Portugal es España

Jordi Llisterri se dedica, desde los años noventa, a la información religiosa. Dirige la revista Foc Nou, es gerente del mismo grupo editorial que también edita El Ciervo y Dialogal, y desde enero dirige el blog CatalunyaReligio.cat, continuación del laetoanimo.com. Llisterri explica que "laeto animo" (con espíritu gozoso) es el título de la bula papal que convirtió, por sorpresa, a Barcelona en arzobispado el sábado santo de 1964. El blog es uno de los órganos de expresión de la iglesia catalana, cuyos mensajes a menudo difieren de los que nos llegan de la iglesia española a través de otros medios de comunicación. Junto a Llisterri, escriben columnistas sólidos como Francesc Torralba, Lluís Serra, Guillem Correa o la religiosa argentina sor Lucía Caram, que sería el Messi de la iglesia catalana actual, autora entre otros lde El Evangelio en crucigramas. Veo que también hay una amplia selección de noticias y columnas de prensa relativos a cuestiones religiosas, actualizada al día, y escucho por Youtube al abad de Montserrat explicando qué es la Pascua Granada en 4:55 minutos. La lengua del blog es el catalán, aunque sor Lucía, como Messi, escribe en castellano. La semana pasada el director Jordi Llisterri publicó un apunte que me fascinó. Explicaba que decidieron abrir una pestaña que utiliza el traductor automático de Google para que quienes no entienden el catalán puedan leer los artículos de CatalunyaReligio.cat. Todos sabemos que es una traducción poco fiable y estilísticamente deplorable, pero a menudo cumple la función de situarnos en el sentido general de un artículo al que nuestras limitaciones lingüísticas no nos permiten acceder. Eso es lo que debieron pensar Llisterri y los suyos cuando decidieron activar esa pestaña. Por lo visto hicieron algunas pruebas y detectaron las clásicas incongruencias de la traducción automática, a las que no dieron mayor importancia. William por Guillem, Andrew por Andreu y sor Lucía Caram, siempre la mejor, devenía Wow Lucía, tomando su apellido tucumano por la expresión de sorpresa "caram".

Lo que no se esperaban era lo que les sucedió con el apunte de Llisterri "Catalunya no és Portugal" (12/V), que trataba un tema tan delicado como las susceptibilidades comunicativas que puede generar la visita que el Papa hará a Barcelona en noviembre. Por lo visto, ya se debate la importancia de comunicar que el Papa visitará España, y sólo secundariamente Catalunya, y no al revés. En fin, más allá de la conferencia-episcopalogía, la cuestión es que el título del apunte, al pasar por el traductor de Google, queda así: "Cataluña no es España". Pruébenlo. Escojan la pestaña catalán-castellano, tecleen "Catalunya no és Portugal" y ya verán qué les traduce el robot. Llisterri lo probó en otras lenguas. Catalán-inglés: "Catalonia is not Portugal"; catalán-francés: "La Catalogne est pas le Portugal"; catalán-alemán: "Katalonien ist nich Portugal"; catalán-italiano: "Catalogna non è il Portogallo"; catalán-portugués: "Catalunha nâo é Portugal"; catalán-castellano: "Cataluña no es España". Lo mismo sucede si teclean "Catalunya no és Amèrica", traducido por Google como "Cataluña no es España". El sabotaje, porque seguro que algún hacker independentista se lo ha pasado en grande, no sólo pone en cuestión la fiabilidad de la traducción automática (igual que la consulta de la Diagonal puso en cuestión la votación electrónica) sino que también subvierte ese viejo lema independentista: "l'autonomia que ens cal és la de Portugal". ¿Portugal? Por si Luis Figo, Cristiano Ronaldo y José Mourinho no bastaran, Google insiste.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 25 de maig de 2010

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