dilluns, 15 de novembre de 2010

Hashtag que el 28-N nos separe



Siempre había asociado el símbolo # (sostenido) a las teclas negras del piano hasta que apareció en la tecla de un teléfono con el nombre de almohadilla. En el mundo anglosajón, el símbolo # suena igual que el hachís (hash) y su aplicación informática también altera los sentidos de los legos. Una función de hash es una función que resume probabilísticamente un gran conjunto de información. De ahí que en Twitter mi añorado sostenido tenga una reaparición triunfal bajo un nombre de deletreo incierto: hashtag. Es decir, #frasesbreves que aparecen etiquetadas por el # en los resultados de búsqueda y pueden suscitar hilos de conversación fáciles de seguir. Quien crea un #hasthag popular tiene un tesoro, y por eso en esta campaña los partidos lanzan sus mensajes también en este formato.

Aunque, #alguhohaviadedir, tampoco se han estrujado mucho las meninges. Se limitan a copiar sus eslóganes sin espacios. El PSC, por ejemplo, incluye #presidentMontilla en todos sus mensajes, junto a otros hashtags recurrentes: #garantiadeprogres e #ideesclares. Su única complicación tipográfica es la desaparición de la tilde de progrés, lo que parece condenarlos a las chaquetas de pana. CiU, por su parte, apuesta por #unacatalunyamillor o #elfuturdecata-lunya pero topa con un hecho diferencial tipográfico en su #començaelcanvi, que es un desastre de hashtag porque incluye la ç y eso provoca que comparta cuota con otras variantes involuntarias: #comencaelcanvi, #comensaelcanvi... Lo mismo les ocurre a los ecosocialistas de ICV y su #verdesperanca (tecleada más veces acabada en -anca que no en -ança). Las otras fuerzas logran esquivar los caracteres conflictivos y se ciñen a su esloganario: #gentvalenta (ERC), #solucions (PP), #solidaritatcatalana (SI), #aratoca (RCat), aunque el #rebélate de Ciuta[TEXTO]dans tenga una versión a la argentina: #rebelate.

En la breve historia de Twitter (acaba de cumplir 4 añitos, la criatura), uno de los hashtags més exitosos entre usuarios de habla hispana es #bufbuf. Significa agobio, trabajo excesivo, estrés... algo que vivimos todos a diario. La introdujo en 2008 un profesional del Marketing llamado Marco Cimino y triunfó de inmediato. En su perfil @mcimino se autodefine como "enfermo por la tecnología y por internet", amén de "inventor del #bufbuf, adicto al #turnodenoche". Si teclean #bufbuf en Twitter hallarán miles de mensajes cada día, del tipo "Dentista... #bufbuf" o "Reunida... #bufbuf". O, desde ya, "Campanya #bufbuf". A las antípodas de esta brevedad, un hashtag Guinness de longitud insuperable (140) creado por un furibundo detractor del tripartito: #el28Ndecidimelfuturdecatalunyaihohemdepetartotperquelagentvalentailagarantiadeprogrestornaranasumarambelsecopijosmenjatomquetselcanvija!!!!

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