Lista de listillos

Leo en la prensa británica las crónicas del partido que el Arsenal de Cesc Fàbregas ganó el sábado ante el Wigan Athletic por 3 a 0, con tres goles de Van Persie que pudieron haber sido cuatro de no haber fallado el holandés un penalty que le habían hecho a Cesc. El partido fue plácido para el próximo rival del Barça en la Champions y su victoria indiscutible, pero unas declaraciones del entrenador rival demostraron que no sólo Guardiola crea escuela. También Mourinho tiene su cuota de influencia entre colegas, incluso cuando son entrenadores de origen catalán como el del Wigan: Robert Martínez (Balaguer, 1973). En la rueda de prensa posterior al partido, el leridano valoró que Cesc había sido listo al provocar la pena máxima (sus palabras incluían el verbo comprar: "clever at buying a decision"), admitió que hubo contacto entre Cesc y el defensa Caldwell (aunque tan leve que, según él, no justificaba la piscina del de Arenys) y sentenció: "Esto en Inglaterra es trampa (cheating); en cambio en Sudamérica, España o Italia es ser listo (clever)".

La tesis del balaguerense se sustenta en un tópico que planea sobre el carácter latino de los ciudadanos que habitamos la zona delimitada por el bello acrónimo porcino PIGS (Portugal, Italy, Greece, Spain). Bueno, tal vez Martínez olvidó mencionar Portugal e incluso Grecia, pero lo compensó con creces al incluir a todo el subcontinente americano. De entrada, he visto la filmación de la jugada y me parece un penalty claro, pero ya se sabe que las capacidades interpretativas de muchos delanteros son notables, tal como el propio Mourinho se encargó de poner en la agenda futbolística tras aquella entrada que Asier del Horno le propinó a Leo Messi en un lejano Chelsea-Barça. Lo curioso es que sea alguien como Martínez quien saque a relucir el prestigio del engaño en determinados países. Será que, como él también es latino, se considera moralmente legitimado para hablar de la picaresca. O tal vez es porque así mata dos pájaros de un tiro: echándole un elogio tan envenenado a Cesc en realidad elogia a los británicos, a quienes define implícitamente como futbolistas íntegros e incapaces de hacer trampa y desvía la atención de los seguidores del Wigan Athletic, que no deben estar muy contentos con los resultados de su equipo, que va en el puesto 18 (sobre 20) en la Premier League. El episodio de Cesc, con ser anecdótico, se suma a la sanción que recibió Pinto de la UEFA tras mostrar sus habilidades en el silbo canario ante el Copenhague, cuyo entrenador le acusó de tramposo.

Tal vez Martínez se pasó de listo el sábado, pero tiene razón en que el género listillo abunda entre nosotros. Va de listillo quien aprovecha que sale a fumar para hacer un sinpa en el bar, quien se cuela en el metro alegando que hay crisis, quien circula por el carril bus, quien se pasa los peajes pegado al culo del coche del delante, quien devuelve un vestido tras usarlo en una boda alegando que no le acaba de ir bien, quien le endilga la pérdida de puntos a un familiar declarando que conducía él, quien aparca en las plazas de minusválidos, quien endosa a la empresa gastos privados, quien financia sus caprichos a costa de dinero público... E incluso podría darse el caso de algún prestigioso listillo de primera que, tras haber llegado a presidir el gobierno de España (bajo una u otra sigla), siguiera cobrando la pensión vitalicia de jubilación a la que la ley le da derecho y lo complementara sin pestañear trabajando con un sueldo de futbolista por asesorar a empresas privadas.

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 25 de gener de 2011

Comentaris

  1. Y ya sería demasiado si además sus gabinetes se indignaran después con los jubilados que hacen chapuzas por cuatro perras para completar su pensión de risa y llegar a fin de mes.

    ResponElimina

Publica un comentari a l'entrada

Entrades populars d'aquest blog

Exèquies laiques: el capdevilisme

¿Qué es una nación?

Barthes, el símptoma