dimarts, 23 de febrer de 2010

De nombre a nombre

Cuando me preguntan que de dónde saco las ideas para elaborar un crucigrama diario suelo quitarme méritos y concedérselos a la tremenda potencialidad del lenguaje verbal, capaz de sorprender siempre a quien sabe mirar. Ese es el único mérito: aprender a buscar. Estoy convencido que muchos de mis interlocutores deben creer que mi respuesta es un ejemplo claro de falsa modestia, pero les aseguro que no lo es, y estoy en condiciones de demostrarlo. Así como en las prácticas literarias el elemento principal es la génesis, las cuestiones verbívoras se apoyan más en el hallazgo. No es que el narrador no halle ni que el crucigramista no construya, pero las frases de una narración son piezas de un mecano mientras que las palabras de un crucigrama son ostras y sólo se trata de descubrir las que llevan perla. Este febrero es especialmente lluvioso, también desde el punto de vista verbívoro. Basta abrir los ojos para observar que no paran de llover perlas verbales basadas en coincidencias onomásticas. El 8 de febrero, el Parlament anunciaba la creación de una comisión de investigación en el largo proceso suscitado por el luctuoso caso del incendio de Horta de Sant Joan. La coalición ecosocialista, protagonista política de tan compleja desgracia, nombraba a dos de sus diputados para la comisión: Jaume Bosch (el abogado que la preside) y Daniel Pi (ingeniero agrónomo). Difícilmente hallaríamos entre toda la clase política catalana dos apellidos más adecuados para investigar un incendio forestal que Bosch y Pi. El 11 de febrero, la agenda cultural incluía una proyección cinematográfica que el periodista Josep Maria Serra también reprodujo en su recomendable blog "Barcelona gratis (agenda de actividades sin pasar por taquilla)". Bajo el inquietante título "De mare no n'hi ha una", en Can Basté (Fabra i Puig, 274), proyectaban "El silencio del agua", una película del año 2003 coproducida por capital pakistaní, francés y alemán. Me informo del film, cuyo título original es "Khamosh pani/Silent waters", con el fin de comprender su relación con el sorprendente título de la sesión ("De mare no n'hi ha una"). La protagonista (Aïcha) es una viuda de espíritu positivo cuyo hijo de 18 años (Salim) es el eje de su vida, hasta que este se enamora de una chica (Zoubida). Pienso que el título de la sesión debe de aludir a esta relación (¿una segunda madre?), hasta que leo con atención el nombre de la directora y empiezo a dudar: Sabiha Sumar.

La última de las coincidencias verbales que me han llovido en pocos días es sofisticadamente interlingüística, como corresponde al ámbito de la Unión Europea. La protagonizan un griego y la lengua catalana, pese a su precaria presencia en las instituciones oficiales europeas. Reconozco que para darse cuenta del juego oculto hay que ser un verdadero zahorí de las perlas verbales. El próximo lunes 1 de marzo el actual presidente del Consejo Europeo de Investigación cesará en el cargo por renuncia. Este importante organismo científico europeo luce el acrónimo que, en las próximas elecciones, Joan Puigcercós destacará tipográficamente en su apellido (European Research Counsil: ERC), y su próximo director podría ser el también catalán Andreu Mas-Colell. Al hecho, ya de por si llamativo, que un político de CiU llamado Mas pueda acabar presidiendo un organismo llamado ERC, se une el nombre del director cesante, un doctor cretense especialista en malaria que volverá al Imperial College de Londres. Se trata del doctor Fotis Kafatos. Fotis dijo no y ERC dijo: no Fotis.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 23 de febrer de 2010

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