dijous, 30 de setembre de 2010

Manga del Mar Menor

A l’atzar, vaig veure uns dibuixos del Japó a l’estrenat 3XL, el canal juvenil de TVC, que es titulen Bleach. Durant el primer capítol, El dia que vaig decidir convertir-me en Shirigami, vaig mirar de concentrar-me en el nus del conflicte i, després que un noi donés unes quantes patades sense solta a uns vianants, vaig entendre que la idea consistia a grans trets en la lluita del bé contra les forces del mal. Anem bé, em vaig dir reconfortat, i és que tota aquesta mandanga me la conec una mica d’algunes pel·lícules que desitjaria oblidar i no puc. A Bleach, uns monstres escruixidors, els Hollows, una mena d’escarabats gegantins, devoren l’ànima dels difunts i els Shirigamis, uns espectres benignes, els salven de la destrucció i d’uns turments espantosos. Una mica com la Mare de Déu del Carme quan rescata les ànimes del purgatori assistida pels àngels celestials, però en japonès, amb un dibuix tosc –res a veure amb Tintoretto- i moltes patades. Quan el noi –un autèntic neurastènic- entra a casa seva, el seu pare el renya perquè arriba tard a sopar i ell li respon amb una patada a la cara. El pare pateix una crisi nerviosa, cosa molt natural en una situació com la seva, i la filla, que sopa a taula educada i polida, exclama desdenyosa: “Un pare patètic que es comporta com un nen de parvulari”. Si en veure la nena vaig tenir un bri d’esperança per aquesta família desestructurada –una càrrega seriosa per a la sanitat pública, els neurastènics ens costen gairebé tant com els fumadors-, ara s’havia esfondrat com un castell de cartes. Pobre home, el pare, que és metge, ha de treballar per alimentar, abrigar i donar cobert a uns fills tan desagraïts.
Per ultim el noi aquest, l’Ichigo, es converteix en shirigami per combatre el mal, que també són ganes. Si me’l trobo per Second Life, on vaig sovint quan vull estar sol ja que actualment no està gaire concorregut, faré veure que no el conec.

Enric Gomà, Time Out, 30 de setembre del 2010.

Andròmina?

El mes que demà comença dóna nom als premis Octubre, la nit literària que organitza Eliseu Climent des de fa (o farà) 39 anys a València. Corre la brama que el premi de narrativa es diu Andròmina perquè Rosa Raga, la dona de Climent, va obrir un diccionari a l’atzar i va assenyalar amb el dit aquest nom. Una andròmina designa un objecte tan atrotinat que ja no serveix per a res, tot i que en plural també pot referir-se als embolics d’alguna persona enredaire o manifassera. D’andròmina diuen que prové l’entranyable endimari que em clavava mon àvia geltrunenca sempre que l’atabalava amb les meves falòrnies de nen fantasiós. Coromines el deriva del nom mitològic Andròmeda, personatge d’una faula que hauria esdevingut sinònim de mentida, fantasia o embolic. És (o era) un mot en desús fins que, de sobte, les festes majors han posat de moda les curses de vehicles extravagants amb rodes (sofàs tunejats, bòlids diversos) en baixada lliure per algun carrer inclinat. Enguany, a les festes del meu barri barceloní d’Horta van celebrar-ne la tercera edició. En podien haver dit cursa de ginys, fòtils o carraques, però han decidit dir-ne cursa d’andròmines. I ha quallat.

Màrius Serra. Avui. Dijous, 30 de setembre de 2010

Un traductor amarillo

Hoy se celebra el Día Internacional de la Traducción. A mi los días que me gustan son los días de cada día, que es una denominación mucho mejor que la de días laborables, pero en este mundo de cuotas quien no tiene día no cuenta. Y, la verdad, la traducción es una de las actividades más nobles y necesarias que conozco. ¿Qué sabríamos del mundo sin el callado trabajo de los traductores? Todos podemos aspirar al poliglotismo, el primer superpoder que le pediría a una lámpara habitada, pero las limitaciones de nuestro genio son tan evidentes que sin la mediación de los traductores jamás hubiéramos sido capaces de leer, al menos en mi caso, a Dostoyevski, Kafka u Oe. Intermediar entre textos significa intermediar entre grupos de personas, y eso es mucho más difícil de lo que parece. Lo digo con conocimiento de causa, porque he traducido (de tres lenguas al catalán, sobre todo del inglés) y me han traducido (del catalán a cinco lenguas, sobre todo al italiano). En plena era digital, la traducción sigue siendo una actividad cultural de primera magnitud. Los impresionantes avances en el campo de la traducción automática podrían propagar la falsa idea de que nos hallamos ante un intermediario prescindible. Nada más lejos de la realidad. ¿Acaso los innegables avances en la fotografía digital nos llevan a prever un mundo sin fotógrafos? El traductor es tan intermediario como el escritor. Sucede que, cuando escribimos sin partir de un texto previo, filtramos códigos diversos y nos abocamos al vértigo de la invención. En cambio, cuando traducimos no inventamos ni cambiamos de código. Leemos y releemos hasta interpretar lo releído e intentamos reinterpretarlo fielmente en la lengua de llegada.

A iniciativa de la sección de traducción de la AELC (Associació d'Escriptors en Llengua Catalana) hoy un puñado de traductores leen fragmentos de sus traducciones en librerías, bibliotecas y centros culturales de ese sujeto tripartito (en el sentido de dividido más que formado) que llamamos Països Catalans. En la Llibreria Ulyssos de Girona, por ejemplo, Teresa Artigas y Anna Casassas abren fuego a las diez de la mañana. A la una el Arts Santa Mònica de Barcelona acoge lecturas de Vicenç Altaió, Feliu Formosa, Montserrat Gallart, Cinta Massip y Víctor Obiols. A las tres, Ramon Farrés, Joaquim Sala-Sanahuja y Joan Sellent leen en la Aliança Francesa de Sabadell, y a partir de las seis se hacen lecturas en Barcelona, El Vendrell, Mataró, Portbou, Reus, Sant Feliu de Codines, València, Castelló, Palma de Mallorca y Santa Margalida. La idea es dar visibilidad a un colectivo más oculto que los mineros. Y, en concreto, hacer visible el nombre del traductor en tres ámbitos comunicativos: a) publicándolo en la portada del libro, b) citándolo en los anuncios en prensa, internet o catálogo y c) mencionándolo en los actos promocionales del libro, como ruedas de prensa, entrevistas al autor o lecturas de fragmentos. Tales peticiones de reconocimiento son razonables, pero por si algún lector piensa que los trujamanes exageran al denunciar la poca consideración profesional que se da a la traducción, bastará divulgar un ejemplo de anteayer. El martes se lanzó la última novela del superventas galés Ken Follett: La caída de los gigantes (Plaza y Janés). Pues bien, la traducción catalana La caiguda dels gegants (La Rosa dels Vents) ya ha tenido que ser retirada porque faltan los dos últimos capítulos. ¿Qué aduce la editorial? Pues que, dada la extensión de la novela, repartieron la tarea entre diversos traductores y se les debió extraviar un pliego.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 30 de setembre de 2010

dimecres, 29 de setembre de 2010

Exportar importa

Els Amics de les Arts triunfaron en el concierto mercedario en la Damm igual como en su día lo hicieran los Manel. Es una excelente noticia para el panorama musical catalán, cuyas tribus son vitales y tan variadas que sólo un oído cargado de prejuicios no hallaría argumentos para disfrutarlas. Antes del exitoso Bed & Breakfast Els Amics publicaron un primer disco llamado Castafiore Cabaret en el que ya anunciaban su talento. Me sorprendió favorablemente que lucieran sin complejos un nombre tan culturalista, escogido en 2005, y por tanto sin relación con Facebook. Tal vez lo sacaron de un libro de texto, porque L'Amic de les Arts fue una cabecera mensual de arte y literatura que se publicó en Sitges desde 1926 a 1929, con firmas tan notables como JV Foix o Salvador Dalí. La fórmula Els Amics de,,, es habitual en el mundo asociativo. Pocas noches antes del merecido baño de masas de Els Amics de les Arts, se celebró una recepción menos multitudinaria en el palacio de Pedralbes. Allá, presididos por el conseller Castells, se reunieron Els Amics de Gaspar de Portolà, una entidad catalano-californiana que toma el nombre de este hijo ilustre de Os de Balaguer que figura entre los pioneros que colonizaron California en el siglo XVIII. El sábado Jaime Arias publicó una crónica de sociedad sobre el acto. Allí leí que la entidad cumple treinta años. Glups. Supe de Gaspar de Portolà en la universidad. Algún profesor divulgó la entonces reciente creación de la entidad y corrió entre nosotros la leyenda etimológica que el topónimo California provenía del catalán. Según la especie, Gaspar de Portolà se habría quejado de las altas temperaturas de California exclamando algo así como "aquí fa una calor de forn". Y de ahí procedería el topónimo. La leyenda de parece tan imaginativa como aquella otra etimología popular que pone en boca del rey Jaume I el étimo de la horchata, tras ofrecérsela una bella morisca y exclamar el rey, galante: "açó és or, xata!". Pero lo cierto es que, en algunas comarcas catalanas del interior, las despensas subterráneas de las masías se denominan califòrnies.

Los catalanes exportamos muchas cosas, pero no dominamos demasiado el arte de colocar nuestros productos culturales. Con las consabidas excepciones, pocos de nuestros libros, discos o películas saltan la barrera del succès d'estime. Con las palabras sucede lo mismo. Pocos vocablos catalanes encontraremos popularizados en otras lenguas. En el cercano castellano capicúa, por ejemplo, o chuleta, procedente de xulla (costilla). Pero poca cosa más. ¡Una vez que conseguimos exportar la peseta (de peça) nos la sustituyeron por el euro! Si se confirmase lo de California nuestro caché mejoraría, claro, pero no hay quien lo documente. En cambio, de cara a la movida jornada huelguista de mañana, tenemos una exportación de prestigio que nos puede situar en esos mercados internacionales que trata de seducir Zapatero. Se trata de esquirol. El vocablo catalán que designa a la ardilla saltó a topónimo en Osona durante el siglo XIX por una ardilla enjaulada a la entrada de la posada homónima en una de las poblaciones que hoy integran el municipio de Santa Maria de Corcó. Por lo visto, en diversas convocatorias de huelga que se dieron a principios del siglo XX en las fábricas textiles de la zona, algunos vecinos de L'Esquirol se ofrecieron a trabajar, dando paso a que esquirol quedara como sinónimo de strike breaker. Empezó siendo un término despectivo, pero todo apunta que la revaloración del derecho al trabajo acabará por conferirle un sentido elogioso.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 28 de setembre de 2010

Flamenquismes

A més a més de trencar aparadors a cops de maça –que incentiva la indústria de la vidrieria-, hi ha altres maneres d’acabar un dia de vaga general. Si han aguantat una pancarta tot la tarda, han cridat consignes i han aixecat el puny moltes vegades (un gest que va bé per a les cervicals), una bona opció de lleure –excusin si escric com els informatius més llepats- és arribar a casa, deixar-se caure en una butaca i admirar l’art de la gran cantaora Bernarda de Utrera. O de Manolo Caracol. O del Capullo de Jerez (és el nom artístic de Miguel Flores, no una falta de respecte). Potser a vostès no els agrada gaire el cante andalús perquè, a banda que els fa mal de cap, consideren que no és propi del nostre país i que no pertany a la seva tradició. Hi tenen tot el dret.
Ara, Los caminos del cante d’Onda Jerez Radio també se sent per 120 ràdios catalanes de la xarxa d’emissores municipals i per Latincom, al 882 de l’Ona Mitjana. Jo no sabria distingir una bulería d’una seguiriya, una malagueña d’un zorongo. Com tants altres catalans, ho ignoro gairebé tot del flamenc. A casa, la meva àvia no cantava saetas a la Mare de Déu de Falgars ni els meus pares ballaven sevillanes pel corredor (de fer-ho, hauríem venut entrades). Però no m’és cap entrebanc per descobrir i apreciar aquest art. Si pensen que ataca la seva identitat nacional catalana, els agraïria que m’enviessin dins un sobre, envasat al buit, el xoriço de Cantimpalos que guarden al rebost. O aquella capsa de yemas de San Leandro de Sevilla. Al diari mateix, ja passaria a recollir-ho.

