ suis snob, cantada pel mateix Boris Vian.

I aquí hi ha un vídeo excel·lent d'Excuse-moi, de Katerine. “Perdona perquè he ejaculat als teus cabells”, diu la cançó, i després enumera una llista de pensamenta per mirar de retardar l’ejaculació. Ho podria haver escrit Boris Vian...

divendres, 8 de maig de 2009

Més llum

"I de què serveix, això?", deia la més escèptica dels tres amics que em van acompanyar el dia 26 del mes passat per veure les 119.000 espelmes que els més de 500 voluntaris de l'artista català ubicat a Suïssa Muma Soler havien distribuït segons els dissenys que ell havia guixat als carrers que envolten el Born barceloní. Al carrer de l'Argenteria, les primeres espelmes enceses feien pampallugues inquietes sota una pluja incipient. "Podria ser bonic, si no plou massa", va concedir l'amiga. I va resultar que no, no va ploure massa i sí que va ser bonic i fins i tot commovedor quan, cap al capvespre, l'Ajuntament va fer apagar l'enllumenat públic i es va poder veure clarament ona rere ona de foc amic fent ziga-zaga a bona part del barri de la Ribera i sobretot al Fossar, on els voluntaris cuitaven a reemplaçar les espelmes apagades pel plugim com si els hi anés la vida. Vam mirar aquesta transformació real de la nostra ciutat, embadalits amb ganes i feliçment alliberats de qualsevol necessitat d'analitzar-ne el perquè. Que jo sàpiga, però, era l'únic badoc que sabia exactament quants esforços en Muma havia hagut d'esmerçar per poder encendre el primer ble: 14 viatges entre Lausana a Barcelona durant un any i mig per poder convèncer els prohoms de 13 institucions -des del Museu Marítim fins a la UB- que li donessin un cop de mà amb el projecte. És a dir: mesos i més mesos de reunions en cadena, de trameses de dossiers, de correus electrònics innombrables... Se'm va acudir -en un atac d'egoisme gremial- que en el mateix temps s'hauria pogut escriure tot un llibre, que hauria durat molt més temps que unes quantes espelmes. Abans d'adonar-me de l'obvietat que hauria hagut de ser un llibre tan excepcional com insòlit que ens hagués il·luminat d'una manera tan punyent.

Matthew Tree, Avui, 08/05/2009

dijous, 7 de maig de 2009

Nom mutant

Poques coses són tan entretingudes com una pandèmia. D’aquesta grip actual, durant setmanes se n’ha dit grip porcina, quan tot d’una els telenotícies n’han començat a dir grip nova. Molts espectadors van exclamar desorientats: encara una altra grip? On anirem a parar? A la fossa comuna, si no pagues els rebuts dels Serveis Funeraris, sembla que t’estiguin indicant els informatius, implícitament. Els periodistes s’han posat d’acord per estendre el pànic. Encara veurem Matías Prats amb mascareta.
La grip de 1918, que va sepultar 25 milions d’individus, es coneixia a tot el món amb el nom de grip espanyola, ja que la soca procedia d’Espanya. Tot i que l’actual procedeix de Mèxic, poca gent en diu grip mexicana. Amb aquest nom, ens costaria molt tornar a Acapulco. També s’ha descartat grip porcina perquè, segons Keiji Fukuda, director adjunt de l’OMS, “en alguns indrets els porcs eren sacrificats, i això no està bé. Els animals no són culpables del que passa”. Entenc que vulguin impedir que hordes aterrides cremin granges de porcs, però jo diria que els animals sí que en són una mica culpables. Si em mossega un gos rabiós, ell tindrà la culpa de la meva hidrofòbia, per molt que ens estimem els animals de tot cor i defensem que tinguin els seus drets: el dret a l’habitatge, el dret a l’educació i, per què no?, el dret a vot.

Si en diem grip nova, com s’anomenarà la propera? Grip novíssima? Els malalts, serien els novíssims? En castellà, els Novísimos ens remet a la cèlebre antologia de poesia de 1970. Ràpidament, els de “Polònia” gravarien un esquetx amb Pere Gimferrer engripat i Quim Monzó posant-li el termòmetre. Però, i la grip següent? Grip meganova? Grip plus ultra? Per a la grip d’ara, l’OMS s’ha decantat per un nom que a les esqueles quedarà sensacional: “Se l’ha endut el virus AH1N1”. La hac és d’hemaglutimina i la ena, de neuramidasa. La a, d’audiència.

