Soldado, Mata

La zaga actual del Real Madrid hubiera inquietaría a Manuel Vázquez Montalbán. El azar quiere que su personaje literario más emblemático sea, hoy, merengue: Pepe, Carvalho. Pero esa no es la única asociación sorprendente. La nueva posición de Zapatero ante la guerra, Libia mediante, queda verbalizada en la delantera del Valencia. Allí conviven dos jugadores cuyas camisetas, pertinentemente alineadas, forman un mensaje obvio: Soldado, Mata. Las alineaciones futbolísticas pueden deparar asociaciones inesperadas. Mi padre solía recitar un once estratégicamente formado con jugadores de los años cincuenta, en plena época del gran Helenio Herrera: Vicente; Ponte, Braga, Verde; Re, Mena; Velázquez, Pintó, Losco, Jones, Del Sol. De mi época, en los ochenta, recuerdo una delantera del Real Murcia que parecía alineada por un dietista: Aquino, Comas, Cordero. Con esos mimbres lancé  principios de mes un reto verbívoro en la red y la lluvia de aportaciones ha sobrepasado cualquier expectativa. Más de un centenar de aparejamientos. Por ejemplo, Patxi Puñal (Osasuna) forma con José Antonio Guardado (Depor) el tándem Puñal Guardado, una pareja mucho más tranquilizadora que cuando completa un terrorífico trío castrador  junto a Diego Castro (Sporting) y Arouna Koné (Sevilla): Castro Koné Puñal. Raúl Tamudo (Real Sociedad) se asocia en silencio con el madridista Sami Khedira y se pregunta: Tamudo ¿Khedira?. Abdoulay Konko (Sevilla) se une a Lassana Diarra (Real Madrid) para formar una pareja tan refrescante como pegadiza: Konko-Lass. Para acabarlo de rematar, si Lass se rúne con José Manuel Pinto (Barça), Javier Paredes (Zaragoza) y Miguel De las Cuevas (Sporting) la suma de camisetas da una frase digna de la cultura hip hop: Pinto-Lass-Paredes-De las Cuevas. Un trío interesante para los aficionados al ajedrez lo compondrían Casillas-Torres-Reina (Real Madrid, Chelsea y Liverpool). Y, ya puestos a reinar, el portero del Liverpool puede asociarse con Asier Del Horno (Levante) para piropear a la hija del cocinero, igual como Vicente Del Bosque se asilvestra junto a Paco Flores. 
 
Si saltamos al palco de autoridades y unimos a don Rodrigo Rato con David Villa (Barça) obtendremos una nueva versión del famoso Villa-Rato. Pero las asociaciones más transgresoras remiten al tabaco y a la escatología.  Frédéric Kanouté (Sevilla) y Ángel Di Maria (Real Madrid) levanta una nube dopante que debería investigar la Cope: Kanouté-Di Maria. Y no hace falta tener olfato de perfumólogo para darse cuenta del potencial escatológico de Shinji Kagawa (Borussia Dormundt), Elano Blumer (Galatasaray) y Kaká (Real Madrid). Sin duda, la defensa más dura la formaría un trío imposible: Piqué, Hierro, Pulido. Y el entrenador más triste ante las lesiones  sería Pochettino cuando debe afrontar un partido sin Chica ni Pareja. Entre todas las aportaciones de los lectores verbívoros, la alineación más cercana a un microrelato la componen Hedwiges Maduro (Valencia), Ernesto Galán (Espanyol), David Silva (Manchester United), Javier Chica (Espanyol) y José Sosa (Nápoles). Juntos forman este argumento: Maduro Galán Silva Chica Sosa. El fútbol está muy bien, pero el deportista más sorprendente de todos es el campeón de esgrima español José Luis Abajo, que llegó a obtener una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pequín. Él solo se basta y sobra para vencer a todos los futbolistas citados, porque en su camiseta, junto a los colores patrios, podemos leer  un paradójico Abajo España. 

Màrius Serra. La Vanguardia. Dijous, 24 de març de 2011

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