Fausto Papetti

En la calle hay farolas, pero si se gira a la derecha por un camino de tierra hay un descampado muy majo para hacer boogie boogie largo". No se trata de las instrucciones para llegar a un concierto campestre, sino del comentario que un tal Alex (descubridor) dejó el sábado 5 de febrero en la página web mispicaderos.net (lugares donde hacer el amor en tu coche), titulado "Serranito". La ficha se completa con la dirección (calle Serrano Galvache, 28033 Madrid), una valoración del paisaje (precioso), otra del grado de intimidad (high), el acceso (car/foot) y la capacidad (5-20). Lo único que no me queda claro es esto, porque no sé si Alex opina que en ese descampado tan majo caben de cinco a veinte personas o de cinco a veinte automóviles. Busco la dirección a través de Google Maps y doy con el descampado entre la M30 y Serrano Galvache, junto al Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. El grado de ampliación que me permite Google Views es tal que si Alex hubiera estado ahí en el momento de la foto su coche de boogie boogie saldría en primer plano. Seguramente movido. El portal, alimentado por usuarios, ha crecido mucho estos días. En el momento de escribir estas líneas España ya tiene 6217 picaderos, seguida por Italia y México. Me llama la atención que Andorra esté en séptimo lugar, básicamente porque anoche dormí en Les Escaldes d'Engordany. Me hubiera gustado hacer trabajo de campo e inspeccionar algunos enclaves, pero me rajé porque los picaderos que constan en la web son merenderos de alta montaña, como el Roc del Quer, y en algún caso (un antiguo campo de tiro) el informador advierte de la posibilidad de hallar nieve o hielo en el acceso.


En cambio, Barcelona está sembrada de recomendaciones de lo más variadas. En el momento de escribir estas líneas ya constan 190 enclaves localizados en Google Maps. Algunos tan poco rurales como El Corte Inglés de la plaza Catalunya, el Tapa Tapa o el portal de El Japonés del passatge de la Concepció, entre Rambla y Paseo de Gràcia. Los informadores se las dan de intrépidos y algunas de sus recomendaciones remiten directamente a una gimcana. Por ejemplo, "detrás de las letras grandes del CosmoCaixa", "debajo de la torre eléctrica de Torre Baró (lugar con vistas a Barcelona, tranquilo)" e incluso el cementerio de Collserola ("morboso e íntimo, con suerte no sale ningun espiritu. Ademas hay un par de huecos que no hace falta poner ropa en los cristales, ideal"). No sé yo si muchos posibles usuarios de estas zonas discretas utilizarán mispicaderos.net para informarse, pero como mínimo los informadores se esmeran en ofrecer detalles interesantes. Busco en mi barrio la carretera de Horta a Cerdanyola, que siempre fue uno de los lugares preferido por la juventud local, y me emociona hallar una información de primera calidad. Esta es la ficha que se lee pinchando en el enclave: "Dirección: Carretera d'Horta a Cerdanyola, 81-175, 08035 Barcelona. Paisaje: Bosc. Intimidad: Medium. Acceso: By car. Capacidad: +20. Descubridor: A.A.F. Fecha: 6/2/2011. Comentario: Lloc amb alta capacitat de cotxes. Amagat i amb poca llum. A vegades té problemes d'overbooking els caps de setmana... i apareix algun porc senglar de tant en tant". La entrada aún no ha generado comentarios, pero estoy seguro de que muchos hortenses de diversas generaciones podrán corroborar que se trata de una información veraz, jabalíes incluidos. Las únicas disensiones serán de tipo más personal, como por ejemplo qué banda sonora asocia cada cuál al lugar. 

Màrius Serra. La Vanguardia. Dimarts, 15 de febrer de 2011

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