Enric Gomà, Avui, Els Sants Arcàngels Miquel, Gabriel i Rafael.

dilluns, 27 de setembre de 2010

¿Artur Mas o Montilla?

Este es el dilema que hoy mismo propone dilucidar el Racòmetre ante la audiencia radiofónica que sigue a Jordi Basté en "El món a Rac 1". Los medios de comunicación generan sus propios sondeos ("Matins punt sí, matins punt no", que diría Josep Cuní en TV3 o "Benvinguts a casa vostra, ¿serà encara Mouriño l'entrenador del Madrid el 28N?" que podría lanzar Manel Fuentes cualquier mañana desde Catalunya Ràdio). Las respuestas de la audiencia son tan poco vinculantes como las encuestas con las que trabajan los políticos, pero marcan tendencias al actuar por contagio sobre la población indecisa. Por algo las prohiben cuando faltan pocos días para las elecciones. Los indecisos, avasallados incluso cuando demoran su elección ante la carta de un restaurante, tienen desde hoy una nueva seña de identidad. El crucigramista Jep Ferret, un as en el gremio del trapicheo verbal, acaba de dar un paso más en lo que él denomina crucigramancia. Es decir, la adivinación del futuro a través de crucigramas. Hace ocho meses, en el runrún "El pitoniso Jep Ferret" (26/I/2010) me hice eco de una profecía deportiva que Ferret publicó en su blog. Se trataba de un crucigrama 11x11 titulado "El proper campió de lliga", cuya primera definición, en horizontales 1, era "No ho dubteu pas, el proper campió de lliga". Al comprobar que F.C. Barcelona sumaba once letras, respondí sin vacilar. Luego procedí como suelo, comprobando las verticales. Me cuadraron todas. En verticales 1 "Ètnic per la cara (6)" puse Facial, aunque ¿por qué étnico?; en la 6, correspondiente a la segunda C de F.C.Barcelona, "Mà de pintura amb corbes de nivell (4)" me encajaba Capa, y así hasta verticales 11, correspondiente a la última A: "Coberts de sorra i ben escorreguts (7)", que podía ser Arenats. Todo cuadraba, aunque desprendía un cierto tufillo de gato escondido. A esas alturas de invierno, en la liga de los 99 puntos las espadas estaban en alto, de modo que revisé el 11x11 que había completado con F, C, B, A, R, C, E, L, O, N, A en horizontales 1 y me percaté con pavor que R, E, I, A, L, M, A, D, R, I, D, escrito en catalán, también tenía once letras. Revisé la F de Facial ("Ètnic per la cara") y vi que también respondía a la definición si escribía R (Racial). Así con todas. Donde cupo Capa cabía Mapa y donde Arenats, Drenats... Total, que la solución era doble: o FC Barcelona o Reial Madrid. La crucigramancia siempre acierta. Recuerdo que cerré el artículo reparando que Montilla y Artur Mas coincidían en número de letras (8).

Pues bien, el crucigramántico Ferret acaba de lanzar desde su blog crucigramaexpres.blogspot.com un nuevo reto: un crucigrama 8x8 cuya primera definición (horizontales 1) esconde, ni más ni menos, "El proper President de la Generalitat". Esta vez ya busco las respuestas a pares, o sea que lo pruebo con Artur Mas y luego con Montilla. En el 2 de verticales, que tanto puede corresponder a la O de Montilla como a la R de Artur Mas, Ferret propone un extraño "100% d'humitat que fa girar la nòria". Giro las letras de esta Nòria no televisiva y hallo dos respuestas líquidas que cumplen las condiciones: con la R, Roina (llovizna) y con la O, Orina. Todas las respuestas verticales son así de duales, y cuando eso afecta a otras horizontales, Ferret también da respuesta. Así, "Petit exemplar femella de la família dels homínids" es Noia al cruzarse con Roina y Cria al hacerlo con Orina. Todo cuadra y la crucigramancia consigue adivinar quien será el próximo presidente de la Generalitat. Mira que si, al final, va y no gobiernan ni Mas ni Montilla...


Màrius Serra. La Vanguardia. Dilluns, 27 de setembre de 2010

Nervis, Funcionaris, Desperdicis

Nervis. Fa exactament una setmana i mitja vaig haver de passar pel quiròfan: una operació menor, però m'han dit que gairebé tothom es posa nerviós abans que li apliquin el bisturí. Per tant, és importantíssim que tant la infermera que et pren la pressió com els zeladors que et col·loquen a la taula d'operacions (talment un calamar al marbre de la peixatera) com l'anestesista, el mateix cirurgià i els seus assistents, et tractin amb amabilitat i paciència, encara que estiguin cansadíssims i que tu siguis l'enèsim poruc que han hagut de processar abans de l'esmorzar.

Funcionaris. I a fe ho van fer, els treballadors de l'hospital de Sant Pau de Barcelona fa una setmana i mitja, des de la gent al taulell d'informació fins als infermers postoperatoris. Exactament com ho van fer fa un any i mig, quan em van operar l'altra hèrnia. Amb la diferència que aquest cop, tots estaven cobrant un 5% menys perquè –com que l'hospital té un conveni amb el CatSalut– oficialment són funcionaris i per tant han d'acceptar la retallada de sou decretada per l'estat fa quatre mesos.

Desperdicis. Funcionaris? Aquesta gent a la qual confiem la nostra salut i, per tant, en última instància, les nostres vides? Digueu-me ingenu, però no crec que siguin precisament homologables, posem per cas, a aquells assalariats estatals que et fan fer cua durant quatre hores abans de dir-te quin document et fa falta perquè renovis el DNI; ni tampoc als empleats municipals que triguen dos anys a descobrir on vius de manera que puguin afegir els interessos corresponents als impostos que volen que paguis; ni tampoc són com els de la delegació barcelonina d'Hisenda que es veu que han rebut ordres de castigar despietadament la més mínima infracció dels contribuents, per involuntària que sigui. De fet, lluny de ser funcionaris en el sentit habitual de la paraula, els metges, infermeres i zeladors ens són tan o més imprescindibles que els bombers i els mestres, que ja és dir. És cert que tots patim la crisi, incloent-hi els escriptors autònoms –possiblement el sector més superflu de la societat (si féssim vaga el dia 29, ningú no ho notaria ni en somnis)–, cosa que no m'impedeix desitjar que, del 5% que han pispat als nostres metges i infermers, se'n faci càrrec tots aquells pixatinters manefles que ningú no dubtaria ni un segon a titllar de funcionaris.

Matthew Tree, Avui, 26/09/2010

Cornuts i pagant el beure

L’últim ple del Parlament de Catalunya va aprovar, ara fa sis dies, una llei que regularà els correbous i unes quantes festes d’aquesta mena. Els correbous són unes manifestacions culturals atàviques (se sol dir) que a la comunitat bovina es viuen amb el fervor d’uns Jocs Olímpics. Tota una competició anual en què els millors animals de la raça poden demostrar les seves habilitats per ficar el cap en un llaç i córrer, saltar al mar des d’un moll de dos metres d’altura, clavar cops de banya a un cistell de vímet que es va movent o —la prova reina— perseguir humans per una plaça fosca i amb l’únic ajut de dues boles de foc a les banyes.

Encara que la llei s’hagi aprovat per una àmplia majoria, hi ha humans que se senten enganyats. Els que estan a favor del toreig ho deuen viure igual que cornuts i pagant el beure (perdó per l’acudit fàcil) i els defensors dels drets animals troben que el Parlament ha fet passar bou per bèstia grossa (perdó una altra vegada). Ni els uns ni els altres no acaben d’entendre que els mateixos diputats d’ERC, el PSC i CiU que el mes de juliol van prohibir les corrides de toros perquè s’hi torturaven els animals —i juraven que no, que de cap manera era un debat identitari—, ara promoguin una llei per blindar els correbous. La diferència, diuen, és que als correbous la bèstia no mor davant del públic i, en el fons, tampoc s’ho passa tan malament. D’aquesta manera és com ho argumentava dies enrere un regidor de l’ajuntament d’Amposta: «Si patissin tant com diuen, no durarien tant».

Jo trobo que els parlamentaris van fer santament. ¿No havíem quedat que als catalans ens defineixen el seny i la rauxa? ¿Quin sentit té valorar les coses des d’un punt de vista racional i prou? Així, la rauxa del ritual dels correbous es compensa amb el seny de prohibir les corrides. O a l’inrevés, si ho preferiu, davant el gest arrauxat de desterrar els toreros, la prudència de preservar la tradició dels correbous. La nova llei, a més a més, té encara una altra virtut: ens dóna esperances de veure revisades algunes prohibicions anteriors. Fumar en espais públics, per exemple. Es podria permetre si el fumador no s’empassa el fum, oi? O la prohibició de conduir sota els efectes de l’alcohol... Ja sabem que és molt perillós, però ¿per què no fem una excepció i blindem el consum dels Aromes de Montserrat? Potser no tothom ho entendrà, però és un licor molt tradicional, molt nostre, molt beneït.

Jordi Puntí, El Periódico, 27 de setembre del 2010.

dissabte, 25 de setembre de 2010

Vida d’un àrbitre

¿Els diu alguna cosa el nom de Byron Moreno? Encara que d’entrada els faci pensar en un galant de telenovel·la, qualsevol aficionat al futbol recordarà que es tracta d’un famós àrbitre equatorià. Byron Moreno va passar a la història l’estiu del 2002, després d’una actuació més que discutible en un partit del Mundial entre Itàlia i Corea del Sud. Aquesta setmana el seu nom líric ha tornat a l’actualitat, però per raons extraesportives: dilluns va ser arrestat a l’aeroport JFK, de Nova York, amb sis quilos d’heroïna amagats a la roba interior. Segons El Comercio, diari de Quito, és com si aquell partit maleït hagués trastocat la seva vida. Després d’aquell Mundial, Byron Moreno va seguir arbitrant, però aviat va ser suspès per haver allargat un partit més de 10 minuts, els necessaris perquè l’equip local marqués dos gols i vencés per 4-3. En el terreny personal la seva vida també es va torçar: va afrontar un divorci, la mort d’un fill i es va endeutar en diversos negocis. El treball de mula per al narcotràfic, doncs, s’ha vist com una fugida endavant.

L’esport és un viver d’històries peculiars, però només els herois i els dolents formen part de la llegenda. Ujfalusi serà recordat per haver convertit el turmell de Messi en una pilota de tennis. A l’altre extrem, el de la bondat, hi ha el cas de Franklin Lobos, futbolista xilè: va arribar a jugar a la selecció fa un quart de segle, però s’ha fet famós ara per ser un dels 33 miners atrapats al jaciment. Li deien El Mortero Mágico per la seva manera de xutar les faltes, es recorda ara.

