Que corra la sangre

En las campañas para prevenir los accidentes de tráfico se suelen usar imágenes espeluznantes, testimonios dramáticos y estímulos emocionales varios. Todos recordamos alguna. Por ejemplo, la de los mensajes en el contestador grabados por un conductor antes de tener un accidente mortal. La tendencia a cargar las tintas para provocar una reacción entre los conductores temerarios suscita periódicamente críticas. Alguien considera que tal imágen o episodio es demasiado cruel, dramático o morboso. Y escribe una carta, o publica un artículo, o simplemente se escandaliza ante la tele. En esta época plagadísima de estímulos, las campañas de concienciación corren el peligro de pasar desapercibidas entre el ruido general, de modo que casi resulta inevitable que recurran al estruendo. El título de este artículo es el eslógan de una campaña. La que anuncia la nueva edición de la Marató de donación de sangre de Barcelona 2011: "Que corri la sang!". Una frase que parece sacada de un matadero (o peor) hasta que lees los nombres de las tres entidades organizadoras: Departament de Salut, Banc de Sang i Teixits y Ajuntament de Barcelona. Esta invitación a la sangría ciudadana en la capital antitaurina se celebra mañana viernes y el sábado de 10 a 21 horas. En el Palau Robert, pero también en los centros fijos de donación en los hospitales de Vall d'Hebron, Sant Pau y Clínic. El eslógan elegido llama la atención por sí solo, pero un par de detalles de actualidad aumentan su eficacia hasta transformarlo en un verdadero reclamo.

Antes de valorarlos dejemos claro que se trata de un llamamiento general que debería ser atendido por el máximo número de ciudadanos. Tras las fiestas navideñas las reservas de sangre tienden a disminuir, de modo que conviene, ejem, arremangarse. Mañana en el Palau Robert serán bienvenidos los de sangre azul, quienes la tienen de horchata y aquellos a quienes se les sube rápidamente a la cabeza. Bienvenidos también los de sangre fría y caliente, los que dan sangre aunque no estén en vena, los de sangre encendida, aquellos a quienes les hierve a las primeras de cambio y aquellos a quienes se les hiela con facilidad. E incluso todos aquellos de aspecto cansino y actitud derrotada a los que hace falta pinchar tres veces para constatar que tienen sangre en las venas. La maratón de donantes de sangre apela, también, a los que escriben con sangre, a los que la sudan (sobre todo a estos sudadores desafectos, esos que presumen sudar de todo), a los que la huelen, a los que la escupen, a quienes se hacen mala sangre por cualquier nimiedad y a quienes se pasan la vida entre sangre, sudor y lágrimas. Todos necesitamos que corra la sangre, aunque solo sea porque algún día puede correr hacia nuestras venas.

Pero volvamos al punto en el que estábamos antes de iniciar este último párrafo tan sangriento. El azar ha querido asociar a la campaña de la Marató 2011 dos detalles nimios que contrastan con el eslógan y aumentan su eficacia. Por un lado, en la página web que permite reservar hora para la donación (quecorrilasang.org) cuatro deportistas de élite prestan su imagen para animar el cotarro: dos del Barça y dos del Espanyol. Los pericos son Kameni y Pochettino. Los del Barça los dos lugartenientes del balón de oro Lionel Messi, Xavi e Iniesta, con cuya derrota ante el argentino cierta prensa española hizo mucha sangre. El otro detalle es más sutil. La inauguración de la Marató, mañana a las diez, cuenta con la presencia del alcalde Hereu. A Montserrat Tura no se la espera.


Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 13 de gener de 2011

Comentaris

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