dimarts, 16 de novembre de 2010

La parodia nacional, en YouTube



T
odas las campañas electorales contienen ingredientes frivolones que, debidamente cocinados por los profesionales de comunicación, llaman la atención de segmentos no motivados del electorado. Eso ya se da por descontado. Pero en esta aparece una receta nueva que la distingue de otras: la maceración del elemento paródico. La consolidación de las parodias televisivas del Polònia durante los años de tripartito ha proyectado a los políticos catalanes a una dimensión desconocida de popularidad basada en la parodia. Esa proyección social los ha infantilizado, pero también ha expandido sus personajes hacia territorios vírgenes habitados por posibles votantes. De ahí la importancia creciente que los asesores de los candidatos dan al registro paródico. Como sabrán, les hemos visto aparecer, uno tras otro, en los seis últimos episodios del Polònia flanqueados por los actores que parodian a su entorno, en el difícil cometido de imitarse a sí mismos.

Pero la polonización de los candidatos no es el único síntoma. Otra parodia de segunda generación es el video farisaico de La vida de Monti en el que los socialistas pretenden parodiar una hilarante escena de la película La vida de Brian de los Monty Python, que a su vez ya parodiaba la vida de Jesucristo. Tanta pirueta paródica resulta mareante. El video se presentó en YouTube hace tres semanas, pero su salto a la televisión ha suscitado todo tipo de réplicas aceradas: que si equipara la situación catalana a la ocupación de Palestina por parte de los romanos, que si los oyentes del falso Mas llevan nicab cuando algunos alcaldes socialistas la prohiben, que si resulta una profanación del humor excelso de los Monty Python. En general, ganan de calle los comentarios negativos. Eso sí, por el momento, es el video electoral más comentado.

Está claro que la parodia no ceja en el circo electoral. La última que ha irrumpido en YouTube la protagoniza nada menos que Adolf Hitler, encarnado por el actor Bruno Ganz en Der Untergang, la película alemana que aquí se proyectó como El Hundimiento. Es la escena en la que Hitler monta en cólera ante un reducido número de colaboradores. En YouTube ya era la más parodiada. Siempre en versión original alemana, con subtítulos ad hoc. Basta con reescribirlos para adaptarla a cualquier situación. Por ejemplo, cuando el Betis bajó a Segunda en junio de 2009, alguien subió a YouTube la versión "Lopera se cabrea" que fue vista por más de 200.000 personas. Ahora es la CORI quien ha asociado el cabreo de Hitler a la candidatura del regidor reusense Ariel Santamaría y Carmen de Mairena. Si los partidos tradicionales se lanzan a la parodia de la parodia, ¿qué no harán los que reivindican vivir del cuento? ¿Quién será el siguiente en parodiar una película? Laporta, ya tardas.



Màrius Serra. "En Red Ando", secció electoral diària a La Vanguardia del dimarts 16 de novembre de 2010

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Entradas populares

Compartir