Ens sorprèn que un jugador professional acabi de miner, però és que vivim enlluernats per l’èxit immediat i oblidem que la carrera dels esportistes acostuma a ser curta. Aquest contrast entre la vida pública i la privada, juntament amb el pas del temps, ofereix sovint episodis novel·lescos. Jean Echenoz, per exemple, acaba de publicar la novel·la Correr (Anagrama), que té de protagonista el mític atleta Emil Zátopek. La seva trajectòria victoriosa i humil va contrastar amb el control constant a què el va sotmetre el govern comunista de Txecoslovàquia, i Echenoz ens ho explica com si corregués una cursa de 10.000 metres: sense presses ni histèries, però sabent que cada gambada —cada frase— és important per arribar al final.

Jordi Puntí, El Periódico, 25 de setembre del 2010.

Tres germans i un destí

Joan, Pere i Toni Vall són els germans Dalton del cinema català. El mitjà, el Pere, el més implacable i de vegades cruel com Bob Dalton –els seus articles i crítiques deixen a l’ombra el tiroteig d’O.K. Corral-, des de Fotogramas i Time Out. El gran, astut com Grat Dalton, dirigeix el catau on s’embosquen després cometre els seus cops, la botiga de cinema Cinemascope, del carrer de la Perla núm. 29 de Barcelona. El Toni –aquest seria Emmett Dalton- el coneixen de sobres gràcies a aquesta modesta columna que m’acull bondadosa. Aquesta temporada Toni Vall també dispara i llança el llaç des d’El món a RAC1, els dilluns a mig matí, al costat de David Broc. Si la temporada anterior Sergi Pàmies s’encarregava de la televisió –en moltes ocasions, hi haurien de suprimir el prefix i la preposició- i David Broc del cinema, aquesta constato que Broc i Vall actuen més alhora. No es reparteixen els territoris (cinema i televisió, l’est i l’oest del Colorado), sinó que tots dos assalten diligències i incendien alhora els ranxos de les productores i cadenes més criminals. Cal celebrar la llibertat, ironia i mala lactància amb què cobreixen de brea i plomes la pitjor televisió segons els seus criteris, a l’altre extrem de tants espais culturals que ens endinsen en un món rosat i flonjo com un núvol de sucre, on escriptors i artistes es converteixen en portadors del foc sagrat de la sensibilitat, el pensament i els valors morals -n’hi ha que semblen catequistes-. Quan s’apedrega el cinema i la televisió, més àgils i desperts es tornen. Com els gats.

Enric Gomà, Avui, 25 de setembre del 2010.

dijous, 23 de setembre de 2010

Mam?

Potser perquè des de fa unes setmanes estic en plena llei seca, em crida l’atenció llegir novetats sobre el mam. Ho acabo de fer en una d’aquelles publicacions que solen passar desapercebudes, tot i contenir saviesa a cabassos: al volum XXXII de la revista Estudis Romànics (IEC, 2010). Entre desenes de treballs més llargs i complexos, destaca un article de Dolors Bramon sobre l’etimologia del terme en qüestió: “Mam. Un berberisme en el llenguatge infantil català”. La cosa té la seva gràcia. Bramon reprodueix l’opinió de Joan Coromines: “naturalment no té res a eure amb l’àrab (aigua) com ens han volgut fer creure algun arabista ingenu i altres que... beuen a galet”. El mestre demostra la seva posició observant que en l’àrab d’Espanya aquest mot es pronunciava me o mi, segons els dialectes andalusins. En conseqüència el mam tindria origen llatí, fins i tot vinculat al verb mamar. Però vet aquí que Dolors Bramon proposa ara, amb una sòlida argumentació, que “l’ètim més probable de l’expressió catalana i valenciana que aquí ens ocupa és el terme aman, que significa aigua en els parlars berbers”. El mam ens agermana amb la llengua amaziga, doncs. Brindem.

Màrius Serra. Avui. Dijous, 23 de setembre de 2010

Un problema de los gordos

La petición de UGT a los abuelos para que secunden la huelga del 29S en su condición de abuelos me fascina. Yo no soy abuelo, pero dos de mis sobrinas ya tienen hijas, de modo que sí soy tío-abuelo (un nombre compuesto más bien deprimente que en catalán zanjamos a la brava con la voz besoncle). A seis días vista, aún no sé si he de sentirme convocado a la huelga general en mi condición de tío-abuelo ni si habrá piquetes en el sector de jubilados (a la vejez, viruelas). Mientras busco qué retórica gastan los sindicatos en otros países europeos, leo en el Daily Mail que los británicos están que trinan por las declaraciones de un empresario de transporte. Pim de Lange, director de la línea Stena de ferris que opera en el Mar del Norte uniendo Inglaterra y Holanda, declaró en un diario holandés que si contrata trabajadores filipinos es porque cada vez le cuesta más encontrar trabajadores británicos u holandeses jóvenes y adecuados para la tarea. Por si el perfil de lo que es adecuado no quedaba claro, Pim de Lange precisó con salero que los marineros británicos "están bastante gordos y van cubiertos de tatuajes". Dejando de lado los tatuajes (que yo siempre imaginé como un elemente inherente al oficio de marinero), los sindicatos británicos han concentrado sus protestas en la cuestión de la obesidad. Tanto y con tanta intensidad que al final Pim de Lange ha visto como el tema se le podía escapar de las manos. Se ha disfrazado de Ujfaluši y ha pedido disculpas por las ofensas que haya podido causar, no sin antes acogerse al clásico atenuante de las declaraciones sacadas-fuera-de-contexto. El fondo de la cuestión filipina es acalórico. Su creciente contratación guarda una relación directa con la paga más baja que reciben: 2 libras y 20 peniques por hora. En cambio, la superficie del problema topa con la excusa del sobrepeso. Busco fotos del lenguaraz director con la idea de hallarme ante un sílfide más delgado que un alambre, una especie de anguila humana. Y no. Su silueta es correcta, pero de Lange está más bien rellenito. No conozco las medidas de los líderes sindicales británicos que se han embroncado con él, aunque supongo que, como en todas partes, los habrá más recios y más finos. Gordos y delgados. Altos y canijos. La gordura, como la vejez en el caso del llamamiento de UGT, son elementos ajenos a la cuestión que sólo han entrado en el debate por dos metidas de pata colosales.

Gordo es, en el mundo de hoy, un insulto de intensidad creciente en la escala de Richter del oprobio (que tal vez podríamos llamar escala de Risto), superando a otros insultos clásicos como cabrón o gilipollas, cada vez más cargados de afecto. Gordo no. Llamando gordos a los marineros británicos, Pim de Lange les culpa y cruza la línea de la ofensa nacional. Un reportaje en The Independent pone las cosas en su sitio. Un estudio sobre la obesidad de la Universidad de California, en San Diego, permite aventurar que la causa podría ser un virus, y no (sólo) la dejadez y el pantagruelismo. La gordura se transmitiría de persona a pesona, com en una gripe. En una población de 124 menores de 18 años, el virus en cuestión estaba latente en un 20% de los obesos y sólo en un 6% de los que no. Entre los infectados por este adenovirus 36, el promedio era mayor: cuatro de cada cinco padecían obesidad. Los científicos que han llevado a cabo la investigación denominan "infectobesity" a la enfermedad que provoca dos efectos inmediatos: da una excusa ideal para abandonar las dietas y alimenta a los fabricantes de tallas XXL. ¿Será la vejez también un virus?


Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 23 de setembre de 2010

dimecres, 22 de setembre de 2010

Pessebre vivent

Malgrat que vostès s’estimarien més una cançó de Lou Reed, em ve al cap una nadala. La vida és estranya i més d’una vegada m’he trobat, distret, cantant l’Oriamendi. Ara no la coneix gairebé ningú i això m’ha estalviat explicacions.
No sabria encertar si Antoni Bassas és el brau caçador que sempre vigila, des de Washington i sobreactuant quan fa ulls de be degollat informant sobre els atemptats de l’11-S. O si Andreu Buenafuente és el pastoret de la catxitxa. Tots dos pertanyen a aquest pessebre vivent tan nostre, al costat de mossèn Ballarín, Carme Ruscalleda, Gemma Mengual, els germans Muñoz d’Estopa. Només hi falta Pilar Rahola, la dona que renta. Desconec si Albert Om els va triar per simpatia, proximitat i admiració personals, a l’hora de fer-se convidar a casa seva un cap de setmana per gravar El convidat. (Un encert, dissabte i diumenge no truquen els repartidors de correu comercial). A casa de Ruscalleda, Om s’assegura que dinarà bé i a la de mossèn Ballarín, ell i el capellà tindran ocasió d’assaborir un bon cigar, d’amagat de la majordona. Amb els Muñoz anirà en un bar de Cornellà a inhalar colesterol. Tot i així no hauria estat malament que la selecció hagués estat un pèl més sorprenent.

Per a la segona tongada –m’hi jugo l’àlbum de Vida y color que en gravaran una altra-, goso suggerir unes quantes opcions que em semblen atractives: un cap de setmana a la Model compartint cel·la amb Andrés Rabadán, conegut com l’assassí de la ballesta. Un altre, acompanyant un tècnic de guàrdia de la central nuclear d’Ascó –una petita fuita i el pla d’evacuació ho animaria molt-. El següent, convivint amb Merche Mar durant una gira per pobles remots d’Extremadura. I el de més impacte, amb Fèlix Millet a l’Ametlla del Vallès, recordant els vells temps del Palau de la Música, taral·lejant cançons populars catalanes, saludant de lluny la parella de la Guàrdia Civil.

Enric Gomà, Time Out, 22 de setembre del 2010.

Cantant veritats

Abandona aquesta vall de llàgrimes i esbarzers el cantant i diputat José Antonio Labordeta i Pepa Fernández, la directora de No es un día cualquiera de Radio 1, declara: “Era un home necessari”. Encuriosit per aquest concepte engimàtic, segueixo el rastre d’altres homes necessaris. L’any 1977 Miquel Coll i Alentorn era un home necessari per a Catalunya (ho van escriure en un cartell electoral). Un altre pasquí del seu mateix partit ens diu que Enric Vendrell també ho era. Com ho van ser Rafael Caria (a l’Alguer), Milton Santos (un geògraf del Brasil), Jean-Étienne Marie (un teòric musical francès), Lionel Gioda (un periodista argentí) i el general Perón (segons un web del Partit Justicialista). Tots difunts, també és mala sort.
Labordeta engrosseix la nòmina d’homes necessaris i ens empeny a preguntar-nos quins homes són innnecessaris, posant en entredit els seus nou mesos de gestació –prescindibles, una placenta malaguanyada-. Per què a Labordeta se li atribueix aquest mèrit tan alt? No crec que sigui per les seves cançons i excursions televisives, sinó que es deu a la seva condició d’home franc, senzill i directe, que cantava suposades veritats (de vegades això es coneix com populisme). I també pel seu celebrat “¡A la mierda!” dedicat a diputats del PP –si haguessin sigut del PSOE no resultaria tan graciós-, que hauria pogut obrir un debat polític –i que no va tenir lloc- basat en arguments com ara “¡Tu puta madre!”, “¡Imbécil del carajo!” i “A parir panteres, gamarús!” (aquesta hauria estat l’aportació de la Minoria Catalana).

