Niños sí, niños no

Un primo mío, comandante de aviación civil, aseguraba hace años que si en una película salía un niño, él se levantaba y se iba del cine. No le vi nunca hacerlo, pero siempre le creí muy capaz, hasta que tuvo un hijo y se ablandó. Con pocos días de diferencia he visto dos pelis que me han hecho pensar en esa época pedófoba de mi primo: Herois de Pau Freixas y Pa negre de Agustí Villaronga. Un pedófobo no duraría ni cinco segundos sentado en la butaca, porque ambas basan su gran fuerza en las interpretaciones de menores. Herois, en cuyo guión se nota la mano de Albert Espinosa, relata las mágicas andanzas de una pandilla de estío sin hastío, en plan Verano azul pero sin Chanquete. Sin ser nada nuevo, es una cinta redonda en lo emocional, que funciona gracias al guión, a la dirección y a la interpretación de los menores. Pa negre está a otro nivel. Villaronga tiene el acierto de injertar elementos narrativos pertinentes a la gran novela de Emili Teixidor. Y son pertinentes porque provienen del mismo mundo del escritor, y básicamente de otra de sus mejores novelas: Retrat d'un assassí d'ocells. La cinta habla de la devastación de la posguerra mediante el eficaz método de mostrar sus efectos morales sobre quienes sobreviven en ella. La densa niebla de mentiras que envuelve a los habitantes de esa zona rural de Osona repercute de un modo espantoso en el verdadero protagonista de la cinta, el niño cuya mirada nos muestra ese mundo. Andreu (Francesc Colomer) es uno de esos hallazgos milagrosos que de vez en cuando da el cine. Su interpretación es muy buena. En general, todos los menores de edad que pueblan ambas películas trabajan muy bien. De haber ido al cine con uno de esos relojes que usan los comentaristas deportivos para calcular la posesión del balón, me hubiese gustado contar cuánto tiempo consumían. Estoy convencido que en Herois el espléndido Xavi (Ferran Rull) y sus amigos Ekaitz (Àlex Monné), Cristo (Mireia Vilapuig), Roth (Joan Sorribes) y Colo (Marc Balaguer) sumarían una posesión de pantalla escandalosa, a lo Barça de Guardiola. Y en Pa negre ocurriría otro tanto. Andreu, solo o en compañía de su prima Núria (Marina Comas), también debe consumir más del 50% del minutaje.

En el año 2006 la Plataforma Proseleccions Esportives Catalanes fue denunciada por el Partido Popular y Ciudadanos por usar niños en su anuncio reivindicativo de la selección catalana. Los chavales iban a jugar un partidillo. Debían quitarse la camiseta y, cuando se despojaba de ella el que llevaba la de la selección catalana, una voz femenina decía "l'acabarem portant". Pues bueno, los contrarios a la existencia de una selección catalana con potestad para competir oficialmente denunciaron el uso de niños para fines políticos y el anuncio fue retirado. Nunca comprendí aquel ataque de pedofobia, de modo que no puedo sino alegrarme de la rectificación en toda la regla que, una legislatura más tarde, muestra el partido de Albert Rivera en un anuncio electoral. Esta vez no se trata de un partidillo, sino de una especie de marcha cíudadana encabezada por el líder de Ciudadanos. Rivera, que se presentó desnudo a las últimas elecciones, aparece ahora vestido, encabezando un grupillo de mujeres y hombres en pelotas entre las que destaca, en primera fila, un niño pequeño, también nudo, con quien Rivera intercambia papeles. Vuelvo a ver el anuncio impugnado de la Plataforma Proseleccions y los comparo. ¡Eso sí que eran fines políticos y no lo de salir en un anuncio pidiendo el voto!

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 28 d'octubre de 2010

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