Enric Gomà, Time Out, 7 de maig de 2009.

dimecres, 6 de maig de 2009

Mesures expeditives

Al cap d’un any i mig que el diputat Joan Ferran declarés que “cal arrencar la crosta nacionalista de les emissores de la Generalitat”, som molts els que ens sentim decebuts i contrariats, perquè n’esperàvem unes mesures expeditives que, inexplicablement, no s’han aplicat. Ferran reivindicava que es digués el nom rotund i entranyable d’Espanya en comptes del vague i capciós Estat Espanyol. Encara que cada dia és més habitual sentir Espanya a les ràdios de la Generalitat, de vegades sense venir gaire a tomb, encara no s’ha anat prou a fons. En la locució del partit entre el Chelsea i el Barcelona que es juga aquest vespre, seria idoni que Joaquim Maria Puyal i els seus col·laboradors anessin dient de tant en tant “els espanyols no es rendeixen”, “el Barça contraataca amb tota la fúria del Dos de Maig”, “Messi i Eto’o, els Daoíz i Velarde del Barça”. Si els flaquegessin els referents espanyols (Hernán Cortés, Belén Esteban), sempre podrien contractar els comentaristes esportius d’Antena 3 perquè els alliçonessin sobre com s’ha de retransmetre un partit del Barça. Algun crit espontani de “Gibraltar, espanyol!” procedent de les grades dels seguidors culers animaria la retransmissió.
Pel que fa al País Valencià, cal recordar als redactors més desorientats o reticents que n’han de dir Comunitat Valenciana, segons marca el seu estatut, i el seu pernil, pernil de la Comunitat. Sobre la Catalunya Nord, el departament dels Pirineus Orientals, que és el número 66 de França. Quan es refereixin a les illes Balears, mai les Illes, perquè algun oient podria creure que es tracta de les Fèroe, unes illes que els exaltats esgrimeixen per reivindicar seleccions nacionals. De la llenca de l’Aragó on es parla català, la Franja de Llevant, ja que es troba situada a l’extrem oriental de la regió aragonesa. També seria bonic dir-ne la Franja del Sol Naixent, però potser Tamarit de Llitera agafaria uns aires massa exòtics. En qualsevol cas, mai cap redactor ni locutor hauria de fer servir el terme Països Catalans, perquè només provoca rebuig i desconfiança, sobretot entre gran part dels partits polítics catalans. Si algú considera que totes aquestes mesures són merament il·lusòries, només els demano que donin temps al temps. Amb uns quants comissaris polítics i unes circulars internes severes, n’hi haurà prou.

Enric Gomà, Avui, 6 de maig de 2009.

dilluns, 4 de maig de 2009

Cantando ovejas

Cuando escribo este artículo no sé si se habrá producido o no ni cómo, porque ando a unos cuantos kilómetros de distancia de Santa Creu de Jutglar, que es donde ahora mismo (ayer domingo al mediodía para el lector) se debe de estar celebrando la Fira de la Transhumància. El pastoreo es un noble arte que la vida contemporánea está arrinconando cada vez más, tal vez porque los únicos rebaños que interesan son los humanos. De hecho, pocas imágenes definen tan bien la estulticia de estos últimos tiempos como la de los cencerros con sordina para que su sonido no moleste a los urbanitas que se acaban de instalar en un entorno rural. Pero mientras pretendamos seguir consumiendo carne, habrá cencerros, y no está nada mal que la gente, urbana o rural, que aún aprecie el sentido común lo manifieste sin complejos. Una forma curiosa de hacerlo es el acto musical anunciado para el mediodía de ayer domingo 3 de mayo. De las cinco palabras del título, cuatro son tan descriptivas que no hará falta ni glosarlas: Ramat Musical (Orquestra Ramadera Estocàstica). En cuanto a la quinta, lo estocástico nada tiene que ver con las crueles estocadas del toreo. Se trata de un término griego que se aplica o bien a lo que depende del azar (la verdad es que siempre me he sentido muy estocástico en todos los aspectos) o bien al cálculo de probabilidades. Pues bien, la orquesta agropecuaria anunciada va justamente de eso: un concierto de tilines y tolones azarosamente combinados según los movimientos de un rebaño de ovejas. Su artífice -Martí Ruiz- ha creado cencerros afinados en tonos distintos para que las ovejas los hagan sonar de una manera totalmente aleatoria. Por tanto, según sus movimientos el concierto sonará de un modo u otro. En la web ramatmusical.tk hallarán los detalles de esta cencerrada.

La idea de explorar las posibilidades musicales de los animales no es nueva, aunque cabe reconocer que el Ramat Musical innova en dos frentes: por un lado, es una evolución biológica de los conciertos de campanas (y carillones); en segundo lugar, aquí los animales tocan un instrumento. En general, la vertiente animal de la música nos lleva al canto de los pájaros, cuyo prestigio es sobradamente conocido. Existen concursos de canto tan codificados que han suscitado un mercado de jaulas en el que se trafica, de un modo más o menos encubierto, con todo tipo de pajaritos cantores: canarios, jilgueros... ¿Recuerdan el Marujito de Plats Bruts? Pues tal vez Joel Joan y Jordi Sánchez se inspiraron en un club del Carmel que yo me sé para escribir un hilarante episodio protagonizado por ese canario. Ya lo ven, la sensibilidad musical no es privativa de los homínidos. El concierto animal más alucinante del que he tenido noticia jamás sucedió en Londres, en la presentación del libro Oulipo Compendium (Atlas Press, 1998) que recoge los postulados principales de la literatura potencial en lengua inglesa. De entrada, la presentación fue una especie de cabaret artístico, con números de variedades que implicaban todo tipo de juegos de palabras, bajo una pancarta enorme en la que se leía: "Elasticité, Limpidité, Frivolité". En este contexto, el número estrella lo protagonizó una coral canina especializada en himnos nacionales. No hace falta que relean la última frase. Ya se la reescribo en otro registro: un grupo de perros ladraron La Marsellesa, el himno de Inglaterra y otros himnos europeos entre los que no me consta que estuviera ni la Marcha Real española ni tampoco Els Segadors>. No sé si la estocástica llevará al Ramat Musical a estos hitos.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dilluns 4 de maig de 2009.