Enric Gomà, Avui, 22 de setembre del 2010.

dimarts, 21 de setembre de 2010

In, inde, dependencia

La independencia, en cualquier ámbito de la vida individual o colectiva, sólo puede valorarse si la comparamos con la dependencia. Independencia es palabra derivada. Dependencia remite a subordinación (nótese la curiosa coincidencia de las dos últimas sílabas). Esa comparación estará presente en el largo debate que nos espera en las próximas diez (¡diez!) semanas de campaña electoral, porque en política cada vez cuentan más los marcos referenciales desde los que se emite el discurso. Y nadie con dos dedos de frente puede negar que los marcos referenciales de los discursos catalán y español se han distanciado. Veremos qué lenguaje primará en el Parlament cuando, en plenas fechas navideñas, se constituya el nuevo Govern. Pero la dialéctica entre la dependencia y la independencia no se limita a los colorines del mapamundi. En estos últimos años hemos asistido al nacimiento de la ley de la Dependencia, anunciada a bombo y platillo por las administraciones de Madrid y Barcelona. Tras el ruido, pronto se vio que las nueces escaseaban, pero eso no obstó para que la sociedad la saludara como un avance para nuestros congéneres más dependientes y quienes conviven con ellos. En su momento, los hogares catalanes se llenaron de profesionales que peritaban el grado de dependencia de discapacitados, enfermos y ancianos. Mi hijo Lluís, cuyo estado de dependencia era absoluto, pasó esa ITV con un éxito notable, aunque no alcanzó el grado máximo porque ya se alimentaba a través de una sonda gástrica (con máquina dosificadora automática) y el peritaje oficial estableció que no hacía falta ayudarle (ergo, comía solo). A pesar de ello, fuimos afortunados y los trámites se demoraron lo justo, tras lo cual cobramos la ayuda mensual con efecto retroactivo y así seguimos hasta su muerte (e incluso más allá). Otros dependientes no tuvieron tanta suerte y murieron antes de cobrar la primera paga. No seré yo quien critique la ley de la Dependencia, pero el marco referencial creado por su aplicación contiene cuestiones discutibles. Una de ellas es este efecto perverso de ITV al revés, como si papá Estado premiase al vehículo más escacharrado con una bolsa mayor de dinero, en vez de brindarle un garaje amplio con los mejores servicios.

Pero esa no es la única vía. Este sábado en Igualada se celebró la jornada de puertas abiertas para presentar a padres, usuarios y ciudadanos en general el nuevo edificio de la Fundació Privada Auria dedicada a los discapacitados. La FAP, con décadas de experiencia en el ámbito del Anoia y más allá, define su actividad como "serveis de suport a la persona". Con estas nuevas instalaciones el Departament de Benestar Social de la Generalitat, de cuya gestión pende la ley de la Dependencia, demuestra que papá Estado también puede ser independentista en el ámbito de la discapacidad. Porque, lejos de abundar en el efecto ITV, apuesta por ofrecer los variadísimos servicios que requieren los usuarios, para que dejen de ser objeto de subasta subvencionadora y sean meras personas con necesidades especiales. Y todo ello a través de los profesionales de la FAP. El edificio, alzado en un año, tiene seis plantas conectadas mediante rampas de colores vivos y reproduce la imagen de un bosque, desde sus geotérmicas raíces a la hortícola azotea. Incluye residencias tuteladas, atención especializada, terapia ocupacional, prelaboral e inserción, con personal médico, social y cultural. Es un templo de la diversidad y demuestra una apuesta clara por la independencia de los dependientes. Para tomar ejemplo.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 21 de setembre de 2010

dilluns, 20 de setembre de 2010

Bones, dolentes, impresentables.

Bones. Avui mateix s'acaba la Setmana del Llibre, que aquest any ha defugit el format més aviat funerari d'antany per convertir-se –si més no a Barcelona– en un petit festival amb recitals, pel·lícules, sopars, concerts, taules rodones i massatges. Tot plegat em serveix d'excusa per parlar d'un tema tan antic com la prostitució i que surt sovint a força col·loquis i xerrades literaris: què fa que una obra de ficció determinada sigui bona i que una altra –encara que es vengui a dojo– no ho sigui?

Dolentes. Faig entrar aquest tema aquí amb calçador perquè acabo de llegir una novel·la que sembla escrita a posta per aclarir-ho: Equador, del portuguès Miguel Sousa Tavares (Edicions La Campana, 2005). Al cap d'unes 150 pàgines una història original, amb un estil propi i personatges convincents, es converteix de cop i volta en una novel·la rosa plena dels tòpics més suats d'aquest gènere: unes dones sobtadament dotades d'escots generosos i ulls d'atzur, per exemple, que es llancen en un dir Jesús als braços sempre acollidors d'uns aventurers tan valents que no tenen cap mena d'interès. És com si la segona part s'adrecés als lectors de bestsellers més aviat innocus; i la primera, als que prefereixen els llibres dits bons, és a dir: lliures de qualsevol tòpic i l'impacte dels quals sobre el lector no s'esvaneix en el moment que se'n llegeixi l'última frase. (Com ara La bicicleta estàtica de Sergi Pàmies o bé Jan Karski de Yannick Haennel, per donar dos exemples recents que aquest lector, si més no, ha trobat difícils d'oblidar.)

Impresentables. D'altra banda: prou que sé, per experiència pròpia i recent, que el món del llibre, lluny d'estar impregnat d'un esperit noble provinent de la naturalesa del producte que ven, pot ser tan despietat com el món de les línies aèries de baix cost. Tanmateix em va sorprendre quan, en passar per la cafeteria de L'Auditori fa poc, uns piquets em van informar que la meitat dels empleats havien estat acomiadats sense previ avís i a la resta els havien ofert uns sous (molt) més baixos dels acordats, per una empresa mare que no és altra que una coneguda llibreria cafeteria barcelonina (amb un logotip que combina un llibre i un cafè) “especialitzada en humanitats”. Sent aquestes, segons el GDLC, un “conjunt d'estudis relacionats [...] amb totes les activitats [...] que exalten els valors humans”. Ah.

Matthew Tree, Avui, 19/09/2010

Negros sobre blanco

E viernes, en Girona, se reveló la novela ganadora de la 43ª edición del Premi Prudenci Bertrana. El título es El secret del meu turbant y narra la historia de una niña afgana que decide hacerse pasar por niño durante una década para esquivar la feroz misoginia de los talibanes. Este es un tema recurrente en la historia de la literatura. Hace un lustro Zoe Valdés noveló en Lobas de mar la historia de Ann Bonny y de Mary Read, dos intrépidas piratas inglesas que ejercieron como tales trasvistiéndose. De hecho, la "mujer vestida de hombre" es un tema literario recurrente en las comedias del Siglo de Oro. Un homérico estudio de Jaime Homero Arjona cifraba que el disfraz varonil aparecía en 113 de las 460 comedias del prolífico Lope de Vega. Por lo que ha trascendido, El secret del meu turbant va más allá del equívoco genérico para desplegar un relato sobre la vida cotidiana en el Kabul de los talibanes. La gran novedad, en este caso, es que el premio lo recogieron dos coautoras: la periodista de Badalona Agnès Rotger y el personaje que protagoniza la novela, la joven afgana Nàdia Ghulam. Nádia llegó a Catalunya hace cuatro años para intentar curarse de las secuelas provocadas por la explosión de una bomba cuando tenía sólo ocho años, y hoy es una ciudadana de la población que com más ahínco visita Alícia Sánchez-Camacho. Las dos premiadas se conocieron en Badalona y congeniaron. Agnès ha publicado, hasta hoy, tres libros prácticos y dos infantiles, amén de ejercer de periodista en El Temps y de editora en sellos como Pòrtic o Mina. Atendiendo la biografía de Nàdia y el currículum de Agnès, no es extraño imaginar por qué surgió el proyecto de explicar la historia de Nàdia en un libro. Lo remarcable viene luego. De entrada, la decisión de transformar su biografía en novela y no en entrevista a fondo o reportaje periodístico. Dice mucho de la mala salud de hierro de la novela, cuya naturaleza proteica lo transforma en el género más elástico de la historia de la literatura, aunque para poder valorar el acierto de esta elección (y del jurado del Bertrana) deberemos esperar a que se publique. La decisión que propicia este artículo es más fácil de visualizar: presentar la novela firmada por ambas y dando la cara. Eso es nuevo.

En circunstancias muy similares, se han tomado otras decisiones. Por ejemplo, cuando Ángeles Caso ganó el premio Planeta con la novela Contra el viento, la verdadera protagonista de su ficción sólo salió a la palestra a la hora de la promoción. Caso admitió haberse inspirado en la historia de Maria da Conceição Monteiro Soares, São, originaria de Cabo Verde, pero no repartió sus derechos de autor con ella. En el otro plato de la balanza, cuando Asha Miró irrumpió en escena lo hizo con un libro autobiográfico (La filla del Ganges) que no escribió sola. La Agnès Rotger de turno, que de haberla húbola, quedó en la sombra de la negritud editorial. Hace tres años Asha publicó su primera novela (Rastres de sàndal), y en la cubierta ya figuraban dos nombres: el suyo y el de Anna Soler-Pont, coautora y agente de Asha. Los negros literarios, esos autores en la sombra de cuyas filas han salidos autores de best-sellers como Francesc Miralles, cubren toda la gama de grises: periodistas, transcriptores, correctores (de estilo), e incluso traductores. Si alguna vez les cae en las manos un libro de Rosa Regàs en catalán busquen a sus traductoras. No las hallarán en el apartado de copyright sino en el de los siempre entrañables agradecimientos. Hay que aplaudir la decisión de Agnès y de Nàdia de salir juntas a la luz.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dilluns, 20 de setembre de 2010.

Construeix el ‘Titanic’ en cent setmanes

Cada any que passa és més difícil decidir si l’estiu ja s’ha acabat. La meteorologia, que tradicionalment ens hi ajudava, ha après a fer-se la despistada. Els turistes ara ja no són de temporada i visiten Barcelona durant tot l’any. Per comprendre que anem de cara a la tardor, la millor manera és fixar-se en alguns senyals que es repeteixen cada setembre: l’estiu s’acaba quan s’estrena una nova pel·lícula de Woody Allen, quan ens vénen temptacions de fer un curs d’anglès o d’apuntar-nos a un gimnàs (tot i saber que per Nadal ho deixarem córrer) i quan el quiosc del barri s’omple de fascicles col·leccionables.

L’altre dia em vaig entretenir una estona a veure les novetats d’aquest nou curs i l’oferta em va marejar. La vaixella de color rosa, per peces, d’aquesta cosa anomenada Hello Kitty ensenyarà a les nenes el concepte aixovar, i mentrestant els nens (i els nens grans) podran fer la col·lecció de camions dels anys 50, 60 i 70. Els adults es poden deixar entabanar per fascicles tan apassionants com un curs de ganxet fàcil, una guia de bolets ibèrics (t’hi regalen un ganivet) o les gran sagues de la novel·la romàntica. Si no són gaire de llegir, sempre poden triar una sèrie de flautes de fusta per imitar cants d’ocell, una col·lecció de rosaris històrics o un joc d’escacs amb les figures de La guerra de les galàxies.

Quan en parlo amb algun amic, sempre ens preguntem qui compra fascicles, però el bombardeig d’anuncis a la televisió demostra que són rendibles. Jo sospito que molta gent fa la col·lecció del que sigui —o com a mínim la comença— perquè així tenen un projecte que durarà uns quants mesos, una perspectiva de futur que els fa sentir actius i esperançats. Tampoc no s’ha de descartar l’ímpetu acumulador, l’afany consumista d’atresorar objectes inservibles, que agafen pols a la vitrina i serveixen perquè els nens de les visites s’hi entretinguin una estona.

