El otro mundial

Las redacciones de deportes de todos los diarios del mundo intentan relatar el Mundial de fútbol de mil maneras distintas. Se trata de sorprender al aficionado con estadísticas, historias o informaciones nuevas. No siempre es posible, claro, pero las vías para relatar un Mundial son inagotables. O al menos eso piensan los mientros del llamado Movimiento Rever. Basta fijarse dos segundos en la palabra Rever para darse cuenta que es capicúa. Palindrómica. Y sí, el movimiento que toma este nombre es el que componen los aficionados a esas frases de ida y vuelta que conocemos como palíndromos ("Català a l'atac", por ejemplo). En su blog www.movimientorever.blogspot.com, los amantes del capicúa verbal han organizado un Mundial paralelo en el que se enfrentan palíndromos expresamente elaborados con elementos del Mundial de fútbol. Tras la primera ronda, los ocho palíndromos más votados fueron los siguientes. En primer lugar uno dedicado al extremo canario del Barça Pedro, aunque hasta ahora sólo haya jugado unos minutos: "¡Sí! ¡Eso! Récord epátame, remata Pedro... ¡cero-seis!". El segundo ya es más descriptivo: "Logra Casillas allí sacar gol". Léanlo en sentido inverso, porque este es uno de aquellos palíndromos que casi no se notan. El tercero más votado es muy enrevesado, aunque alude al único país africano que sigue vivo en cuartos de final: "Se van.../ ¡Ah! gana Gyan,/ ameno son emana,/ ¡y gana Ghana!/ ¿ves?". Un ejemplar clásico de palíndromo barroco. No como el cuarto, que vuelve a la simplicidad neoclásica: "Se lo gritaba yo hoy: ¡a batir goles!". El quinto es muy culé: "Oro allí vais sé. Maradona ganó. ¿Dará Messi a Villa oro?". El sexto da dos opciones: "A dar; a) fútbol o b) tufarada". El séptimo es histórico: "Sí, os oí... ¿don? A Maradona ya no dará mano Dios, ¿oís?". Y finalmente, el octavo, de una simplicidad enternecedora: "Oré con uno-cero". Estos ocho son los elegidos entre 49 palíndromos participantes, algunos tan sensacionales como "Sed la valla, Valdés", inexplicablemente eliminado.

Lo mejor de la iniciativa es el intento de crónica que Pere Ruiz publica resiguiendo la actualidad. Por ejemplo, ante los goles de Villa, escribe "¡Allí va Ramos, allí va Villa, so maravilla!". Ante el conato de lesión de Iniesta, reproduce una imagen del de Fuentealbilla en el suelo atendido por un auxiliar sanitario y lo clava: "ATS e Iniesta". Y cuando Francia cayó eliminada, Ruiz se concentró en el portero Hugo Lloris y le endilgó: "Sí, rollo, rollo, lloró Lloris". No es nada fácil inventar palíndromos temáticos referidos a la actualidad, y por eso algunos pueden resultar indigestos. Pero el género también tiene sus clásicos. Coincidiendo con este campeonato mundial de palíndromos, el 20 de junio murió el venezolano Darío Lancini, autor del mejor poemario capicúa nunca escrito en castellano: Oir a Darío. Justo tras las muertes del portugues José Saramago y del mexicano Carlos Monsiváis falleció Lancini, a los 78 años, un poeta que había llevado la simetría verbal a extremos increibles. Tengo su libro en una edición de Monte Ávila (Caracas, 1975) y cada página es un campo lleno de tesoros. Lancini es el autor de un palíndromo capaz de describir con total precisión los tejemanejes de Millet y Montull: "Son robos, no sólo son sobornos". Pero el venezolano no se detenía en las frases, sino que elaboraba poemas enteros, algunos tan interesantes como esta estrofa (siempre palindrómica): "Esto a las ateas diré:/ "Hoy yo soy yo"./ Sólo dile esto a Mao Tsé:/ "El ídolo soy yo, soy yo"./ Herid, saetas, a Lao-Tsé".


Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 1 de juliol de 2010

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