diumenge, 3 de maig de 2009

Ensolir?

Vaig a Sant Feliu de Llobregat a fer una conferència i en torno amb un verb que no coneixia: ensolir. Els meus amfitrions del Palau Falguera m’expliquen que ensolir vol dir agafar-se els dits, per exemple amb una porta o una finestra o un calaix, però sempre un dit. Mai, ehem, cap altre membre. A qui s’ensoleix li surt un sangtraït, anomenat ensolida. Per més que busco el mot per aquí per allà, no el localitzo enlloc. Ni al Coromines ni a l’Alcover-Moll. Només al Facebook hi ha un grup anomenat “Jo conec el significat del mot ensolir”, en el qual observo que el camp d’acció de l’ensolida s’estén per d’altres municipis propers, com Molins de Rei, Corbera de Llobregat, La Palma de Cervelló, Vallirana, Cervelló, Sant Just Desvern i Esplugues de Llobregat. Mai, però, a Sant Joan Despí (potser per la malèvola influència de TV3). Hi ha moltes poblacions que presumeixen de mots propis. Només cal anar a Badalona: micacos, badius, tornem-his... Però el que em fascina del verb ensolir és que no li conec parangó. Ell solet substitueix la locució “enganxar-se els dits”. En temps de crisi econòmica, l’emprenedor ha de lluitar per no ensolir-se.

Màrius Serra. Avui. Dissabte, 2 de maig de 2009

dissabte, 2 de maig de 2009

David Peace United

La saga de Harry Potter, les intrigues de Dan Brown, la trilogia de Stieg Larsson, el crepuscle aquell dels vampirs, la Barcelona en ombres de Ruiz Zafón… Els últims anys, els èxits literaris a escala mundial han estat cicles de novel·les, per això sorprèn que cap editorial espanyola hagi publicat encara el britànic David Peace. Nascut el 1967, Peace és conegut sobretot per una tetralogia de literatura policíaca, tot i que aquest adjectiu del gènere més aviat encotilla els seus llibres. L’anomenat Red Riding Quartet, integrat per les novel·les 1974, 1977, 1980 i 1983, gira al voltant d’un assassí en sèrie de nenes que als anys setanta va terroritzar aquella regió del nord d’Anglaterra. A més de la investigació policial, les indagacions d’un periodista li serveixen per retratar una època i qüestionar els mètodes corruptes de la policia. L’èxit de les novel·les es va traduir fa uns mesos en una bona adaptació televisiva en tres pel·lícules (ja apareguda en DVD), amb una atmosfera opressiva que recorda el millor David Lynch.

David Peace escriu d’una forma alhora senzilla i complexa, i la seva lectura és exigent –potser aquesta exigència és la que fa por als nostres editors, d’aquí plora la criatura–. El lector entra al llibre amb dubtes i al cap d’unes pàgines, si sobreviu a l’intent, la prosa l’envolta i es torna fascinant. És una escriptura entretallada, amb diàlegs ràpids i una tensió narrativa basada en la repetició i en la força del monòleg interior. Aquest estil tan particular és el segell de Peace i l’aplica a totes les seves obres, siguin policíaques o no. El 2006 va publicar un altre gran llibre, The Damned United. En aquest cas, la tècnica narrativa li servia per retratar la debacle de l’entrenador Brian Clough al capdavant del Leeds United el 1974. L’equip havia guanyat la Lliga l’any anterior i en 44 dies ell el va enviar a l’últim lloc de la classificació. Gràcies a l'estil de David Peace, el lector entrava a la ment de l’entrenador en aquell període turbulent. La seva adaptació també acaba d’arribar als cines. No hi ha dubte que aquest és el seu any.

Cada dècada, la revista Granta treu una llista on aposta pels vint millors novel·listes joves britànics. A la darrera edició, el 2003, David Peace apareixia al costat d’autors com Monica Ali, Toby Litt, A.L. Kennedy o Zadie Smith. Si la memòria no em falla, diria que Peace és l’únic de tots vint que no ha estat traduït entre nosaltres.

Jordi Puntí, El Periódico, 2 de maig del 2009.

Entradas populares

Compartir