Tots aquests elements conflueixen en l’aposta més rellevant del quiosc per a aquesta temporada. Es diu Construye el ‘Titanic’ i durant cent setmanes, cent, et proposen que vagis muntant peça per peca la maqueta del transatlàntic més famós de la història. Qui tingui la paciència d’arribar fins al final, descobrirà que la bèstia fa més d’un metre de llargada. El que no aclareix la publicitat és si amb l’última entrega t’hi regalen un iceberg perquè el puguis enfonsar al safareig de casa. Espero que sí.

Jordi Puntí, El Periódico, 20 de setembre del 2010.

dissabte, 18 de setembre de 2010

El destí de Gaia

Aquests dies ha passat per Barcelona el científic James Lovelock, que ha divulgat les seves teories terribles (però molt realistes) sobre el futur del planeta. Lovelock, que té 91 anys, fa més de mitja vida que alerta sobre l’escalfament global, però només en l’última dècada els seus llibres i conferències han superat el cercle dels ecologistes i han arribat a més gent. El 2007, per exemple, els mateixos dies en què Mariano Rajoy i altres dirigents del PP encara qüestionaven el canvi climàtic, Lovelock va publicar a Espanya un llibre tan extraordinari com devastador: La venganza de la tierra (Planeta). Hi desenvolupa la Teoria de Gaia, una hipòtesi revolucionària que no tots els científics compren (com es diu ara): la Terra —o Gaia, com l’anomena ell— és un ens viu i s’autoregula. Per aquesta raó, quan la humanitat la maltracta, Gaia utilitza els seus recursos naturals per restablir l’ordre físic i químic i garantir la supervivència dels ecosistemes que la integren. Així va ser fa milions d’anys i així tornarà a ser si no reaccionem a temps.

Els detractors de Lovelock desconfien de les seves idees. Els semblen una barreja de les fantasies a l’estil d’Avatar i el hippisme de Gaia. Altres apel·len a la seva avançada edat per caricaturitzar un nostradamus boig que es diverteix amb el seu missatge catastrofista. Com tot investigador amb una missió, Lovelock sobrevola els seus detractors i es preocupa tan sols de fer-nos reaccionar a través de les seves prediccions. En la seva recent visita, el panorama que ha dibuixat per a la Terra està a un pas de ser irreversible. El titular de l’entrevista en aquestes pàgines parlava per si mateix: «La vida sobreviurà al canvi climàtic; la humanitat, no ho sé». Lovelock creu que ja és massa tard per aturar l’escalfament; el màxim que es pot fer és frenar-lo. Si fa falta, assenyala, s’haurà de recórrer a l’energia nuclear com a solució. Tot fa pensar, doncs, que s’acosta el dia en què els ecologistes hauran de revisar les seves conviccions de fa 40 anys —«Nuclear no, gràcies», deien els adhesius que enganxaven en els seus Dos Cavalls— i decidir si s’alineen amb els buròcrates o s’estimen més ajudar aquesta cosa anomenada Gaia. La vida dóna moltes voltes, igual que la Terra.

Jordi Puntí, El Periódico, 18 de setembre del 2010.

Com deia Tertul·lià

Ha nascut un tertulià de ràdio insospitat, Risto Mejide, publicista i jurat cítric d’Operación Triunfo. Va tertuliejar a El matí de Catalunya Ràdio amb Àlex Salmon –director d’El Mundo Catalunya-, Enric Hernández –director d’El Periódico- i Joan Campmany –el publicista que es va inventar l’acrònim ZP per designar Zapatero, i encara que ell no ho ha reconegut, intueixo que es va inspirar en ZP-11, el xampú anticaspa-. Vaig esperar il·lusionat que d’un moment a l’altre Risto Mejide saltés al coll dels seus companys: “Salmon, amb aquesta opinió no omples un geriàtric” o “Campmany, has desafinat tant que m’ha caigut l’orella”. No, Mejide es va comportar amb discreció i tacte. I tal com es llegeix a la Viquipèdia, “la seva sòlida base de coneixements en màrqueting l’han convertit en un personatge molt escoltat en qualsevol espai que se li atorga”. Qualsevol diria que l’entrada se la va escriure ell mateix.
Els directors de diari ens van revelar que ells treballaven per canviar les estadístiques –llegiu-hi enquestes-, passant la informació pel seu sedàs ideològic. No em vull atribuir mèrits immerescut, però ho sospitava vagament. També la publicitat pretén influir sobre la societat. Per això em va estranyar l’opinió de Campmany quan va dir que la gent no està per la independència i que ERC no toca la cançó que la gent vol sentir. Em va desconcertar que ho digués un publicista, ja que precisament la seva feina és convèncer els escèptics i els equivocats de les virtuts immenses del sabó El Lagarto, de l’acreditada casa Barangé.

Enric Gomà, Avui, 18 de setembre del 2010.

dijous, 16 de setembre de 2010

Alabolena?

La primera vegada que llegeixes, en una comèdia antiga, el mot “alabolena” associat a una senyora més aviat picardiosa no tens ni alabolena idea de què carai deu voler dir. Però vet aquí que el Diccionari històric del valencià col·loquial (segles XVII, XVIII i XIX) de Joaquim Martí Mestre conté una entrada que t’hi aproxima d’una manera insospitada. Tot buscant “alabolena” vas a petar a “Anna Bolena”. I resulta que el lexicògraf defineix el nom de la reina anglesa d’una manera inequívoca: “dona coqueta i adúltera”. Després, l’exemplifica amb fragments d’Escalante i n’explica l’origen d’aquesta manera: “Antonomàsia per similitud de trets de comportament amb la reina Anna Bolena, executada sota acusació d’adulteri pel seu marit Enric VIII d’Anglaterra”. Com que l’esposa del rei adúlter era Caterina d’Aragó, filla dels Reis Catòlics, molts súbdits de la corona catalano-aragonesa van començar a malparlar de la mala pècora de la Bolena fins al punt de transformar-la en una de les moltes maneres que tenen les llengües de referir-se a l’ofici més antic del món. ¿Qui podria protagonitzar un procés equivalent avui?

Màrius Serra. Avui. Dijous, 16 de setembre de 2010

Catán en catalán

Las secciones de cultura deberían prestar más atención a los juegos de sobremesa. Este es un sector que mucha gente asocia a la infancia, a las vacaciones lluviosas, o a esa suma de infancia y vacaciones que es el árbol de Navidad. Me juego un parchís a que son legión los ciudadanos encuestables que no pasarían de una lista de tres o cuatro (Monopoly, Trivial, Scrabble...) juegos de autor. A finales del siglo pasado Joaquim Maria Puyal lanzó una versión de sobremesa de su concurso televisivo “El joc del segle” y el enorme tirón de su personalidad hizo que su juego trascendiera los círculos de conocedores. Pero eso no es lo habitual. Este mediodía, el edificio pétreo más fotografiado de Barcelona (de 7 letras), acoge una presentación que deberíamos celebrar con tanto alborozo como veo que nuestros medios dedican el aniversario de los videojuegos de mi tocayo Mario Bros. La editora Devir lanza la versión catalana de Die Siedler von Catan de Klaus Teuber, conocido en castellano como Los colonos de Catán. Alemania es la principal potencia en la creación (y consumo) de nuevos juegos de mesa, y la feria de Essen significa en este mundo de cajas, dados, cartas, fichas y tableros lo que la de Frankfurt representa en el mundo del libro. Catán, que es una isla muy rica en recursos naturales, irrumpió con fuerza volcánica en 1995. Los jugadores deben tratar de colonizarla, y para ello construyen asentamientos, establecen rutas comerciales, negocian con todo quisque y se espabilan con astucia no exenta de malicia, como siempre han hecho los colonizadores de una tierra desconocida. Según los expertos, estamos ante uno de los juegos familiares más completos jamás inventados. Apto para todos los públicos. Su aparición, que coincidió con un momento de fortísima crisis de los juegos de mesa ante el auge de los videojuegos, es ya un hito cultural similar al que, en otros ámbitos, pudieron representar el new journalism, la nouvelle vague o la escuela Bruguera de cómic. Desde entonces se habla de juegos de estilo alemán o eurojuegos. Catán conquistó el mercado alemán y muy pronto dio el salto a otras culturas en Europa y América. Ha recibido múltiples galardones, lleva más de tres millones de ejemplares vendidos y ha desarrollado múltiples ampliaciones, formatos o versiones. Hasta hoy el juego se podía jugar en dieciocho lenguas.

Ahora, por fin, el mundo colonial de Catán se incorpora a los juegos internacionales con versión en lengua catalana. Algo que a menudo resulta tan difícil de hallar como una película en la cartelera. Y es que Catán rima con catalán. Aunque, por lo visto, Teuber le puso este nombre creyendo que se lo acababa de inventar. Catán le sonaba bien y resultaba fàcil de pronunciar en diversas lenguas. Luego descubrió que en Argentina ya existía, en las formas de apellido (el tanguista Catán) o topónimo (la ciudad González Catán o el departamento Catán Lil). Pero, una vez descubiertas estas azarosas precuelas, llegó el momento de añadir diversas secuelas. Leo que una escritora llamada Rebeca Gablú llevó la colonización de la isla de Catán al territorio de la novela, y que esta obra literaria inspiró al propio Teuber para que creara juegos nuevos protagonizados por los primeros pobladores o la primera ciudad de Catán. Para rematar la jugada, un compositor llamado Tobias Strauß compuso una obra basada en el juego. La llamó Catan Project y la grabaron los Pax Dei. Tal vez ahora algún otro creador se inspirará. Y es que tener los productos de vanguardia en tu lengua siempre resulta enormemente inspirador.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 16 de setembre de 2010

dimecres, 15 de setembre de 2010

L'espectador impacient

Arran de la mort de Joaquín Soler Serrano, a tothom se li ha despertat una nostàlgia arravatada per A fondo, aquelles entrevistes a escriptors com Borges, Dalí, Pla, Cela, Cortázar, Rodoreda, Rulfo, Vargas Llosa, etc., i també a artistes com Alberto Sordi i Chabuca Granda, cèlebre per cantar La flor de la canela, a l’UHF (és el nom antic de La 2, no els serveis secrets ucraïnesos) entre el 1976 i el 1981. Tothom coincideix en què en la televisió actual seria un exercici impossible i, com és costum, els periodistes han interpretat amb entusiasme aquell gran èxit de la cançó lleugera, Vivim temps mediocres. Soler Serrano els entrevistava amb elegància i amabilitat, que no és poca cosa. Però per afirmar que era un entrevistador excel·lent, l’hauríem de comparar amb altres entrevistadors que van disposar d’unes condicions semblants a les seves: un temps generós i una entrevista en to de conversa amb un gegant de l’escriptura. Només se m’acut Bernard Pivot, del qual he pogut veure unes quantes entrevistes (la de Nabokov és la més recordada per l’anècdota del whisky servit en una tassa de te –també es va burlar de com els rossellonesos pronuncien la erra, que em va semblar com un acudit vell sobre serenos gallecs-). Un altre seria el crític alemany Reich-Ranicki, però no és comparable, perquè en el seu espai Das Literarische Quartett no entrevistava escriptors, sinó que se centrava en la crítica literària, excomunicava o repartia benediccions.
Ara –es repeteix com si fos un idea brillant- A fondo no seria possible. Però no per la perversitat galopant de les televisions, la seva vulgaritat, oportunisme i idiotesa, una visió que no comparteixo gens (a la televisió hi ha de tot, com en un tren de rodalia), sinó perquè la societat ha canviat. Quants espectadors seguirien avui una entrevista de dues hores amb Javier Marías, Miquel Barceló o Antonio Gala –aquesta seria una prova de foc-?


Enric Gomà, Time Out, 15 de setembre del 2010.

Altesa, als seus coturns

A Barcelona s’ha celebrat una trobada d’alt nivell que ha passat desapercebuda, la del príncep de Noruega Ari Behn, marit de la princesa Marta Lluïsa, amb Carmen de Mairena, un dels cims del transvestisme català –una activitat cultural que no rep el suport que caldria, perquè si convidessin Carmen de Mairena a un congrés europeu de transvestits, dubto que rebés un ajut de l’Institut Ramon Llull-. Com mana el protocol reial, molt estricte, el príncep Ari Behn es va transvestir amb una perruca afro, un vestit rosa amb un estampat d’arabescos blancs, un cinturó ample inspirat en una faixa ortopèdica i una bossa metal·litzada –els complements són importants-. El maquillatge que portava es podia pesar amb una romana. Si l’haguessin convidat a la Zarzuela, és probable que n’hagués prescindit per no coincidir amb el maquillatge de la reina Sofia, però el príncep venia a Barcelona a gravar un programa televisiu per difondre la ciutat entre els noruecs. Com que Sa Altesa anava disfressat de drag queen, l’estiu que ve la Rambla se’ns omplirà de súbdites del rei Harald V amb una gran nou del coll i el bus turístic es podrà afegir amb tots els honors a la desfilada de l’orgull gai.
He sabut de la visita del príncep gràcies a Rocco Steinhauser de Versió RAC1, on cada tarda ens donen les claus per entendre el present en profunditat, amb tots els matisos. Notícies com aquesta –i la de Shakira xipollejant a la Font del Geni Català del Pla de Palau, com si fos a l’Illa Fantasia- ens convencen que Barcelona és un destí ideal per al turisme de qualitat.

Enric Gomà, Avui, 15 de setembre del 2010.

dimarts, 14 de setembre de 2010

Exotismo catedralicio

En el Vivir de este domingo María-Paz López se hacía eco de una novedad editorial catedralicia. Esta vez no se trata de ningún digest histórico novelado con decorado visitable, a la manera de La catedral del mar de Ildefonso Falcones, sino de un libro que reúne episodios históricos relacionados con la catedral de Barcelona. El autor es el canónigo Josep Maria Martí i Bonet y el título resulta diáfano: La catedral de Barcelona. Història i històries. Ya está disponible en catalán y en castellano, y por lo visto la versión en inglés es inminente. Todo lo recaudado se destinará a completar las obras del templo. O sea, que mejor salgamos disparados a comprarlo, que ya va siendo hora de poder pasearse por una catedral sin andamios. El final del túnel catedralicio parece cercano. Se estima que la restauración terminará dentro de seis meses. El otro túnel, el de la Sagrada Família, también avanza en el subsuelo barcelonés y en nuestro inconsciente contaminado de socavones, pero en este caso no hay libro que pueda sufragar lo que resta para que la obra de Gaudí pueda darse por concluida. A juzgar por los episodios reproducidos este domingo, el libro del canónigo Martí será una lectura muy recomendable. La verdad es que las catedrales siguen siendo un polo de atracción, hasta extremos tal vez demasiado masivos. Que se lo pregunten a Ken Follett, que ha cimentado su fortuna sobre sus pilares. Muchos de sus lectores son como esos turistas que entran en ellas para darse un respiro al fresco, se sientan en sus bancos, levantan la vista y abren la boca, admirados, antes de exclamar alguna obviedad sobre la magnitud del templo. En las últimas décadas, cada vez que he visitado una catedral me he fijado más en los comentarios de la gente que en los vitrales. Incluso fisgoneo en el libro de visitas, que siempre resulta una lectura sorprendente.

Pero eso no fue siempre así. Antes de que los árboles del turismo me impidiesen fijarme en el frondoso bosque que ocultan, tuve grandes momentos catedralicios. Por ejemplo, con la historia de unos misteriosos papagayos que aparecieron rodeando los escudos cuatribarrados en las cristaleras de san Juan Evangelista y san Pedro Apóstol, a ambos lados de la santa Cruz y santa Eulalia. Cada escudo está rodeado de cuatro minúsculos rectángulos de vidrio blanco (de 22x9 cm) que contienen la representación de un bicho de color verdinegro. Escudriñados con binóculos desde el interior de la catedral pueden parecer lagartos, pero un estudio sobre el estado de los vitrales patrocinado por el IEC en 1991 desveló que eran papagayos de color verde y pico negro. Como quiera que hay 28 escudos en la cristalera de san Juan y otros 27 en la de san Pedro, estamos hablando de un total de 240 papagayos camuflados. Una verdadera bandada de pájaros exóticos que puede parecer un oráculo sobre la invasión de esas cotorras argentinas verdes que proliferan en Barcelona. La sorpresa saltó al constatar que las cristaleras datan del siglo XIV, de modo que la procedencia de los papagayos no podía ser América, como en la mayoría de nuestras aves exóticas, sino África o Asia. Ni en Europa ni en Oceanía no existían pájaros afines. La cosa acabó como en un cuento de Joan Perucho. Se consultaron bestiarios medievales y, resiguiendo la pista de los pájaros verdes, se llegó al monasterio de Leyre. Allí se documentó un trapo de tafetán mozárabe del siglo XI, ahora en un museo de Pamplona, que muestra dos papagayos enfrentados junto a la inscripción sitacusest, relativa a la palabra latina psittacus (loro o papagayo).

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 14 de setembre de 2010

dilluns, 13 de setembre de 2010

He, he, he

He. Fa poc, una amiga em va enviar un enllaç amb YouTube i com que les seves recomanacions normalment no fallen mai, hi vaig fer clic a l'acte. Va resultar ser un curtmetratge de la cineasta belga Christine Rabette, en què un home puja a un tramvia ple de cares llargues i es posa a riure, tot sol. A poc a poc, els altres viatgers s'hi apunten, fins que tot el tramvia s'omple de rialles incontrolades.
Els comentaris eren unànimement positius; per exemple, segons un tal Adrenocromooo: “La risa libera el alma en pena”. Em va desconcertar, per tant, que, al contrari, aquest vídeo em va deixar alhora deprimit i temptat de cometre un acte de violència.

He. Riure deliberadament, sense motiu –com fa l'actor del curtmetratge– no només té un nom (ioga rialler o, en hindi, hasyayoga), sinó que ho practiquen, religiosament, centenars de milers de persones arreu del món, capitanejats per un indi anomenat Madan Kataria (The New Yorker, 30-8). Per uns 800 dòlars, qualsevol pot apuntar-se a un curs d'entrenament en ioga rialler, en què, durant cinc dies, Kataria els ensenyarà com enriallar-se a discreció. A cada sessió, els participants caminen amunt i avall, mirant-se els uns als altres amb uns ulls com unes taronges mentre piquen de mans i criden “Ha ha ha!”.

He. Diversos informes científics publicats entre el 1979 i el 2003 han indicat que riure perquè alguna cosa realment et fa gràcia pot abaixar els nivells de cortisol al cervell, reduint així qualsevol símptoma d'estrès i millorant la salut general de la persona enriolada. Els efectes del riure falsificat, per contrast, es limiten a quatre contraccions musculars ben fugisseres i punt. Llàstima, doncs, que sembla cada cop més difícil de trobar quelcom prou graciós perquè faci riure de debò. Ara mateix només se m'acudeixen quatre exemples: l'actor Steve Coogan fent d'un presentador de televisió fictici que fa una imitació de com parlen els francesos (al minut 2,21 a http://www.youtube.co/watch?v=4Gmtj6L3O60); l'últim paràgraf de l'article Saberuts i taral·lirots, de Quim Monzó; l'Alícia Sánchez-Camacho; i un home citat al New Yorker que, havent afluixat un munt de calés per obligar-se a riure com un fumat amb el mestre Kataria, en ser preguntat per aquest: “Què has après d'aquest exercici?”, respon: “No prendre'm seriosament a mi mateix”.

Matthew Tree, Avui, 12/09/2010

Episodis de la guerra dels balcons

Tan lluny que semblava fa uns mesos i, sense adonar-nos-en, ja hem deixat enrere l’Onze de Setembre. Potser per allò que en diuen maduresa democràtica, o perquè aquest any queia en dissabte, fa l’efecte que la Diada s’ha contagiat d’aquella abúlia que transmeten les festes repetides i els actes oficials. Fins i tot els que volen reivindicar alguna cosa i escridassen els polítics allà al monument a Rafael Casanova, ho fan sense gaire energia, com si ells també seguissin un guió establert i haguessin arribat a la funció número cent. Aquesta Diada, a més, hi va haver uns quants catalans que ni tan sols van haver de fer el gest de penjar la bandera al balcó. «¿On tenim la senyera?», cridaven el dissabte al matí. «Al calaix de sempre», responia algú des de l’altra punta del pis. «No, al calaix de sempre no hi és...». Estranyesa. Sensació de boicot. Ja ni es recordaven que l’havien penjat al balcó per la manifestació de l’Estatut i l’hi havien deixat tot l’estiu.

Ara caldrà veure si l’aparició de més banderes catalanes provoca una nova batalla en la guerra dels balcons. Jo no sé si és mala fe, devoció o simple deixadesa, però també hi ha una colla de veïns que, d’ençà de la victòria al Mundial de futbol, no han deixat d’exhibir la bandera espanyola. Tant els fa que la calorassa d’aquest agost les hagi convertit en un parrac descolorit. Tant els fa que la selecció espanyola de bàsquet hagi fet el ridícul al Mundial de Turquia.

S’ha de dir que senyeres i rojigualdes no són els únics emblemes que continuen a la vista. Els últims dies, passejant per Barcelona, he albirat exemplars de bandera argentina, brasilera i australiana, a més dels anuncis de pis de lloguer i totes les pancartes que reclamen «un barri digne», «volem dormir» o que l’AVE no passi per la Sagrada Família. De fet, el fenomen deixa entreveure que des de fa un temps els balcons de la ciutat tenen una altra missió. Abans la gent sortia al balcó per observar i deixar-se veure. Hi posaven uns quants testos amb geranis per fer bonic, i regar-los era una bona excusa per fer el xafarder. Ara els balcons s’estan convertint en un Facebook urbà, un fòrum on tothom expressa les seves manies i aficions. Mentrestant, els únics que surten al balcó i s’adonen de tot plegat són els fumadors. Als seus peus, la ciutat és un cendrer gegant. No em sorprendria que tot fos un negoci de la Tabacalera.

Jordi Puntí, El Periódico, 13 de setembre del 2010.

Los vaivenes del poder

Peret siempre me ha fascinado. Pere Pubill Calaf (Mataró, 1935) es el gran patriarca de la rumba catalana, un rítmico estilo que hoy goza de buenísima salud, como sabrán quienes estén al caso de grupos como La Troba Kung-Fu, la Pegatina, Dijous paella, Rauxa, Gertrudis, Muchachito Bombo Infierno, Sabor de Gràcia y tantos otros. Son grupos de gente muy joven. Tanto que la mayoría nunca vio en directo a Gato Pérez, el Messi de la rumba catalana, entre otras cosas porque un porcentaje alto de estos rumberos ni había nacido en 1990, cuando Gato murió. Pero a Peret sí que lo han visto, y aún lo ven. Peret parece incombustible y su ventilador da más vueltas que un reloj. En plena Diada le vi por la tele en un anuncio que ya hace meses que se emite. El de pipas Matutano. Sale un Peret calvo y blanquibarbado, dándole a la guitarra al son de “la pipa tiene poder, Matupipa es poderosa, Matupipa tiene poder”. Escucho la letra y me percato que le ha dado un buen meneo para adaptarse a las exigencias publicitarias de “la pipa hechicera”. Mientras intento recordar cómo iba la cosa cuando la poderosa era Barcelona, la inquilina adolescente de casa protesta airadamente: “¡Si és la cançó de Cilit Bang!”. Y me la canturrea: “Cilit tiene poder, Cilit Bang es poderoso, Cilit Bang sí tiene poder”. Es una cantinela que también me suena, de modo que voy a Youtube y recupero el anuncio peretiano del producto de limpieza, desbancado ahora por algo que contribuye a la suciedad de nuestras calles. El anuncio de Cilit Bang se emitió en 2008. Compruebo que Peret también adaptó la letra de su emblemática canción para incentivar la compra del limpiador: “Pruébalo en más manchas (¡tiene poder!), más habitaciones (¡tiene poder!) y más superficies (¡tiene poder!), Cilit Bang sí tiene poder”. También doy con las imágenes de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de 1992. Peret cantando al mundo que “ella tiene poder, Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder”. Toda una generación de rumberos le flanquea, mientras él suelta versos tan impagables como “Para ahogar las penas: fuente Canaletas. Pal que busque novio: mercao San Antonio”. Aunque, siendo escritor, mi verso favorito es: “Su juntar palabras es su poder”. Peret es insuperable en lo de juntar palabras. La versión olímpica tampoco es la original. Que sepamos, su hit data de 1986, en plena conversión religiosa del cantante. Tras su retirada y el anuncio que emprendía una vida nueva como pastor, un Peret cincuentón retomó la guitarra para cantar una canción revelada por Dios (según declaró en el Circuit Català de TVE): “Cristo tiene poder, Jesucristo es poderoso, Jesucristo tiene poder”. De ahí hasta Matupipa hay un trecho difícil de valorar, aunque sin duda fascinante.

Por eso, el primer partido político que se agencie la camaleónica canción de Peret se marcará un tanto. O, al menos, el que compre los derechos para impedir que sea el rival quien le encargue una versión para la campaña. Peret podría ser el pulpo Paul de la campaña electoral. ¿Qué candidato encaja mejor en la canción?: “Montilla tiene poder, Artur Mas tiene poder, Puigcercós es poderoso, Herrera tiene poder. Camacho tiene poder, Rivera tiene poder, Carretero es poderoso, Laporta tiene poder”. Desconozco los honorarios actuales del gran Peret, pero vista la magnífica adaptabilidad de su canción, estoy convencido que incluso podría servir para dos o tres candidatos simultáneamente. O para todos. Tal vez el president Montilla pensaba en Peret cuando habló de evitar las pulsiones separadoras.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dilluns, 13 de setembre de 2010.

dissabte, 11 de setembre de 2010

Suïcidi i càries

La Diada Nacional de Catalunya se celebra entre el Dia Mundial de Prevenció del Suïcidi –el 10 de setembre- i el Dia Mundial de la Salut Bucodental –el 12 de setembre-. No hi vegin una casualitat, sinó un advertiment subtil a la població catalana, ordit per un cervell brillant i emboscat en algun organisme internacional. Al voltant del risc de suïcidi, ens suggereix hàbil que un debat polític basat per sistema en la retòrica desfermada, l’eslògan radical o el moderat –tant vacus l’un com l’altre-, l’amenaça apocalíptica, l’exhibició columbòfila i el seny mesmeritzat conduïria el nostre país a les portes de la mort. Perquè, com va escriure Heliogàbal el Persa, “suïcidar-se és perdre el temps”.
Sobre la salut bucodental, al·ludeix a tots aquells locutors de ràdio i televisió espanyols que no poden pronunciar un sol i escadusser nom o topònim en català, a causa d’afeccions bucodentals molt serioses que han descuidat durant anys, per falta d’higiene democràtica. Aquesta incapacitat manifesta, encara freqüent, es deu un excés de tosca jacobina, saburra castissa, gingivitis idiomàtica –aquell mal que provoca que les genives s’inflamin davant d’unes declaracions en català- i el fre desviat (el de la llengua). Per desgràcia, no totes aquestes xacres estan ateses per la Seguretat Social. Queda tanta feina per fer en aquest camp vast i apassionant que és la salut bucodental espanyola. Cal raspallar les dents amb força, de dins a fora i de dreta a esquerra. A la banda esquerra també hi ha molta càries. Fins avui només s’han blanquejat les dents.

Enric Gomà, Avui, 11 de setembre del 2010.

Soler Serrano a l’UHF

Aquesta setmana ha mort el periodista Joaquín Soler Serrano. Tenia 91 anys i en feia més de 25 que estava retirat, però seguia present en la memòria popular i la seva tasca periodística ha estat elogiada als mitjans. Fa uns anys, l’edició en vídeo de les seves entrevistes al programa A fondo va servir perquè molts el veiéssim per primera vegada en acció. La llista de convidats era impressionant: Salvador Dalí, Juan Carlos Onetti, Josep Pla, Carlos Barral, Néstor Almendros, Salvador Espriu… He tornat a veure aquests programes i m’ha tornat a atrapar la camaraderia xulesca de Camilo José Cela; l’alegria inquieta i nerviosa, ¿verdat?, de Mercè Rodoreda parlant en castellà, ¿verdat?; el to calmat i amistós de Manuel Puig. Soler Serrano aconseguia crear un ambient propici per a la conversa. Un faristol en segon pla mostrava els llibres del convidat. Molts fumaven com xemeneies —Pla fins i tot cargolava els cigarrets mentre parlava, com si allà també busqués adjectius— o bevien a glops una tassa de te (que en realitat potser contenia whisky).

Si les entrevistes de Soler Serrano són memorables, és perquè a més del seu talent disposava de temps, molt de temps. Aquest és un detall essencial. Les seves entrevistes eren llargues, 60 minuts en què el convidat s’obria a poc a poc, madurant les frases. Avui dia tot ha d’anar més ràpid, ha de ser més acolorit i enginyós, sobretot que l’espectador no s’avorreixi. Els entrevistats s’obliguen a ser concisos i genials en les respostes, sense temps per pensar, i si no ho aconsegueixen, millor: les seves tonteries es reciclen després als espais d’humor.

A fondo s’emetia els diumenges a la nit a l’UHF. A aquesta hora a la primera cadena el contraprogramaven amb grans sèries com Yo, Claudio o Curro Jiménez, però les audiències eren fàcils de repartir i el comandament a distància no existia. A vegades, de matinada, a el 33 repeteixen les entrevistes de Josep M. Espinàs al programa Identitats, i l’efecte és gairebé el mateix. Dues persones que, conversant, es fan escoltar. Si avui algú tingués l’encert de reposar també les entrevistes de Montserrat Roig o Terenci Moix ens sorprendrien per la seva placidesa sense crits. Pertanyen a una època en què la unitat de temps televisiu era l’hora, i no l’euro.

Jordi Puntí, El Periódico, 11 de setembre del 2010.

dijous, 9 de setembre de 2010

Milli Vanilli en Porrera

Hasta hace cuatro días, la historia era muy injusta con los Milli Vanilli, un dúo musical alemán compuesto por Fab Morvan y Rob Pilatus, dos musculados especímenes germánicos de tez oscura y rizo largo que hubiesen puesto de los nervios a Adolf Hitler. Fab y Rob se dieron a conocer en los ochenta bailando junto a la sinuosa Sabrina Salerno (Boys al cubo, ¿recuerdan?) pero luego decidieron volar por su cuenta. Tan fulgurante fue su éxito que vendieron más de treinta millones de discos y en 1990 ganaron el Grammy al artista revelación. Y nunca mejor dicho, porque su carrera fue de revelación en revelación hasta que saltó el escándalo del play back. Unos problemas de sonido en un concierto en Bristol revelaron que los Milli Vanilli eran pura fachada. Las voces originales que sonaban en sus discos y conciertos eran de otros dos muchachotes, no tan musculados pero mejores cantantes. Tras el escándalo de las labiales se sucedieron los despropósitos: devolvieron el Grammy, los cantantes verdaderos salieron del armario (sin éxito alguno) y luego los falsos cantantes también intentaron cantar de veras en público bajo el nombre de Fab & Rob. En vano. Todo salió mal. Tanto, que un aciago día de 1998 Rob Pilatus murió de sobredosis, lo que no les libró del estigma de las labiales. El desprestigio les persiguió hasta que el 22 de junio de 2008 los estudiantes de la universidad alemana de Furtwangen filmaron el primer lipdub universitario. El término había sido acuñado dos años antes por Jakob Lodwick, el fundador de Vimeo, y se traduce como “doblaje labial”. Un lipdub es un vídeo musical en el que sale muchísima gente que sincroniza sus movimientos al compás de una canción popular. Dos cuestiones técnicas fundamentales son el plano secuencia (es decir, todo en una sola toma) y el play back de todos los participantes (es decir, fingen cantar la canción moviendo los labios). Es decir, Milli Vanilli elevados a la enésima potencia, y finalmente reivindicados en su pura esencia falsaria.

Por poco que pregunte entre sus amistades, seguro que encontrará a alguien que ha participado en un lipdub. De hecho, en los últimos meses se ha puesto de moda montar este tipo de movidas para cohesionar grupos de compañeros (de estudios, de trabajo, de barrio). Si todo esto les suena a chino, entren en Youtube, tecleen lipdub y ya verán. Desde los empleados de Vueling hasta los habitantes de Taradell, pasando por mil escuelas, institutos o universidades. Y si esta tarde tienen el día tonto acérquense al Priorat a eso de las seis. Porque hoy, en la bella Porrera, se va a filmar el primer lipdub en 3D de la historia: el LIP3DUB. Tras días de ensayo los habitantes de este centro vitivinícola van a ser filmados en tres dimensiones mientras mueven los labios al ritmo de la banda valenciana Obrint Pas. Al parecer, Lluís Llach no va a perderse este homenaje implícito a los Milli Vanilli. Es vecino de Porrera, y me consta que muy querido, aunque hay que precisar que Llach sigue retirado. En los convulsos tiempos del dúo alemán quedó claro que el movimiento de labios que requiere el play back no puede ser considerado, técnicamente, cantar. Además, esta tarde junto al Llach verdadero estarán el falso Llach que borda Manel Lucas, Tomàs Molina y otras figuras de TV3. Lo mejor, sin duda, será la banda sonora: “La Flama” de la banda valenciana Obrint Pas. Lo insólito del caso es que, al final del rodaje, Xavi Sàrria y los suyos aparecerán tocando en la plaza e incluso se marcarán un concierto acústico. Eso es lo único que no gustaría a los Milli Vanilli.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 9 de setembre de 2010

dimecres, 8 de setembre de 2010

Contra la literatura ètnica

La maduresa creativa que il·lumina els set relats d’El barco, de l’escriptor Nam Le, resulta inusual i sorprenent, tractant-se d’un primer llibre. Potser s’han de buscar les raons en la biografia de l’autor: Nam Le va néixer el 1978 al Vietnam, però quan tenia un any els pares van emigrar a Austràlia. La seva cultura, doncs, és anglosaxona. Els seus estudis el van portar a treballar uns anys com a advocat, però el 2004 se’n va anar als Estats Units i va començar a estudiar a la prestigiosa escola de creació literària d’Iowa. Poc després va publicar els seus primers contes en revistes i el 2008 va aparèixer El barco, recull amb què ha guanyat un bon nombre de premis.

Aquesta determinació professional, per dir-ho així, es tradueix en una escriptura formal, brillant, decidida, que acostuma a trobar la frase exacta i explora els límits del llenguatge (encara que a estones el to li surti massa seriós). El primer relat del llibre es pot llegir com una declaració d’intencions. En ell, un advocat anomenat Nam, d’origen vietnamita i que estudia a l’escola d’Iowa, ha d’escriure un relat en tres dies. El seu bloqueig com a escriptor coincideix amb l’arribada inesperada del seu pare, a qui fa anys que no veu. L’artifici biogràfic guanya sentit gràcies a la tensió entre dues referències literàries, una de superficial i una altra de més essencial. D’una banda apareixen els comentaris d’un agent literari sobre les últimes tendències editorials: «La literatura ètnica és el que es porta ara», comenta, i algú replica: «Estic fart de literatura ètnica (...). Tot són descripcions de menjars exòtics». Davant d’aquest camí que, se suposa, l’escriptor Nam hauria d’agafar per trencar el seu bloqueig, es contraposen unes paraules de Faulkner, que deia que «hem d’escriure sobre les veritats eternes. Amor i honor i pietat i orgull i compassió i sacrifici».

Aquesta enumeració, precisament, és la que dóna títol al primer relat. Els que vénen a continuació es poden veure com a exercicis al voltant d’aquestes «veritats eternes», que són a tot arreu. Són històries situades en llocs com Cartagena (Colòmbia), Austràlia, Nova York, Teheran, Hiroshima o —l’última, i la millor— en un vaixell de refugiats que fuig del Vietnam. Narracions dramàtiques, profundes, que busquen deixar empremta en el lector, commoure’l, i que sovint ho aconsegueixen.

Jordi Puntí, ressenya del llibre de contes El Barco, de Nam Le (Mondadori). El Periódico, 8 de setembre del 2010.

Ocultisme verdader

Una vegada, en una tertúlia de ràdio, vaig proclamar que m’agradava molt el mecanisme de la càmera oculta. Al vespre vaig sentir la tertúlia per la xarxa –ho faig sovint per revisar com ha anat, detectar pauses innecessàries, comprovar que he pronunciat bé Sebastopol, etc.-. Davant la meva adhesió apassionada a la càmera oculta vaig pensar: “Què he volgut dir amb això?”. L’opinió del tertulià –jo mateix- em va intrigar com a oient i aquella nit me’n vaig anar a dormir neguitós, preocupat. Des de llavors que hi dono voltes; em distreu mentre espero el tren.
Amb el temps he arribat a la conclusió que la càmera oculta m’atreu sobretot quan revela aspectes ocults sobre corrupció política, estafa, prevaricació, suborn, malifeta o tracamanya. Una altra raó de pes és que la càmera oculta compleix els supòsits del cinema Dogma, defensat per Lars von Trier des dels anys noranta. Si vostè és tan jove que no coneix les pel·lícules Dogma, em sap greu, però no sóc capaç d’establir cap paral·lelisme raonable amb l’obra de Hannah Montana.
En tots dos casos, el rodatge és en exteriors (sovint en interiors naturals, com ara seus de partits o prostíbuls), la càmera se sostè a mà (de fet es porta amagada sota la camisa o en una bossa de mà), la pel·lícula no conté cap acció superficial (la seva acció és el suborn en ell mateix, sense assassinats sobrers), no s’hi introdueix música si no està present en l’escena (el polític pot estar sentint Isabel Pantoja mentre suborna). És veritat que no es roda en 35 mil·límetres, sinó en vídeo, però Celebració de Vinterberg (Festen, en danès) ja es va gravar en vídeo i Lars von Trier, com un pare amorós, el va perdonar.

En canvi, la càmera oculta humorística a l’estil de Just for laughs, per mi la podrien gravar a l’Afganistan o a l’Iraq, entre atemptats i segrestos. Amb una mica sort perdríem de vista aquell noi tan graciós que prepara les bromes.

Enric Gomà, Time Out, 8 de setembre del 2010.

Suport cefalòpode

Tot l’estiu l’he passat intrigat i rumiant sobre els dots endevinatoris del pop Paul, que va encertar el vencedor del campionat mundial de futbol. Sé que, com el Festival de la Cançó del Mediterrani i el segrest de Quini, no és un assumpte d’actualitat estricta. Però hi ha fenòmens que ultrapassen la notícia més immediata. Em nego a haver d’esperar la defunció del pop Paul d’una angina de pit, seguida d’aquells obituaris dels diaris tan emotius, amb titulars com No oblidarem el seu somriure. Tot arribarà, perque Paul és un pop provecte i segons sembla tancarà els ulls a la llum de la peixera abans del pròxim mundial. Me n’he assabentat gràcies a Españoles en la mar, de Radio Exterior de España, que escolto sovint, un espai sobre el dia a dia dels mariners espanyols, les il·lusions, els neguits, curiositats marítimes, quins pirates cuinen pitjor i coses així. Españoles en la mar acompanya els mariners que pesquen lluny de casa i els ajuda a combatre la soledat (no han llegit Pantaleón y las visitadoras). Abans de res, ens van aclarir que Paul no és més intel·ligent que els altres pops –un desgreuge oportú, hi havia un malestar molt acusat entre els cefalòpodes-. Només havia de triar entre dues peixeres amb la bandera del país corresponent i un biòleg de Vigo ens va explicar que Paul es devia sentir atret per les franges vermelles i la groga del mig. Entre els pops són colors molt celebrats, una dada que hauria d’omplir d’esperança els partidaris de la selecció catalana de futbol. Espero que no tornin a trepitjar un restaurant gallec.

Enric Gomà, Avui, 8 de setembre del 2010.

dimarts, 7 de setembre de 2010

Love de Pega en pantalla

A pesar de no compartir lengua materna con el Fénix de los ingenios, siempre he disfrutado mucho leyendo sus obras, de modo que el estreno de Lope me concernía y, a la vez, me incomodaba. El sábado me planté en los Lauren Horta con cara de crítico cenizo, dispuesto a no dejar pasar ni una. Pero pronto dimití del papel de cazador de gazapos, dejé el fusil en la funda del toblerone y me dispuse a disfrutar de la peli. Lope es una película pasable que logra algo que muchos grandes cineastas han intentado en vano: filmar la poesía. Claro que el brasileño Andrucha Waddington lo hace literalmente hasta el punto de reseguir un acróstico dibujado en la arena, porque Lope no sólo lo permite, sino que lo pide a gritos. Los juegos formales del poeta castellano son efectos especiales verbales que permiten saltar del papel a la escena, tal como luego lo hicieron sus renovadoras comedias. La vida de Lope es, ciertamente, carne de cine, también por esa desmesura vital y creativa que Cervantes captara al rebautizarlo a lo Ava Gardner omo Monstruo de la naturaleza. En su inclasificable libro Ejercicios de esti(l)o, Guillermo Cabrera Infante introduce a Lope en un breve poema que tal vez le define con precisión: "Bibliografismos: El Arcipreste de Hitaca/ Lope de Verga/ Machado about nothing". Y un poco de razón tiene el cubano en su retranca, porque el colosal ingenio del prolífico Lope nos sigue asombrando hoy, pero no le ha transformado en un autor tan influyente como Cervantes o Shakespeare. Está claro que esta superproducción de Waddington (con guión de Jordi Gasull e Ignacio del Moral) intenta seguir la estela del exitoso Shakespeare in love de John Madden (con guión de Marc Norman y Tom Stoppard), pero también que la distancia entre ambas películas es pareja a la que separa a ambos autores. Y, ya puestos, a la que separó al imperio español que se perfila en la comedia de Lope El nuevo mundo descubierto por Cristóbal Colón del imperio británico. En el biopic de Waddington predomina la historia personal de Lope, pero aparecen algunos toques de esa pulsión imperial de la españolidad que, durante el proceso de producción, debieron provocar grandes alegrías gonadales en los despachos de Antena 3 o Intereconomía, por citar sólo dos de los logos que aparecen en pantalla al inicio de la película.

Al final, todo queda en casa. El aguerrido Lope, tan hidalgo y correoso en pantalla, se ordenaría sacerdote años después y, ya entre buenos hábitos, publicaría un doble acróstico alfabético denominado "el abecé de los recién casados" que podría figurar como guía en los cursillos matrimoniales que siguen algunos españoles en pleno siglo XXI. Lope lo incluyó en la escena 11 del primer acto de Peribáñez y el Comendador de Ocaña. Empieza Peribáñez leyendo la cartilla a Casilda con estos versos: "Amar y honrar su marido/ es letra deste abecé,/ siendo buena por la B,/ que es todo el bien que te pido./ Haráte cuerda la C,/ la D dulce y entendida/ la E, y la F en la vida/ firme, fuerte y de gran fe./ La G grave, y para honrada,/ la H, que con la I/ te hará ilustre, si de ti/ queda mi casa ilustrada./ Limpia serás por la L..." y así hasta la Z (de celosa). A lo que replica Casilda sin dudar: "La primera letra es A,/ que altanero no has de ser;/ por la B no me has de hacer/ burla para siempre ya./ La C te hará compañero/ en mis trabajos; la D/ dadivoso, por la fe/ con que regalarte espero./ La F de fácil trato,/ la G galán para mí,/ la H honesto, y la I/ sin pensamiento de ingrato./ Por la L liberal... (...)/ y como estamos aquí,/ estemos después de muertos". Machado about nothing.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 7 de setembre de 2010

dilluns, 6 de setembre de 2010

Usuarilàndia

Aquella dona segura i alegre, exitosa en la feina, mare amorosa, esposa seductora, esportista consumada i que a més a més porta la compresa correcta és un dels tants clixés dels anuncis televisius, que a la ràdio s’adapta d’una manera irritant: una veu femenina joiosa, esclatant, que et recomana al límit del cobriment de cor una marca de tornavisos. Quan algú se m’adreça en aquest to exultant, no li dono gaire crèdit (sospito que s’ha excedit amb la ginebra o el Prozac). Sentia l’altre dia l’Informatiu migdia de Catalunya Ràdio quan tot d’una, en un anunci de la Generalitat, una dona em va convidar fervorosa a fer ús de les biblioteques, àvida que llegeixi encara més –per l’administració, mai no llegim prou, és com un malson-: “Ets un dels 23 milions d’usuaris de les biblioteques públiques de Catalunya?”. Tant entusiasme em va posar en guàrdia: 23 milions d’usuaris? Com? Els catalans som set milions i mig. D’on surt tanta gent? Vénen els aragonesos a llegir al nostre país? Els turistes dits de borratxera, llegeixen entre copa i copa? S’explica si vol dir que en un any, suposo, s’han fet 23 milions de préstecs –en sala o per endur-se a casa- (ignoro si hi entra aquell senyor que només llegeix l’Hoy de Badajoz). Prenent aquest patró, a Catalunya tindríem, posem per cas, 42 milions de consumidors –com els usuaris de les biblioteques- que trien Supositoris Vilardell. Comptat així, jo sol sóc trenta-nou usuaris. I començo a veure-hi doble i a sentir veus. I truco a un altre usuari –psiquiatre- i li pregunto quan vam deixar de ser ciutadans.

Enric Gomà, Avui, 4 de setembre del 2010.

Entradas populares

Compartir